Alfonsín formalizó su renuncia al Senado

El ex presidente dijo que enviará su dimisión "en forma irrevocable" al cargo que ocupa en la Cámara alta; señaló que su tarea política "es más necesaria en la prédica y en el encuentro con hombres y mujeres con los que es necesario discutir" que en el Parlamento
El ex presidente dijo que enviará su dimisión "en forma irrevocable" al cargo que ocupa en la Cámara alta; señaló que su tarea política "es más necesaria en la prédica y en el encuentro con hombres y mujeres con los que es necesario discutir" que en el Parlamento
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25 de junio de 2002  • 20:00

Colaboradores del senador Raúl Alfonsín distribuyeron esta tarde un comunicado en el cual adelanta su intención de renunciar esta semana "en forma irrevocable" a la banca que ocupa por el radicalismo, en tanto se aguarda que ingrese su dimisión formal por Mesa de Entradas de la Cámara alta.

Este es el texto de la declaración realizada mediante un comunicado por Alfonsín:

"Esta semana enviaré al señor Presidente Provisional del Senado mi renuncia irrevocable al Cuerpo que me honrara en integrar en representanción de la provincia de Buenos Aires.

"Llegué al Senado de la Nación en tiempos en que ya estaban gravemente avasalladas las conquistas sociales que permitieron dignificar el trabajo humano.

"Bajo la consigna de "un Estado mínimo", presentado como un ejemplo de eficacia y progreso, el fundamentalismo del mercado eliminó de un plumazo aquellos derechos, dejó inermes a millones de personas que sólo aspiraban a vivir con dignidad y postergó el bien común como valor intrínseco a la democracia.

"Se promovió un Estado irresponsable con los pobres, con los enfermos, con los ignorantes, con los marginados, con los ancianos y con los chicos. Enflaquecido por el neoliberalismo, había quedado a merced de grandes grupos económicos concentrados que le imponían sus condiciones sectoriales y que terminaron devorándolo. Si antes era un Estado obeso, ahora es un Estado indefenso.

"Se había olvidado que una sociedad está constituida por eslabones de solidaridad, integración, creatividad, pluralismo, conocimiento y otros valores que no pueden ser vulnerados sin correr el grave riesgo de la desintegración social, que no es otra cosa que la pérdida de pertenencia a una sociedad, a su cultura y a su propio tiempo.

"Cuando acepté ser senador supuse que mi experiencia en la que computo aciertos y errores -que siempre enseñan- y mi reconocida vocación por el diálogo podría servir para construir consensos que facilitaran la acción de gobierno, a fin de solucionar los agudos problemas que enfrentaban. Lo mismo pensé cuando se produjo el cambio de autoridades.

"Nadie podía afirmar, sin malicia, que hibiera procurado intencionalmente la división del pueblo, enfrentamiento estériles o propiciado intolerantes negativas irreductibles.

"Luego de asistir en los últimos años al dominio de filosofías neoconservadores, que contradiciendo sus proclamas había producido un aumento sostenido del gasto público, un incremento explosivo de la deuda y la extranjerización de la economía, advertimos que pese a esfuerzos que provienen de distintos sectores se ha llegado a una escandalosa marginación social y a la destrucción de la clase media.

"Muchos no tenemos dudas de que estamos perdiendo una batalla cultural, pero estamos aquí y podemos afirmar que nuestras premisas y convicciones seguirán guiando nuestro accionar político.

"La primera de estas premisas es que no existe posibilidad de mantener a nuestra sociedad integrada si no defendemos y logramos la aspiración y el propósito nacional de la autodeterminación.

"La segunda dice que para edificar una democracia es imprescindible tener un Estado que supere su subordinacion al manejo por los poderosos. La tercera, que en el respeto de los disensos se hace necesario construir consensos que den sentido a la posibilidad democrática.

"En el desempeño de mi función procuré trabajar para el afianzamiento de estas premisas pero no puede ignorar que por distintos motivos se utilizó con oportunismo mi persona para tratar de erosionar las ideas por las que he luchado y me he jugado toda la vida, y a pesar de mi predica y mi militancia política, en el más estricto cumplimiento a las decisiones de mi partido y con una conducta transparente que no admite se ponga en tela de juicio.

"Creo que mi tarea política es más necesaria en la prédica y en el encuentro con hombres y mujeres con los que es necesario discutir. Es la lucha de siempre: la búsqueda simultánea de la libertad y la igualdad para construír una democracia moderna y participativa. No la voy a abandonar jamás y durará lo que mis fuerzas resistan.

