
Cavallo: me convencieron de que no siga hablando
El ex ministro admitió ayer a LA NACION que sus asesores le aconsejaron que evite nuevas declaraciones, pues "mis palabras generaron desasosiego".
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"Varios amigos me han dicho que mis intervenciones públicas de las últimas semanas han creado cierto desasosiego, y quiero evitar que eso ocurra; por eso, he tomado la decisión de no hablar más."
Con esa frase, el ex ministro de Economía Domingo Cavallo anunció un cambio en su estrategia política, que en los últimos días se alimentó de denuncias y relatos de episodios que involucraron a miembros del Gobierno en presuntos actos de corrupción.
En una entrevista con La Nación, Cavallo aclaró que sólo dará respuesta a las preguntas que le planteen los jueces y enfatizó que no es su intención "provocar sobresaltos o acentuar la angustia ciudadana".
Algo desencantado por la reacción que generó en algunos sectores su renovada exposición pública, Cavallo sostuvo: "No puede ser que sólo se descubran los casos que yo denuncio o sobre los que aporto pruebas."
Anteayer regresó a Buenos Aires luego de una agotadora gira por Brasil, Perú y Ecuador. Hoy comenzará otro largo viaje, que lo llevará nuevamente al Brasil y luego a Washington, Nueva York y Bogotá.
"Tengo que dar conferencias porque así es como me gano la vida", señaló. Pero antes de llamarse a silencio dejó algunas definiciones destinadas a generar controversia:
- Dijo que la renuncia del secretario general de la Presidencia, Alberto Kohan, y de los ministros del Interior, Carlos Corach, y de Justicia, Elías Jassán, contribuirían a reducir el riesgo-país.
- Afirmó que Corach y el director de Migraciones, Hugo Franco, se opusieron reiteradamente a adoptar medidas para mejorar la seguridad y los controles migratorios.
- Sostuvo que el juez Tiscornia tiene "una relación malsana" con Jassán y que el juez Bonadío la tiene con Corach. También cuestionó a los jueces Santamarina y Servini de Cubría."El resto de los magistrados son hombres dignos", afirmó.
-¿Cómo fue la reunión con Menem y Kohan en la que usted interpretó que éste conocía la existencia de coimas en el caso del Banco Nación?
-Eso está en mi declaración ante el juez Bagnasco. Este me preguntó cómo había llegado yo a saber los cuatro nombres de las personas sospechadas de recibir dinero en el caso del Banco Nación, y cómo había llegado yo a identificar a Juan Carlos Cattáneo como responsable de la evasión impositiva y del eventual pago de las coimas. Le contesté que en el caso de Cattáneo fue una investigación personal que hice averiguando entre empresas informáticas y en la DGI sobre quién era el que conducía las compañías Consad y CCR. En el caso de los cuatro integrantes del directorio del Banco Nación, yo escuché los nombres de boca de Kohan.
-¿Qué fue lo que dijo Kohan?
-Dijo los nombres en una reunión. Dijo que no sólo era responsable Cattáneo, que había renunciado luego de que yo di a conocer su nombre, sino estos cuatro directores del Nación (se refiere a Aldo y Mario Dadone, Alfredo Aldaco y Genaro Contartese). Después él desmintió en el despacho de Dadone haber dicho eso, pero la sospecha que lanzó hizo que Menem y yo resolviéramos pedir la renuncia de los cuatro directores.
-¿Quién decidió ubicar en el directorio a Contartese y a Aldaco?
-Bueno, estos son temas sobre los que ya no quiero hablar. Yo respondo las preguntas del juez, porque no estoy dispuesto a hablar todos los días sobre nuestra gestión de gobierno. Conté que Dadone me había pedido dos o tres años antes de su renuncia que sacara a Contartese y a Aldaco, pero yo no me sentí en una posición política de hacerlo.
-¿Había alguien que los sostenía políticamente?
-No voy a referirme al tema porque, si no, dirán que sigo involucrando a gente y no es mi intención.
