Combatió en las Malvinas y hoy se hunde en el abandono

El Santísima Trinidad sufrió una rotura en el casco y se va a pique en Puerto Belgrano; fuentes navales lo atribuyen a la falta de fondos
Mariano De Vedia
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22 de enero de 2013  

El destructor Santísima Trinidad, uno de los pocos buques de la Armada que entraron en contacto directo con fuerzas británicas en la guerra de las islas Malvinas, empezó a hundirse ayer en la Base Naval de Puerto Belgrano a raíz de la rotura de una tubería.

El daño sufrido por la histórica nave, que fuentes navales atribuían ayer al virtual abandono en el que se encontraba, se suma a las averías de otras unidades de la Armada como consecuencia de las restricciones presupuestarias, que derivaron en la falta de un adecuado mantenimiento de la flota.

El Santísima Trinidad en Puerto Belgrano, ayer, cuando empezó a inclinarse sobre un pesquero
El Santísima Trinidad en Puerto Belgrano, ayer, cuando empezó a inclinarse sobre un pesquero Fuente: DyN

El buque estaba fuera de servicio desde 2004, aunque requería un mantenimiento mínimo para su amarre en puerto. Al retirarse del servicio activo quedó sin tripulación, y en los últimos años la Armada había pensado en convertirlo en un museo.

La Armada explicó ayer en un comunicado que la rotura de la tubería en el sector de máquinas dañó el casco de la nave y produjo la entrada de agua, que en poco tiempo superó la capacidad de las bombas de achique.

Retirado el personal del Servicio de Salvamento y Buceo de la fuerza naval que se encontraba trabajando para intentar su reparación, el barco llegó a una inclinación de 50 grados, por lo que su hundimiento resultaba inevitable.

A pesar de eso, la Armada informó que se iban a continuar las tareas para procurar mantenerlo a flote.

La estrategia para recuperar la nave , según indicó la Armada, era esperar que la embarcación tocara fondo para trabajar "con mayor seguridad". Pero hasta anoche no se sabía si el Santísima Trinidad estaba hundido por completo.

El buque empezó a hundirse ayer en Puerto Belgrano
El buque empezó a hundirse ayer en Puerto Belgrano

Fuentes navales dijeron ayer a LA NACION que difícilmente el destructor se fuera totalmente "a pique", ya que el calado en la base naval, en la ubicación en la que se encontraba el buque, no sería muy profundo.

Al informar sobre el estado de la nave, la Armada destacó que en 2004, al ser alejada del servicio activo, fue retirada la tripulación y desde entonces sólo permanecía a bordo "una mínima cantidad de personal de guardia".

En medios navales vinculaban ayer la rotura de la tubería con el deterioro general y la situación de abandono en que se encontraba el barco.



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Además, se indicó que, en virtud de la escasez de recursos, es frecuente que un buque salga a navegar "con partes prestadas de otros barcos, como algún radar, bombas de combustible o un equipo de comunicación".

En ese sentido, poco a poco habrían retirado del Santísima Trinidad elementos que ya no se consideraban necesarios para un buque paralizado, desde aceites, lubricantes y generadores hasta camas e instrumentos de cocina o de enfermería, según comentaron en fuentes castrenses.

En 1982 el buque luchó en Malvinas
En 1982 el buque luchó en Malvinas Fuente: Archivo
El caso del Santísima Trinidad no es el único que refleja el estado de deterioro y abandono en buques de la Armada por falta de presupuesto. El año último tuvieron problemas serios mientras navegaban las corbetas Espora, cuando participaba de un ejercicio naval en Sudáfrica; Spiro, que tropezó con un banco de arena en el puerto de Mar del Plata, y Gómez Roca, que tuvo una avería en la línea de eje cuando iba a participar de una operación en Brasil. A ellos se sumó el destructor La Argentina, que sufrió un desperfecto en los estabilizadores en Bahía Blanca. Además, desde hace seis años se encuentra inutilizado el rompehielos Almirante Irízar, que se incendió en abril de 2007 con 241 tripulantes a bordo y en cuya reparación se invirtieron más de $ 400 millones.

El presupuesto de la Armada para este año en lo que respecta a vías de navegación de las embarcaciones se redujo. No era éste el caso del Santísima Trinidad, que ya no navegaba.

Si bien el presupuesto general para el Ministerio de Defensa se incrementó en términos nominales en un 19 por ciento para este año, la falta de fondos para mantenimiento de buques es una constante en la Armada durante los últimos años. El presupuesto global para defensa es de 26.000 millones de pesos.

Por ejemplo, para este año los pilotos tendrán 13.641 horas de vuelo frente a las 28.769 previstas para este año. Es una reducción del 47%, que preocupa a los oficiales de la Fuerza Aérea. En tanto, los barcos de la Armada tendrán 161 días para navegar y controlar los espacios marítimos y la hidrovía, cuando en 2012 se previeron 174 jornadas. Muy lejos de los 329 días con que contaban en 2011.

Las actividades previstas para el Ejército se mantienen, en cambio, en los mismos niveles.

Golpeada por la crisis de la Fragata Libertad , que provocó la renuncia del titular de la fuerza, almirante Carlos Alberto Paz, y el pase a disponibilidad de dos jefes navales, la Armada también contará con menos recursos para el control aéreo del mar y de los ríos. El presupuesto apenas alcanzará para 70 horas de vuelo, cuando hace dos años llegaban a 273 horas.

Con 125,6 metros de eslora, el destructor Santísima Trinidad transportaba helicópteros Alouette y Fennec y estaba equipado con misiles de superficie y aire Sea Dart, cañones, ametralladoras, lanzatorpedos y radares. Tenía capacidad para 300 tripulantes y un desplazamiento de 4100 toneladas funcionando a pleno. Este buque fue el emblema de la Guerra de Malvinas . Desde ayer, pasó a formar parte del deterioro naval.

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