
Afirman que el vocero de Blair escribió el discurso de Menem
Lo sostiene un prestigioso académico inglés en un libro
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LONDRES.- Un prestigioso académico inglés acaba de probar lo que la prensa sospechó desde un principio: Carlos Menem no habló de "boca propia" durante su visita oficial al Reino Unido en octubre de 1998, la primera de un presidente argentino desde la Guerra de las Malvinas. Su voz oficial fue la de Alastair Campbell, el vocero del primer ministro Tony Blair.
Así lo afirma Don Foster, el inventor del "análisis literario forense", que trabajó durante años en la sede central del FBI en Quantico y a quien se le debe la revelación del nombre de un periodista, Joe Klein, como el autor de "Colores primarios", la novela más tarde convertida en film que desnudó los secretos más íntimos de la carrera presidencial de Bill Clinton.
Foster está convencido de que el lenguaje que emplea cada autor es tan único y personal como el ADN. Sobre esa premisa se abocó a analizar las expresiones realizadas al pueblo británico por dos jefes de gobierno extranjeros, Carlos Menem y el ex primer ministro japonés Ryutaro Hashimoto, para establecer cuán grande es el grado de influencia del encargado de prensa de Downing Street.
Su estudio forma parte de un libro que se publicará la semana próxima, "Autor desconocido" (Macmillan, Londres), pero que el periódico The Sunday Times comenzó a publicar en series desde ayer.
Foster inició su investigación el 14 de enero de 1998, cuando los editores del tabloide The Sun marcaron una sorprendente primicia al imprimir un mensaje exclusivo de Hashimoto a los británicos en el que expresaba "remordimiento" y "sinceras disculpas" por lo ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial.
"Este increíble hecho ocurrió 52 años y 136 días después de la rendición japonesa, pero sólo un día después de que Blair regresara de un fin de semana de trabajo en Tokio, su primera visita de Estado al exterior desde que había asumido el gobierno. Una sorpresa aún mayor fue el éxito de Blair al persuadir a un líder extranjero de escribir en un tabloide británico", destaca el académico.
El presidente argentino también escribiría, diez meses más tarde, en las páginas de The Sun, un artículo, publicado tres días antes de su llegada a Londres, que llevó el título "Argentina dice: lamentamos lo de Falklands (Malvinas)".
Esto provocó una enorme controversia en la Argentina, lo que llevó a Menem a asegurar que sus palabras habían sido tergiversadas. No es esto, por lo tanto, sobre lo que se basa el experto para reclamar la autoría de Campbell.
Lo que Foster analiza es el discurso que Menem realizó, ya en plena visita, en Lancaster House. El texto responde a una fórmula que lleva las huellas digitales del vocero de Blair.
Al igual que el premier japonés, el presidente argentino comenzó su alocución hablando sobre cómo los dos pueblos "profundamente lamentan" lo ocurrido durante la guerra.
A esto le siguieron un elogio a Blair (Hashimoto habló de "un líder que marcó una gran impresión en el pueblo japonés"; Menem de "un gran líder cuyas políticas atraen gran interés en la Argentina") y una mención a la mezcla de razas (Hashimoto dijo que hay "60.000 japoneses viviendo en el Reino Unido"; Menem recordó que "hay miles de angloargentinos viviendo en la Argentina").
Después llegó el momento de resaltar los aportes culturales y deportivos de Gran Bretaña (Hashimoto se confesó un anglófilo lector de "Shakespeare, Sherlock Holmes y los libros Hornblower"; Menem agradeció a los británicos la "positiva influencia en nuestra economía", así como la introducción del "fútbol, el rugby y el polo", quizás, el profesor estima, porque los sudamericanos son menos cerebrales que los japoneses).
Tan vehemente fue el mandatario argentino en este último punto que Foster destaca: "Menem, de hecho, casi le da crédito a Gran Bretaña por el amanecer de la cultura argentina. Si no fuera por la saludable influencia de la cultura británica, los argentinos puede que todavía estuvieran viviendo en ranchos y cabalgando llamas".
Campbell, un futbolero fanático, ya había exagerado la nota en lo deportivo en el artículo de The Sun al proclamar que la Argentina apoyaría la candidatura de Inglaterra para la Copa Mundial de 2006 "porque, después de todo, éste es el hogar del fútbol".
" Oops! -exclama Foster en su libro-. El "éste" evidentemente no se refiere a la Argentina, desde donde Menem supuestamente escribía, sino a Inglaterra, la nación que aún no había visitado.
"En síntesis, los señores Hashimoto y Menem suenan poco como líderes extranjeros y más como un "enchufado" (wonk)político. El mismo "enchufado" (wonk), concluye.
Más inquietante para los británicos, Foster recuerda que Tony Blair, un hombre sumamente ocupado, "ha escrito más de 75 artículos por año" desde que llegó al poder y se formula, por lo tanto, la pregunta: "¿Tony Blair es realmente Tony Blair?".
Su respuesta es tan clara como aparentemente ambigua: "Tony Blair puede que realmente exista, pero "Tony Blair" es en gran medida la invención de Alastair Campbell".






