Cómo era el vínculo entre Julio De Vido y el empresario español Luis Delso
El fundador y ex dueño de la empresa Isolux Corsan forjó una estrecha relación con el ex ministro
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Luis Delso, empresario español investigado por hechos de corrupción en el país ibérico, tiene una estrecha relación con la Argentina. El fundador y ex dueño de la empresa Isolux Corsan forjó vínculos con dos ex funcionarios kirchneristas que están en la mira de los jueces y fiscales de los tribunales de Comodoro Py: Julio De Vido y Ricardo Jaime .
La constructora Isolux tiene a su cargo obras emblemáticas en la Argentina como la usina de carbón Río Turbio. El fiscal federal Carlos Stornelli pidió anteayer al juez Luis Rodríguez la detención y el desafuero de De Vido para que preste declaración indagatoria por un supuesto fraude por 26.000 millones de pesos en el yacimiento carbonífero situado en Santa Cruz.
Carlos Pagni revela en la edición de hoy de LA NACION detalles de la relación entre el ex ministro de Planificación Federal y el empresario español, un especialista en vínculos con el poder político.
El periodista recuerda que Isolux estuvo siempre entre las empresas preferidas de De Vido. En agosto de 2015, el entonces titular de la cartera de Planificación difundió un listado de empresas adjudicatarias de la mayor cantidad de contratos de obra pública. Isolux ocupaba el décimo quinto lugar.
Delso, ligado al ex presidente de España Felipe Gónzalez, se formó en la naviera Transmarítima. Adquirió Isolux cuando la compañía estaba al borde de la quiebra y le anexó la inmobiliaria Corsan.
El empresario y De Vido tuvieron sus primeras charlas por el "tren bala", el ambicioso proyecto anunciado durante el gobierno de Cristina Kirchner que nunca se concretó. La obra, que uniría Buenos Aires, Rosario y Córdoba, iba a estar a cargo de la firma francesa Alstom. La compañía estaría acompañada por las empresas argentinas Iecsa (del empresario Angelo Calcaterra) y Emepa (de Gabriel Romero), e Isolux Corsan.
Néstor Kirchner decidió quitarle el expediente del tren de alta velocidad a De Vido y se lo entregó a Jaime, entonces secretario de Transporte. “Delso ignoraba quién era Jaime. Aunque un domingo por la mañana alguien tocó el timbre de su casa, en Madrid, reclamándole un millón de euros para el martes. Habría sido Manuel Vázquez, el asesor del secretario de Transporte. Habladurías. Lo concreto: ahora había que compensar a Delso. Así Isolux ganó la central de Río Turbio”, resalta Pagni.
El periodista destaca que el empresario español se “enamoró” de la Argentina, leyó libros de Jorge Luis Borges y se interesó en la guerra de las Malvinas. “Pero con De Vido hablaba de otros temas. El ministro disfrutó del empresario como anfitrión, en especial después de aquella navegación por el Mediterráneo en el Azul Cortés, la espléndida goleta turca que Delso, en la caída, malvendió”, agrega.
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