Osvaldo Bazán. "Prometí no acampar más."
Algo para declarar
1 minuto de lectura'
-¿Cómo te definís como viajero?
-Metódico, ansioso, preparado. Cuando decido comprar el pasaje ya compré antes la guía. Desde ese momento voy viendo y consultando en casa dónde vamos a ir, cuál va a ser el mejor momento, cómo armar el viaje.
-¿Cuál es el destino más exótico que hayas visitado?
-La reserva natural de Kagga Kamma en la provincia del Cabo Occidental en Sudáfrica. Fue muy impresionante llegar al medio de la nada con una camioneta y que nos dijeran "Ahí está el hotel, frente a sus ojos" y no lo veíamos. A los pocos minutos notamos que esos montículos de piedras en realidad eran habitaciones de super lujo y confort en medio de la sabana africana. Ahí pudimos hablar con auténticos bosquimanos, no con los que te muestran cerca de Ciudad del Cabo, a quienes después de hacer una exhibición supuestamente típica ves que se van en motitos.
-¿Viajaste alguna vez a un all inclusive?
-No, ¿por qué haría tal cosa?
-¿Qué libro te llevarías a una isla desierta?
-"Aprenda a nadar en 5 lecciones", por razones obvias.
-¿Un buen disco para escuchar en la ruta?
-Por Christina y los subterráneos, "Que me parta un rayo". Es excepcional para la ruta. Si viajo en auto soy muy de armar bandas de sonido para los distintos lugares. Si hacés la ruta 12 Posadas - Puerto Iguazú tenés que escuchar al Chango Spasiuk. Si vas por las Salinas poné Kraftwerk y así sucesivamente.
-¿Tres road movies para recomendar?
-Fandango (1985); Las aventuras de Priscilla, reina del desierto (1994) y Little Miss Sunshine (2007).
-¿Si pudieras tomarte un año sabático, a dónde irías a parar?
-Un año sabático serían los primeros tres meses en el hemisferio sur, después seis meses en el hemisferio norte y desde octubre otra vez hemisferio sur. No sólo para acompañar el verano en cada lugar sino también para acompañar a la gente que está de vacaciones. De vacaciones todos están más felices.
-¿Un prejuicio que haya derribado viajando?
-Que los argentinos somos mejores o peores que algún otro. Que merecemos más que otros países. Que merecemos menos. Que somos especiales. Que existe algún pueblo elegido.
-¿Acampaste alguna vez?
-Cuando era joven acampé en el Banco Pelay, en Entre Ríos, sobre el río Uruguay. Lo recuerdo como una maravillosa experiencia porque fui con amigos e hicimos lo que mejor sabíamos hacer: tirarnos a hablar y arreglar el mundo. De grande volví a acampar, en el Sur, y me prometí no hacerlo nunca más. No pienso volver a pasar vacaciones en lugares sin enchufes.
-¿Tu mayor hazaña en el turismo aventura?
-Haber subido en menos de dos horas al Hauyna Pichu, la montaña frente al Machu Picchu. Hay un horario para subir y llegué con el tiempo justo. Pensé que no llegaba y faltando poco para conseguirlo me senté, dándome por vencido. Justo bajaba una chica española con mucha energía y me dijo:¡Hombre, que te falta poco, vamos! Llegué cuando el guardia estaba bajando. Me faltaban 10 metros, le pedí y me dejó subir para sacar la foto, caerme en el piso y tratar de revivir. Fue muy bueno haber llegado.
-¿Un día de vacaciones perfecto?
-Diferencio día de vacaciones de día de viaje. Para mí viajar no es necesariamente vacación, si entendemos por "vacación" tirarse en una playa, lo cual para mí es un sufrimiento absoluto. Me encanta viajar, probar nuevos platos. De hecho, uno de mis hobbies es recorrer menús de restaurantes de todo el mundo por Internet. Llegar al restaurante que ya vi por Internet, ver el menú y elegir lo que ya había elegido desde casa. Caminar una ciudad desconocida y terminar viendo teatro o en un concierto.
-¿Un pensamiento recurrente con los pies hundidos a orillas del mar?
-Tengo que salir de acá.
Para más datos: Por estos días conduce "2x1", todas las noches, de 23 a 1, por Radio Nacional. También es el autor de Yiya, el musical en el Teatro El Nacional, de jueves a domingo.
Como una virgen
Había viajado a Nueva York y me tomé dos días para visitar Washington. LLegué, dejé las cosas en el hotel y salí a dar una primera recorrida. Entré en locales, en librerías, fui a un bar, y de golpe vi muchas chicas disfrazadas de Madonna en todas sus épocas. Me llamó la atención, cada vez eran más. Sequí caminando y me di cuenta de que estaba en la vereda de un estadio donde un simple cartelito rezaba “Today Madonna”. Sí, había un show de Madonna. Entré, pregunté, había entradas. Me quedé y vi el show. La primera vez que no lo había planificado y vi un super show que me salió un tercio de lo que salía el mismo show en Buenos Aires.