"No deseo terminar este comunicado sin mencionar a mi amigo Carlos Maestro que dignamente preside el bloque de senadores y a mi sucesora Diana Conti, valerosa luchada por los derechos humanos, con quienes hemos llevado adelante una campaña fraternal es pos de los más altos ideales que sostienen a esta democracia joven que supimos conseguir y que se nos revela cada día con tantos escollos en el camino.

"Estoy convencido que Diana Conti compensará con creces mi ausencia", concluye el texto.

La opinión radical

Antes de ingresar a la reunión de los senadores radicales, el jefe del bloque, Carlos Maestro, Carlos Maestro, sostuvo que la renuncia a su banca de Raúl Alfonsín no implicará un cambio en la política de acompañamiento partidario al gobierno nacional.

"Ni en el bloque de senadores ni en el bloque de diputados va a haber un cambio sustantivo en la posición frente al gobierno. Nosotros vamos a ratificar esta postura en el plenario partidario del viernes", dijo Maestro en diálogo con la prensa.

Luego, el Comité Nacional de la UCR declaró que la renuncia de Raúl Alfonsín a su banca de senador "no es una buena noticia para el radicalismo" ni "para los argentinos" ya que, según consideró, significa una "pérdida importante" que "ojalá sea compensada" por su actividad como ciudadano común.

"Su renuncia a la banca de senador nacional es un tributo que paga a la opinión pública, pero no es una buena noticia para el radicalismo", afirmó la mesa ejecutiva del partido, que preside Angel Rozas, a través de un comunicado.

La UCR estimó, además, que la decisión de Alfonsín tampoco es una buena noticia "para los argentinos, aún para aquellos que no quieren verlo allí. Significa una pérdida importante, que ojalá sea compensada por la actividad que desarrollará como ciudadano común".

En el texto, las autoridades partidarias opinaron que "los últimos años no fueron fáciles para él: en todo momento trató de ser leal con un gobierno de la Alianza con el que no siempre estuvo de acuerdo".

"Por otra parte -continuaron-, identificado visceralmente con la política, (Alfonsín) cargó con el desprestigio que hoy la afecta y fue objeto de críticas justas por los errores que cometió, pero más que nada de ataques despiadados por parte de quienes buscan condenar sus aciertos".

La UCR recordó que el ex presidente "ocupó un espacio central en la política argentina de los últimos 25 años" y dijo que "su liderazgo sirvió para recuperar la democracia y garantizar los derechos humanos".

"Por supuesto, su presidencia tuvo aciertos y errores, pero significó un cambio trascendente en la historia de un país tan trabajado por el autoritarismo, como fue nuestra Argentina hasta 1983", agregó.

El Comité Nacional destacó entonces que "después de dejar esa función, Alfonsín mantuvo su compromiso con el pueblo y buscó devolverle autonomía de decisión frente a un modelo mundial de distribución del poder económico, injusto y excluyente".

Antes de los conceptos elogiosos hacia el ex jefe del Estado, el radicalismo advirtió que "en ciertos momentos, la gravedad de la hora nos quita perspectiva e impide o dificulta que analicemos los acontecimientos con el necesario equilibrio".

"En circunstancias como esas, la estricta actualidad ocupa todo el escenario y puede llevarnos a juicios limitados, parciales y carentes de ecuanimidad", añadió.

Declaraciones de Maestro

Cerca del mediodía, Maestro fue consultado por LA NACION LINE sobre el alejamiento de Alfonsín y comentó: "La semana pasada he tenido varias conversaciones con Alfonsín, donde ya me manifestaba su disposición a abandonar la banca en el Senado para poder abocarse a lo que él cree que puede ser lo mejor que puede ofrecer al radicalismo, que es utilizar su experiencia y trayectoria para ver cómo se puede ir conjugando un partido dinámico que pueda insertarse nuevamente con fuerza en la sociedad."

“Esta mañana hablé telefónicamente con él y quedó en que me iba a mandar una carta personal en las próximas horas donde seguramente expondrá los motivos de su decisión.”

A nivel personal, Maestro reflexionó: “Es una tristeza perder un hombre con el cual compartimos muchos afectos, pero desde el punto de vista político, creo que cada uno tiene que manejarse con sus convicciones, si él tiene la convicción de que su lugar no es este sino otro que puede ser más útil, hay que dejarlo que haga lo que sienta. Creo que ya no está cómodo aquí en el Senado.”

Fuente: DyN y LA NACION LINE

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