
Ser militante de Pro: el detrás de escena
Alex Campbell tiene 30 años, dos empresas propias hacen su sustento y prefiere pensar en "trabajar para la política, no de ella"
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El garabato, en la hoja de papel doblada en tres, es su rostro. Escritos en lápiz negro, por debajo, están su nombre y las siglas del partido que lo representa. Lo que es el borrador de una boleta que será amarilla, va y viene en las manos de su grupo de trabajo. Los jóvenes, incluido él, discuten cómo explicarle al votante que "van solos". Sentados a la mesa, vestida con una bandera partidaria, en un local calefaccionado por una pequeña estufa eléctrica, en la tarde de invierno improvisan frases, las escriben, las borran y las vuelven a escribir en la laptop, la única tecnología visible en el lugar.
"Llevá la tijera, meté nuestra boleta entera para intendente y sumále tu presidente y gobernador cortando las otras boletas… algo así ¿Se entiende?", dice Alex Campbell, el candidato del tríptico hecho a lápiz, militante del PRO, con 30 años de edad y dos empresas propias, que aspira a encabezar la intendencia de San Fernando, donde vive desde los cuatro.
"Vamos a enviar cartas de presentación de nuestra fórmula a los vecinos, todo con plata de nuestro bolsillos y de aportes de algunos partidarios porque no trabajamos de la política, sino para la política como decía Max Weber", explica el joven, licenciado en Ciencias Políticas, cuyo equipo carece de un asesor de campaña cómo sí tiene Mauricio Macri, con quien comenzó su militancia en política en 2008.
¿Cómo surge y qué hace un militante raso? ¿Cuándo empiezan a perfilarse las ansias por hacer política? lanacion.com entrevistó a un militante del Pro y a otro del Frente para la Victoria, nota que publicaremos mañana, para develar el gen de un partido político, desde su mínima expresión.
La entrevista de lanacion.com con Campbell terminó en el local partidario, pero comenzó en su hogar paterno. Para eso fuimos a San Fernando, una municipalidad en la que el contraste entre los que más y menos tienen, es evidente. La población no es ni el 2% del total de los 24 partidos del Gran Buenos Aires, y la vulnerabilidad social ha ido creciendo lo que se evidencia en la propagación de barrios carenciados.
El gen político. El rostro de Alex aparece en algunos pequeños afiches en las inmediaciones de la avenida Hipólito Yrigoyen y Libertador; la cantidad va en aumento a medida que uno se acerca al barrio Victoria de San Fernando, en donde vive y espera a lanacion.com con café y medialunas, temprano a la mañana.
-Te ves con el pelo negro en los afiches
-Sí, salgo así, pero en vivo soy más rubio... ojo, no es marketing para captar el voto peronista y popular como me dicen mis amigos", contesta Alex y sonríe, como en la foto. Es que incluso se lo ve con el pelo más oscuro en las fotos que pueblan el comedor familiar, en donde se lo ve jugando al polo, en cenas familiares, junto a su hermana que es médica, entre sonrisas de un abuelo y sus padres.
"Esta zona de la casa no la uso mucho, está como la dejaron mis padres, que hace unos años se fueron a vivir a Mendoza. Mi espacio es la planta baja, donde tengo el bar, la tele y mi perro que se está curando, se cayó del balcón, más de tres metros de altura imagináte", dice.
Sí, uno puede imaginar en ese comedor con muebles de madera, un hogar coronado por dos rifles cruzados y fotos familiares en color, blanco y negro, y sepia, que su familia es un dato importante. "Siempre estuve vinculado con la política – dice Alex- porque mi bisabuelo fue gobernador de Mendoza y su abuelo fue congresal de Tucumán en 1816 cuando se firmó la independencia del país y siempre me interesó qué habían hecho mis antepasados, cómo armaron este país. Así que desde el secundario sabía que quería estudiar ciencia política y poner mi grano de arena en la sociedad"
<b> Ideología:</b>
Del colegio San Andrés pasó a la Universidad Católica (UCA) en donde conoció a Patricio Di Stéfano y otros amigos con los que recorrería su carrera empresarial y política. "En 2008 Pato fue diputado de la Ciudad de Buenos Aires con 27 años y me llamó para que lo ayude a armar un equipo de asesores técnicos en la Legislatura, ya que ya tenía dos empresas con amigos y estaba acostumbrado a conformar grupos de trabajo", explica.
