
Ángel de Dios, el "pingüino" que hizo caja desde el Banco Nación
"Hablen con Dios", era una frase recurrente en los pasillos de las oficinas públicas de Río Gallegos. No era justamente para referirse a cuestiones espirituales. Todo lo contrario. Eran asuntos terrenales, a pesar de que aquel Dios era Ángel. Durante la gestión de Néstor Kirchner en Santa Cruz, Ángel de Dios manejaba, casi siempre, temas de dinero.
Ángel de Dios, 64 años, fue nombrado en el Banco Nación como un premio a la fidelidad. Conoció a Kirchner en los 80 y nunca le falló. Como presidente del Tribunal de Cuentas de Santa Cruz, avaló que el entonces gobernador mantuviera más de 1200 millones de dólares en el exterior producto de las regalías petroleras. Desembarcó en 2008 en el Banco Nación y tomó el control de Nación Servicios SA, que depende de esa entidad y que administra la tarjeta SUBE. Sus vínculos políticos son contundentes: es el ex consuegro de Julio De Vido.
De Dios volvió a convertirse en una pieza clave cuando Cristina Kirchner lo señaló como el responsable de licitar todo tipo de contrataciones para el funcionamiento de la SUBE. A través del banco, los funcionarios manejan el flujo cash que mueve la tarjeta: $ 1200 millones por mes en concepto de viajes que se cobran por adelantado. La instalación de equipos para leer tarjetas en los colectivos, los plásticos (ver aparte) y, sobre todo, la administración de la red de recargas son los negocios más abultados.
"Le prometí a Cristina que iba a dejar la vida por este proyecto. La SUBE tiene que salir", repetía De Dios en los momentos más difíciles. Cristina Kirchner había anunciado en 2009 que el boleto electrónico para el transporte iba a estar en funcionamiento en 90 días. Como una premonición, De Dios tuvo que enfrentar en los meses posteriores un cáncer que pudo ser mortal. Fue en esos días cuando su hijo Rodrigo ganó protagonismo como su brazo operativo. Finalmente, Ángel de Dios se sobrepuso y volvió.
El patrimonio de los De Dios creció al compás del éxito de la SUBE. Declaró en 2014 su casa de Río Gallegos, un departamento a medias en la Capital y un terreno en Santa Cruz. También su negocio familiar, la estación de servicio YPF que se levanta en la avenida Néstor Kirchner. Su mujer, Mirta Spotti, participó de Kostix Comunicaciones SRL. A esa firma también ingresó su ex yerno Facundo De Vido. Spotti, además, fue apoderada entre 2007 y 2008 del Banco del Sol, que en esos años estuvo involucrada en el caso de la valija de Antonini Wilson.
LA NACION rectifica la información difundida en su edición de hoy. El ministro Julio de Vido y su familia no mantiene actualmente ninguna relación de parentesco con la familia De Dios.
Ángel de Dios declaró bienes por $ 1,7 millones, un patrimonio incluso inferior al de sus dos hijos. Las donaciones son claves en el incremento patrimonial de la familia. Rodrigo y Mariana De Dios, los hijos, compraron tres departamentos con dinero de esa procedencia. Sólo en 2010, su padre admitió en su declaración jurada haberles girado $ 1,3 millones.
El ascenso político de Rodrigo de Dios, 38 años, sólo puede ser equiparado con su crecimiento patrimonial. Su primera experiencia en el Gobierno fue en 2003, al ser empleado por Carlos Zannini en la Secretaría Legal y Técnica. Rodrigo había desembarcado en Buenos Aires con apenas $ 467 en su cuenta.
Sus bienes se dispararon desde que fue nombrado en Nación Servicios, en 2010. Es gerente de la SUBE, en la práctica. A escondidas, los empleados lo apodan "Jesusito". Rodrigo compró cinco departamentos (cuatro en la Capital y uno en Vicente López), pero sólo dos de esas propiedades fueron adquiridas con ingresos propios. El resto fueron donaciones. Tiene tres autos, dos de ellos adquiridos con un préstamo del Banco Nación.
Mariana de Dios, 35 años, es la más emprendedora. La ex mujer de Facundo De Vido es subgerenta en la Superintendencia de Servicios de Salud desde 2013. Declaró cuatro propiedades, tres compartidas en partes iguales con su hermano Rodrigo. Antes de ingresar a la administración pública, se dedicó a los negocios. Creó la Consultora del Conosur SA, una firma inscripta para operar en el mercado inmobiliario. Diversificó sus inversiones cuando, en 2009, se asoció con su ex marido y la modelo Jesica Cirio, entonces pareja del hijo de De Vido, para instalar el spa Bellice en Palermo.
LA NACION intentó comunicarse reiteradas veces con la familia De Dios, pero los funcionarios no respondieron las consultas.




