Alberto Fernández. "Necesitamos construir cárceles porque si el delito crece, más gente será condenada"

"No podemos seguir mirando impávidos las condiciones de hacinamiento en que están hoy las cárceles argentinas", dijo Fernández en la presentación del nuevo Plan de Infraestructura Penitenciaria de la Provincia
"No podemos seguir mirando impávidos las condiciones de hacinamiento en que están hoy las cárceles argentinas", dijo Fernández en la presentación del nuevo Plan de Infraestructura Penitenciaria de la Provincia Crédito: Youtube
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7 de agosto de 2020  • 14:27

El presidente de la Nación, Alberto Fernández, analizó la situación de los penales, sostuvo que no se puede "seguir mirando impávidos las condiciones de hacinamiento en que están hoy las cárceles argentinas" y manifestó que es necesario capacitar a quienes se encuentran condenados, de cara al futuro. Lo hizo virtualmente, durante la presentación del nuevo Plan de Infraestructura Penitenciaria, a través del cual el gobierno de la Provincia inauguró 364 plazas en Florencio Varela, San Martín y Magdalena, y que busca crear un total de 2000 más en los próximos ocho meses.

"No queremos que quien delinque no cumpla el castigo que merece por haber delinquido, queremos que ese castigo tenga condiciones humanitarias", aclaró el mandatario. "Necesitamos construir cárceles porque si el delito crece, más gente será condenada. Y así como nosotros estamos preocupados de que los condenados reciban un trato humanitario, de respeto ético, sabemos que allí están condenados y están siendo castigados", refirió, en sintonía, Fernández.

"Esteban Righi, mi maestro en el mundo del derecho penal, decía que a los gobiernos se los mide por las condiciones en que están sus cárceles. Si el gobierno convierte a las cárceles en lugares de olvido y hacinamiento, ese gobierno no piensa ni éticamente, ni humanamente, y ni siquiera piensa en el futuro", sostuvo Fernández.

En esa misma línea, agregó: "Lo que nosotros necesitamos es que quien esté allí soportando el castigo del encierro, tenga la posibilidad de repararse para el día de mañana, en que vuelva a estar libre. Para que tenga esa posibilidad, necesitamos dos cosas: que el encierro no se convierta en un hacinamiento tal que lo animalice, lo embrutezca, lo vuelva más violento; y que también se capacite para encontrar un futuro".

El Presidente admitió: "No estoy contento de crear cárceles, pero estoy conforme, sabiendo que estamos generando espacios idóneos, aptos, para que los que están condenados tengan alguna posibilidad de mejorar y desarrollarse". Incluso, sostuvo que al construir penales, se les da "mejores condiciones humanitarias a los que padecen el encierro" y admitió que "faltan más cosas" aún. "Hagan lo necesario, no lo que esté a su alcance, para que las cárceles no se conviertan en mercados negros, en lugares donde las condiciones de vida se degradan y no sean tolerantes con esas cosas", manifestó en cuanto al servicio penitenciario.

Sin embargo, Fernández fue enfático en la necesidad de que quienes cometen delitos, cumplan sus penas, pero destacó que las mismas no deben convertirse en "algo tremebundo, impiadoso, indecente como puede ser dejar en el olvido y en el hacinamiento" a quienes infringieron la ley. "Queremos que los castigos ocurran cuando alguien delinque, no queremos que quien delinque no cumpla el castigo que merece. Queremos que ese castigo tenga condiciones humanitarias, que el mundo y la sociedad moderna reclaman", destacó el mandatario, quien advirtió: "No tenemos la misma condición ética de quien por la causa que fuere ha delinquido".

En esa misma línea, indicó: "Si nos estamos preocupando porque haya mas celdas, más aulas y mas espacio para los condenados, lo que estamos diciendo también es que no queremos vivir en una sociedad donde quede impune el delito. Queremos que el delito cuando ocurre, sea condenado, y que el que cumpla esa condena lo haga en condiciones de dignidad. Tan solo el encierro y la pérdida de la libertad es una pérdida inmensa para cualquier ser humano".

El presidente remarcó las acciones de las universidades que acceden a las cárceles para enseñar y destacó que quienes estudian allí "salen y el índice de reincidencia es cero". Sobre eso, añadió: "El encierro de esa gente tuvo sentido y la resocialización funcionó porque les dimos herramientas para mejorar y encontrar en el futuro una alternativa que no sea la del delito".

En contraposición, remarcó que "cuando las cárceles se hacinan y los presos terminan olvidados por toda la sociedad, no les queda opción que volver al mismo lugar donde aprendieron el delito" y, por eso, volvió a puntualizar en la necesidad de trabajar e invertir en mejores condiciones humanitarias, de estudio y crear oficios.

"Celebro que hayamos dado este paso, que es uno de todos los que debemos dar, para que el gobierno pueda decir: 'Nosotros mejoramos el sistema carcelario para que los que están allí, el día que recuperen su libertad, vuelvan a ser partes integrantes de una sociedad", cerró.

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