
Botnia: exigen un acuerdo escrito
Los asambleístas desconfían que el gobierno de Mujica cumpla el monitoreo; Timerman ratificó las diferencias
1 minuto de lectura'
Mientras persisten las diferencias diplomáticas entre los gobiernos de la Argentina y Uruguay por la falta de acuerdo para establecer un monitoreo conjunto sobre el río Uruguay y de la planta UPM (ex Botnia), asambleístas de Gualeguaychú reclamaron ayer que el eventual convenio que garantice el control de la pastera "se plasme en un documento", dado que temen que sea incumplido por el gobierno de José Mujica.
Por otra parte, el canciller argentino, Héctor Timerman, insistió ayer en que el conflicto no debe politizarse" y, a través de la red social Twitter, reiteró que la propuesta del gobierno de Cristina Kirchner es que "el control [de la pastera] debe ser hecho por científicos de ambos países".
"Lo mejor será que el acuerdo no sea de palabra, sino que se plasme en un documento, porque al gobierno uruguayo no se le puede creer nada", dijo el asambleísta Jorge Fritzler, al señalar que mañana comenzará "una semana decisiva".
Tras advertir que "Botnia y Uruguay van a poner todos los palos que puedan en la rueda", el dirigente anticipó que "si no colaboran, tendrán que aguantarse las medidas de Gualeguaychú".
Fritzler dijo que no conocía detalles del diálogo entre los cancilleres Timerman, por la Argentina, y Luis Almagro, por Uruguay, que se reunieron el miércoles pasado y fijaron un plazo de 48 horas, cumplido el viernes, para llegar a un acuerdo, que aún no llegó.
"Por los trascendidos periodísticos, Uruguay sólo aceptaría controlar Botnia si existiera un accidente, mal olor o un incidente en el río Uruguay", advirtió. Y añadió: "Nosotros queremos que se sepa día tras día lo que genera Botnia en el aire y en el río, que al fin y al cabo es lo que indicó la Corte Internacional de Justicia de La Haya".
Plazos
El asambleísta recordó que el plazo de las negociaciones entre la Argentina y Uruguay vence el 2 de agosto, y recordó que ya pasó un mes desde que la asamblea levantó el corte del puente, como un gesto para alcanzar soluciones.
La Asamblea Ciudadana Ambiental Gualeguaychú había dispuesto una tregua de 60 días el 19 de junio, en una multitudinaria y confusa asamblea, luego de mantener cerrado durante más de tres años y medio la ruta internacional 136.
Tras cumplirse el plazo de 48 horas fijado en la reunión de los cancilleres, ambos países mantuvieron una estricta reserva de las negociaciones, que aún no llegaron a buen puerto.
Mientras el vicecanciller de Uruguay, Roberto Conde, declaró que "está cerrado" el acuerdo bilateral, Timerman se mostró más cauto y relativizó el presunto acercamiento porque aún faltan establecer algunos puntos del acuerdo.
Algunas versiones indicaban que Timerman se había reunido ayer con Almagro, lo que fue desmentido por el canciller argentino, que también negó haber estado en las últimas horas en tierra uruguaya.
"Ahora no pueden decir que estamos cortando la ruta, así que a Uruguay se le acaban las jugadas", dijo Fritzler, uno de los líderes de la asamblea.
Sobre el futuro monitoreo, dijo: "Esperamos que participen de los controles los mejores científicos argentinos y que alguien de confianza de la Asamblea confirme que las cosas se hagan bien".
Los ambientalistas anticiparon que el jueves realizarán una protesta frente a la embajada de Finlandia en avenida Santa Fe 846, con la participación de vecinos de Gualeguaychú y organizaciones vecinales y ambientales.
REUNIONES
- 19 de junio . Luego de tres años y medio, la Asamblea de Gualeguaychú decidió levantar el corte del puente internacional que lo une a la ciudad uruguaya de Fray Bentos.
- 6 de julio . El canciller argentino, Héctor Timerman. recibió a una delegación de asambleístas de Gualeguaychú. Coincidieron en la necesidad de establecer controles ambientales sobre el río Uruguay.
- 21 de julio . Timerman se reunió durante cinco horas con el canciller uruguayo, Luis Almagro. Fijaron un plazo de 48 horas para instrumentar un plan de vigilancia ambiental del río Uruguay.
- 23 de julio . Venció el plazo y no hubo acuerdo, aunque siguen las negociaciones. Timerman insiste en que se permita el ingreso sin restricciones de científicos argentinos a la planta.