-¿Cuáles son los jueces que, en su opinión, actúan con una intencionalidad política?
-Aclaro que no hablé de la Justicia en general sino que doy nombres y apellidos de los jueces que considero tienen una relación malsana con Corach y con Jassan. Me refiero al juez Tiscornia en relación con Jassan, a Bonadío en relación con Corach, y a la doctora Servini de Cubría y Santamarina, de los que hablé el año pasado en el Congreso, acerca de todo lo que tiene que ver con el grupo Yabrán.
-¿Pero cuáles son los jueces que anotó Corach en la servilleta?
-Esos son dichos de Corach. El no sólo se vanaglorió frente a mí de que manejaba no sé cuántos jueces sino que lo hizo ante otra gente, pero yo no tengo por qué creerle. Tiendo a pensar que los otros jueces, excepto los que nombré, son hombres dignos.
Judicialización de la política
-¿Por qué no denunció inmediatamente ese espisodio y lo hace ahora? -¿Cómo que no lo denuncié? Los diarios de principios de julio del año pasado decían que Cavallo atacaba a Corach, porque las mismas cosas que digo ahora las dije cuando era ministro de Economía.
Lean las crónicas de las reuniones de gabinete, que parecen surgidas de un grabador, y verán la cantidad de veces que yo planteé las relaciones entre algunos jueces y miembros del Gobierno, que perjudicaban nuestra gestión y que llevaban a una perniciosa judicialización de la política.
-¿Usted planteaba esas cosas y nadie hacía nada?
-Algunas cosas se hicieron, pero no siempre lo que opina un ministro es lo que prevalece. El que decide es el Presidente. Pero mientras fui ministro me sentí respaldado en todos los temas que hacían a mi área. Yo tampoco podía esperar que Menem resolviera todas las cosas según yo las planteaba.
-¿Hubo irregularidades en el área de Migraciones?
-Yo escuché al periodista Jorge Lanata decir que se habían destruido los archivos hasta 1995, y si hubiera ocurrido eso me parecería una barbaridad. Pero siempre me llamó la atención que pese a que el Presidente tenía el firme propósito de crear un Ministerio de Seguridad para que de él dependieran las fuerzas de seguridad y Migraciones, personajes como Corach y algunos legisladores quisieron mantener en esas posiciones al señor Hugo Franco. Eso me sorprendió, porque creo que no es un hombre que tenga experiencia en cuestiones de seguridad para tener esas responsabilidades. Cada vez que yo planteaba tomar una medida para mejorar la seguridad, la boicoteaban y siempre quedaba de alguna manera vinculado al tema el señor Franco.
-¿También hubo irregularidades en la operación para confeccionar los nuevos DNI y los pasaportes?
-Lo que creo es que dentro de los planes de los que quieren controlar los movimientos de personas y mercaderías está conseguir los aeropuertos, el correo, el control aduanero, los pasaportes y los DNI. Eso es algo bien conocido, pero no creo que lo vayan a lograr.
-¿Por qué presume que el bloque justicialista impidió su presencia en la comisión de juicio político de la Cámara de Diputados?
-No entiendo por qué lo hizo. Habrá sido a sugerencia de los legisladores que quieren judicializar la política. Yo he demostrado durante mi gestión un gran respeto por el Congreso, así que estoy dispuesto a ir a donde sea para explicar todo lo que me pidan.
Riesgo país
-¿No piensa que sus denuncias crean zozobra entre los inversores?
-Al contrario. Que en la Argentina haya un ciudadano que haya sido ministro de Economía y tenga la valentía de enfrentar a funcionarios como yo hice debe llevar a que baje el riesgo país y no a que aumente.
-¿Puede generarse en el exterior una disputa de credibilidad entre usted y Menem?
-No, yo creo que si el Presidente sacara a estos funcionarios los bonos y las acciones subirían espectacularmente y eso demostraría que mi prédica contribuiría a que tengamos mejor imagen en el exterior.
