
Acuerdo con Uruguay para el monitoreo en la planta de Botnia
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MONTEVIDEO.- Más de nueve horas demandó la reunión entre los cancilleres de la Argentina y Uruguay para limar asperezas y encontrar puntos coincidentes sobre el monitoreo ambiental del río Uruguay y, en especial, sobre la planta de celulosa de UPM, ex Botnia.
"El acuerdo es de satisfacción para la Argentina, pero lo es para los dos países, por eso es un acuerdo", dijo el canciller Héctor Timerman a La Nacion cuando, a las 23.15, subía a su automóvil para salir hacia el aeropuerto de Carrasco y volver a Buenos Aires en un avión del Gobierno.
Había llegado a las 14 al Palacio Santos, sobre la avenida 18 de Julio, y minutos después había comenzado su reunión con su par uruguayo, Luis Almagro.
Una hora después habían arribado a la cancillería oriental los técnicos argentinos que no habían encontrado acuerdo con sus pares uruguayos sobre cómo llevar a cabo ese monitoreo. Fuentes de la diplomacia uruguaya dijeron a La Nacion que se hizo prevalecer el acuerdo político suscripto por los presidentes Cristina Kirchner y José Mujica. Para el gobierno uruguayo, la demora en lograr bases de acuerdo a nivel técnico se había debido a que la delegación argentina pretendía ir más allá de esos lineamientos políticos.
En una breve conferencia de prensa, en la que no quisieron dar detalles del acuerdo, Timerman dijo que el control interno en la fábrica de celulosa queda limitado "a doce visitas a la planta".
"Tenemos una base científica muy firme para los trabajos de control y monitoreo, mediciones continuas de temperatura, turbidez, conductividad, instalación de sensores de transmisión continua, toma de muestras de las pluviales que se descargan al río, instalación de equipamiento adecuado par mediciones continuas", dijo Almagro.
Al retirarse para volver a Buenos Aires, se le preguntó a Timerman sobre las recientes declaraciones de Mujica acerca de la Argentina. El canciller dijo que le habían parecido "muy buenas" las que el presidente uruguayo hizo a un medio relativizando sus dichos polémicos, pero cuando le insistieron sobre esas expresiones al semanario uruguayo Búsqueda , dijo: "Esas no las leí".
Tras asegurar que el acuerdo había sido de satisfacción para todos, La Nacion le preguntó por qué había demorado tantas horas el encuentro y Timerman respondió: "Porque jugaban Nacional y Peñarol", en alusión al clásico del fútbol uruguayo que terminó empatado sin goles.
El sábado, el presidente José Mujica había convocado a una reunión especial del Consejo de Ministros en la estancia presidencial de Anchorena, en Colonia. El Poder Ejecutivo abordó varios temas de conflictos internos por reclamos sindicales, pero también se analizó con disgusto que la relación con la Argentina siga con roces, pese a los gestos políticos de alto nivel para un acercamiento.
El canciller Almagro efectuó un informe detallado a sus colegas y dijo que esperaba poder encauzar las conversaciones en la reunión que tenía prevista para el domingo (por ayer). Fuentes del gobierno dijeron a este diario que cuando las relaciones llegan a mandos medios o delegados, muchas veces se producen cortocircuitos que no tienen correspondencia con el nivel de coincidencias entre ambos presidentes.
En la conferencia de prensa tras el Consejo de Ministros, el prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa (un subjefe de gabinete), se encargó de subrayar que las diferencias y la discusión refieren exclusivamente a la utilización de la metodología del proceso científico; no hay diferencias políticas en la negociación con la Argentina sino que se trata de aspectos muy técnicos.
Aclaró que las discrepancias que se mantenía eran "respecto al alcance y el proceso científico a seguir sobre el río Uruguay en toda su extensión". El gobierno de Mujica siempre que puede hace notar eso, que no es un control de UPM sino de todos los emprendimientos sobre el río compartido y que la planta instalada por Botnia es sólo una parte del monitoreo.