En la UCA es donde también conoció al que no prefiere llamar "rival político": "No hay tanta riña entre militantes, José Ottavis , uno de los fundadores de La Cámpora, fue compañero mío, vino a casa a estudiar varias veces".
Los vicios políticos y la admiración que le causa quienes sin necesidad económica, por simple convicción, se involucran en la política, son las frases que Alex repite. "Macri o mi amigo Pato podrían haberse quedado en su casa, tranquilos, porque tienen un buen nivel de vida, pero se metieron en esto por convicción", dice, y él también se ve reflejado en esas palabras.
Alex dice que siempre fue emprendedor ya desde los 16 años. Por ejemplo, una vez se fue a Chaco a traer carbón para vender en Buenos Aires, ya más adulto, hace siete años armó su bodega, Finca los Maza, en Mendoza utilizando los viñedos de su familia.
"Tengo muy presente lo que decía Max Weber que hay que vivir para la política y no de la política, si uno quiere mantener su nivel de vida después vienen los vicios, el llamado síndrome del administrador, que hace tantos años trabaja para el Estado que empieza a pensar que esos recursos son propios", dice y hace una sutil referencia al intendente que desde 1995 gobierna San Fernando, Osvaldo Amieiro , ahora, de corte kirchnerista.
El gen del joven Pro. A la hora de saber qué es lo que necesita la gente, Alex no duda: "Después de recorrer mucho el distrito y ver cuáles son las necesidades, el 90 % de la preocupación de la gente es la seguridad, es una deuda pendiente que tenemos con los vecinos en la provincia de Buenos Aires".
El barrio Victoria se caracteriza por las garitas en cada esquina y las casas suntuosas. Pero Alex asegura haber recorrido y representar todo el distrito. "En nuestra lista hay gente de todos los barrios de San Fernando, del Virreyes, tengo amigos en el barrio Santa Rosa en donde mi padre fue víctima de la inseguridad en 1998, le pegaron un tiro y casi se muere".
-¿Cómo se logra una seguridad para todos?
Después de la seguridad siguen las veredas, la educación y la salud. Para evitar lo primero, que viene de la mano de la droga y de la violencia, hay que educar y trabajar desde el jardín de infantes, y en una escolaridad digna para que los chicos tengan buenas herramientas para no sacarles el sueño de ser iguales a cualquier persona de cualquier colegio de América Latina y volver a la educación de excelencia.
Alex mira la hora porque debe estar en su sede partidaria, a unas cuadras de su hogar. Después irá con su grupo de trabajo a una de las plazas de Victoria a repartir folletos y charlar con los vecinos. Desde que está en campaña tiene menos tiempo para su familia, amigos y para su novia. "Mis amigos me ayudan a empapelar la ciudad de amarillo, los vuelvo locos, pero me apoyan", dice.
En la planta baja, su perro, lo mira triste como suplicando salir de una celda improvisada con sillas y una mesa. Casi con esa misma mirada, Alex señala una camiseta de River enmarcada, "prefiero no decir mucho de eso", y sonríe. El escudo familiar se ve sobre un sillón con mantas y almohadones de colores. Sí, la planta baja de la casa parece ser el lugar más cómodo para este joven Pro.
"No, no sé si soy un joven Pro… creo que nadie tiene que renegar de sus raíces, yo no lo hago, pero no creo que eso tenga que originar prejuicios, cuando lo que queremos hacer es un país mejor para todos, ¿no?".
Perfil de un joven ProSalidas:
"Tengo poco tiempo, pero prefiero un buen asado con amigos o salir a cenar con mi novia"