-¿Usted dice que si renunciaran Corach, Kohan y Jassan bajaría el riesgo país?
-Sin ninguna duda. La Bolsa y los bonos pegarían un salto. Estoy convencido.
-Parece difícil que el Presidente decida desprenderse de ellos depués de sus denuncias.
-El Presidente es el que toma estas decisiones. El maneja los tiempos. Yo hablo de cómo reducir el riesgo país, pero hay otras consideraciones que se deben tener en cuenta cuando se gobierna.
-Hubo denuncias sobre la presunta participación de Emir Yoma en casos de ventas de armas. ¿Usted las comparte?
-Mire, yo soy alguien que ha sufrido e hizo sufrir mucho a su familia por ocuparme de todos estos temas que tienen que ver con la corrupción y actividades ilegales, así que he decidido no hablar más. Espero que la gente que quiera ayudar a que se erradique el crimen organizado de la Argentina actúe y tenga la valentía que yo he tenido. No puede ser que sólo se descubran los casos que yo denuncio o sobre los que aporto pruebas. Espero que otra gente haga lo que yo hice con el tema del Banco Nación o del Correo.
-¿Por qué toma esta decisión?
-Porque cuando fui ministro y ahora en las últimas semanas hice todo lo que podía en esta materia. Ustedes, los periodistas, tienen medios más importantes para investigar. Yo voy a estar siempre disponible cuando un juez quiera conocer algo sobre mi gestión de gobierno.
-¿Está resignado a no avanzar más con sus denuncias?
-No se trata de eso. Pero todos dicen que yo hablo demasiado o que hablo sin pruebas. Entonces, no me pregunten más sobre este tipo de temas. No se trata de que me ponga a contar todas las cosas que pasaron durante mi gestión. Cuando sea relevante para descubrir algún delito, se lo diré a los jueces.
-¿Alguien lo presionó para que resolviera esto?
-No, para nada. Lo que quiero es que la gente sepa que mi actitud no es de ninguna manera provocar sobresaltos o acentuar la angustia ciudadana sino ayudar a que la Argentina funcione mejor. Por eso, dado que en estos días se ha machacado con la idea de que yo hablo sin pruebas, he tomado la decisión de hablar sólo ante los jueces.
-Muchos esperaban pruebas contundentes.
-Yo he dado todas las pruebas, pero no quiero contribuir al sobresalto de la gente. Entiendo que la gente ya no quiere que yo siga hablando de estos temas. Además, lo que yo quiero es referirme a las cuestiones que hacen al bienestar de la población. Varios amigos me han dicho que mis intervenciones públicas de las últimas semanas han creado en algunos casos desasosiego y entonces quiero evitar que eso ocurra.
Prudencia con Menem
-Algunos piensan que usted ya decidió enfrentar a Menem.
-No es así. Cuando yo critico a dos ministros y al secretario general no estoy atacando al Gobierno y mucho menos al presidente Menem, sino que trato de ayudar a que se resuelvan los problemas pendientes que hay en la Argentina. Antes, cuando estaba en el Gobierno, yo hacía las mismas críticas y me decían que era imprudente porque siendo integrante del Gobierno provocaba impacto en los mercados. Como ahora no soy ministro y estoy seguro de que mis comentarios pueden ayudar a reducir el riesgo país y no a aumentarlo, trato de señalar los errores que debemos superar en áreas no económicas.
-Pero Menem sí parece decidido a enfrentarlo, porque dijo que usted se pasó a la oposición.
-Creo que eso fue un apresuramiento del Presidente, seguramente sobre la base de los comentarios que le hicieron los funcionarios que se sintieron atacados por mí que, como no saben defenderse solos, recurren a Menem para que lo haga.
-¿Por qué Menem mantiene a su lado a los funcionarios que usted señala como permisivos con la corrupción?
