
Borocotó saltó al kirchnerismo tras ganar una banca con Macri
Al menos nueve dirigentes que provienen de otras fuerzas ya se sumaron al oficialismo
1 minuto de lectura'
El diputado nacional electo por Pro en Capital Eduardo Lorenzo Borocotó anunció ayer, dos semanas después de haber sido votado, su salto del macrismo al kirchnerismo y, así, se convirtió en el enésimo dirigente que, luego de obtener un cargo por su pertenencia a un determinado espacio político, se muda al oficialismo nacional.
La partida de Borocotó, actual legislador porteño por el macrismo, despertó un fuerte rechazo en Compromiso para el Cambio (ver página 9), pero también desnudó la vocación del Gobierno de sumar dirigentes que, de paso, puedan restarle a la oposición.
La explicación de Borocotó tuvo que ver con el "entorno" de Macri. A dos semanas de haber sido elegido como tercer diputado nacional por el macrismo, el médico dijo que el líder de CPC estaba "mal rodeado" y que, por lo tanto, él prefería sumarse al kirchnerismo "como independiente". Nunca aclaró a quién se refería con eso de las malas influencias. En el macrismo calificaron la movida como "una estafa a la sociedad".
Borocotó se reunió ayer con el presidente Kirchner y con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, en la Casa Rosada. Inmediatamente después, anunció el salto político. El médico y Fernández mantienen una buena relación desde que coincidieron en la Legislatura porteña durante el período que culminó en 2003. Ambos formaron parte del bloque peronista con otros dirigentes que hoy integran el Gobierno, como Guillermo Oliveri (secretario de Culto), Julio Vitobello (subsecretario de Coordinación de la Jefatura de Gabinete) y Lucila "Pimpi" Colombo (titular del Consejo de la Mujer). En ese espacio también estaban Jorge Argüello (uno de los presidentes del bloque justicialista en Diputados), Eduardo Valdés (ex vicecanciller), María Laura Leguizamón (senadora) y Jorge Srur (ex subsecretario de Coordinación del Ministerio de Justicia).
"Somos amplios"
Si bien la noticia sorprendió, Fernández había anticipado a LA NACION, anteanoche, la estrategia política que seguiría el Gobierno respecto de la oposición: "Nosotros tenemos que ser amplios. Hay muchos votantes y dirigentes de ARI que están descontentos con Carrió, por ejemplo. Y nosotros estamos abiertos a recibirlos en nuestro espacio, así como a los radicales, a los peronistas y a todos los que crean en el proyecto del Presidente". Con esa lógica inclusiva fue que Fernández convenció a Borocotó para que cambiara de partido.
En rigor, el médico no es el primero que vira al kirchnerismo luego de haber obtenido un cargo desde otro espacio. La lista, larga, parece ensañada con Mauricio Macri: el primero en emigrar resultó el diputado nacional Jorge Argüello, que entró en el Congreso por CPC y hoy es uno de los titulares del bloque oficialista. En la Legislatura, el argüellista Helio Rebot pasó de CPC al Frente para la Victoria en consonancia con su jefe político. También los actuales legisladores Alicia Bello y Juan "Chango" Farías Gómez cambiaron a Macri por Kirchner, mientras que Silvia La Ruffa trocó a Patricia Bullrich por el Presidente.
En el Ente Regulador de Servicios Públicos de la ciudad, dos de los directores ingresaron por sus tareas en CPC y hoy forman parte del enclave kirchnerista: Juan Pablo Schiavi y Julio César Balbi; este último de relación directa con el gobernador Felipe Solá.
Jorge Colazo, gobernador suspendido de Tierra del Fuego, accedió a su cargo como radical, pero hace unos meses anunció su pase al kirchnerismo. Del Gobierno surgieron versiones sobre que el gobernador de Mendoza, Julio Cobos, podría seguir el mismo camino, pero éste anoche lo negó en una comunicación con LA NACION: "Si me piden funcionarios para el gobierno nacional, yo creo que hay que apoyar, pero no por eso dejaré de ser radical. Tengo una buena relación con el Presidente, pero no me pasaré al Frente para la Victoria".
La táctica de la Casa Rosada fue explicada así por un funcionario del gobierno nacional: "Por ahora estamos concentrados en el armado del Frente para la Victoria en el Congreso. Una vez que definamos eso, avanzaremos con la estrategia en las provincias".
Otro operador del kirchnerismo admitió: "Todavía no está armada la maquinaria para convencer a los dirigentes del interior. Esa es una tarea para el año que viene, pero, obviamente, lo que pasó con Borocotó y muchos otros dirigentes no es casualidad. Vamos hacia un esquema dominado por el Presidente, en la centroizquierda, y con Macri, en la centroderecha. Eso significa que tenemos que convencer a todos los que coincidan con nuestro espacio ideológico".
La "maquinaria", quizá lenta, en verdad sí empezó a movilizarse. Y Borocotó supone un hito más en la idea de sumar dirigentes opositores.
1
2Cuándo empieza a regir la ley de modernización laboral: los aspectos constitucionales
3Corrupción en la Andis: Ornella Calvete dijo que los US$700.000 ya estaban en su departamento cuando se mudó y eran de su padre
4Con sigilo político, el Gobierno ajusta la reforma de la ley de glaciares y negocia con aliados para blindar la votación en el Senado