-No sé, es una cuestión del Presidente. Ahora, como ciudadano, me animo a decirle en público lo que antes le decía en privado sobre estas personas.
-¿Cómo reaccionaba él cuando usted le decía esas cosas en privado?
-Por ejemplo, Menem, en un caso como la designación del jefe de Gabinete, no lo eligió a Corach y, cuando designó a Jassan, yo presenté mi renuncia y allí fue cuando me pidió que me quedara un tiempo más.
-La Argentina hoy, ¿sería igual con Menem o sin él?
-No, Menem sigue siendo el artífice de esta formidable transformación económica. Lo que yo digo es que en 1999, cuando cambie el Presidente o el partido que conduzca el Gobierno, pasará como en Chile o en los países europeos, que se mantienen las reglas de juego de la economía o, en todo caso, se perfeccionan.
Varela Cid promete revelaciones
WASHINGTON.- "¿En qué servilleta está ese juzgado?", se preguntó ayer el ex diputado peronista Eduardo Varela Cid, procesado el viernes por el juez federal Gabriel Cavallo por un presunto pedido de coima para frenar la privatización del Correo en el Congreso.
En una entrevista telefónica con La Nación desde Miami, en donde reside, dijo que "esperaba desde hace tiempo esta decisión, porque considero que la única forma de aclarar las cosas es un juicio oral y público".
El proceso de Varela Cid es el resultado de la denuncia del empresario telepostal José Ongaro, presunto blanco de una solicitud de 5000 a 10.000 pesos de cada empresario afiliado a la Cámara de Prestadores Postales con tal de que no pasara, en Diputados, la ley de privatización del Correo.
Varela Cid indicó que no podía avalar un proyecto cuyo artículo cuatro, inciso quinto, autorizaría el lavado de dinero: "Es decir, le prohíbe al futuro propietario del Correo que informe quién manda dinero a quién y cuánto dinero manda".
Adelantó que en el juicio, previsto inicialmente para marzo, referirá que : "en 1993, un empresario argentino le ofreció 800 millones de dólares al presidente del Banco Español, que entonces negociaba las acciones de Aerolíneas Argentinas. Lo que me llama la atención es que no haya ningún juez con la más mínima curiosidad sobre el origen de tanto dinero".
-¿Quién es ese empresario?
-Prefiero no decirlo para evitar juicios, pero creo que hay que estudiar juntos estos dos temas. Por otro lado, quieren sacar en ese momento una ley que es una especie de bienvenida a los lavadores de dinero.
-¿Por qué el proyecto tuvo respaldo en el Congreso?
-Los diputados radicales y peronistas firmaron por unanimidad el dictamen. Por eso, me interesa bastante menos lo que pueda decir un empresario mendocino.
-¿Qué pruebas aportó Ongaro?
-Ninguna. A mí me acusa un fiscal que es sobrino del brigadier Starc, director de Edcadasa. ¿Quién está manejando ese juzgado? Si televisan el juicio oral y público y mi abogado puede interrogar a este señor Ongaro, nos vamos a divertir muchísimo. Mi abogado está preparado para interrogarlo. El dijo, en un programa de Pepe Eliaschev, que lo coimeaban senadores radicales y peronistas. Después dijo que eran diputadas y diputados. Cuando hablé de los 800 millones y del lavado de dinero, yo era, al otro día, quien lo había coimeado.
Dos fiscales piden investigar a Corach, Jassan y al denunciante
En la mira: por una denuncia de la diputada Zuccardi, los actuales ministros y Cavallo, serían convocados por la Justicia.
Dos fiscales pidieron que se investigue a los ministros del Interior, Carlos Corach, y de Justicia, Elías Jassan, y al ex ministro Domingo Cavallo en dos denuncias que fueron iniciadas por la diputada frepasista Cristina Zuccardi por los delitos de prevaricato e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Incluso, uno de los funcionarios pidió que se cite a Cavallo a declarar como testigo.
Por otra parte, el juez Jorge Ballestero citó para el viernes a Corach, para que ratifique una querella que inició la semana última contra Cavallo.
Contra Corach, Cavallo y Jassan
Zuccardi presentó la semana última dos denuncias a raíz de las declaraciones de Cavallo al programa radial Tempranísimo, que conduce Magdalena Ruiz Guiñazú, oportunidad en la que aquél sostuvo que Corach le explicó que dominaba a varios de los jueces federales, cuyos nombres escribió en una servilleta.
Cavallo afirmó que Corach procuró torcer la decisión del juez Claudio Bonadío para frenar una investigación contra él, que entonces era ministro.
La denuncia dirigida contra Cavallo quedó radicada en el juzgado de Carlos Branca, en tanto que la que imputa a Corach y a Jassan, en el juzgado de Carlos Liporaci. Se trata de dos denuncias cruzadas, en una de las cuales Cavallo aparece como imputado y en la otra como testigo.
En el sumario que se tramita ante el juzgado de Liporaci, donde las imputaciones de Zuccardi apuntan a Corach y a Jassan, el fiscal Carlos Rívolo pidió que se investigue si se cometieron los delitos de instigación al prevaricato y denegación de Justicia, por el manejo que el ex ministro le endilga a aquéllos sobre varios jueces federales.
Rívolo solicitó a Liporaci que se cite al ex ministro a declarar como testigo, donde debería aportar la servilleta.
En la otra causa, que se tramita en el juzgado de Branca, donde Cavallo está imputado, el fiscal Guillermo Montenegro pidió que el juez instruya sumario contra el ex ministro por los delitos de encubrimiento e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Se trata de averiguar porqué Cavallo tardó más de un año en denunciar el episodio que comentó por radio.
Ambos sumarios penales colocan a Cavallo en una situación muy particular: si aporta la servilleta al juez Liporaci para comprometer a Corach, el juez Branca podría procesarlo por encubrimiento. Para evitar esto último, no debería brindar ninguna prueba, pero ello lo desacreditará frente a la opinión pública.
La semana última, el ministro Corach querelló a Cavallo por injurias, ya que se sintió molesto por las aludidas declaraciones radiales.
La causa quedó radicada en el juzgado de Ballestero, que citó a Corach para ratificar la querella, y aunque por el momento, puede afirmarse que Corach debería concurrir personalmente a los Tribunales, pero lo más probable es que entregue poder a su abogado, para que lo represente.
Otras causas
Las cosas no andan bien en Tribunales para Cavallo.Ayer, el diputado Jorge Benedetti (UCR), presentó una denuncia ante el juez en lo penal económico Guillermo Tiscornia en la que imputa al ex ministro y al ex titular de la Aduana Gustavo Parino los presuntos delitos de encubrimiento de contrabando en ese organismo y de peculado.
En tanto, varios jueces comenzaron a rechazar las defensas que presentó Cavallo en juicios que otras personas le iniciaron por calumnias e injurias.
El año último, Cavallo imputó al periodista Daniel Haddad de evadir impuestos, causa que quedó radicada ante el juez Adolfo Bagnasco, y por otra parte vinculó a Edcadassa con supuestas operaciones ilegales del grupo Yabrán, sumario que tramita ante el juez Ballestero.
Recientemente, Cavallo, en esos y otros sumarios sostuvo, como defensa de excepción de falta de acción, que cuando él pronunció esas afirmaciones, lo hizo en el ámbito del Congreso y que por lo tanto goza de las mismas inmunidades que los legisladores.
Los citados jueces rechazaron esos planteos, porque los legisladores poseen inmunidad de expresión y de arresto -por la cual no pueden ser enjuiciados ni detenidos por sus dichos en el Congreso-, pero la Constitución no le reconoce esos fueros a los ministros del PE. Esto significa que en esas causas judiciales comenzarán a correr los plazos para que Cavallo presente pruebas de la verdad de sus denuncias públicas, si no quiere ser condenado.




