Con un duro discurso Moyano inició su despedida y alineó la transición
El camionero seguirá al frente de la central obrera hasta el 22 de agosto; obtuvo el respaldo para ubicar a su candidato Schmid en el triunvirato que asumirá tras la unificación
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Fue un respaldo para Hugo Moyano , pero sobre todo para la continuidad del sector más combativo al Gobierno. La extensión del plazo del camionero al frente de la CGT Azopardo hasta el 22 de agosto, fecha en la que se produciría la reunificación del gremialismo, despejó las dudas que había sobre el liderazgo de Moyano y fue un guiño a favor de la conducción colegiada.
En medio de la escalada verbal contra la administración de Mauricio Macri y cuando falta poco más de un mes para la unidad de las tres CGT, el espaldarazo que recibió Moyano sirvió de escenario para lo que viene: un sindicalismo más confrontativo.
Durante su discurso, Moyano no anduvo con eufemismos para describir lo que considera es la realidad que atraviesa el país. "Hoy vivimos una crisis muy complicada, compañeros. Vivimos una crisis muy profunda, con un gobierno recién elegido con muchas idas y venidas", manifestó el camionero.
Al mismo tiempo, significó una derrota para el sindicalista más cercano al Presidente, el ruralista Gerónimo Venegas , quien pretendía pelearle a Moyano el sillón dentro de la nueva estructura de poder que asoma en el gremialismo.
Venegas intentó sin éxito reunir apoyos para quedarse al mando de la central moyanista y con eso especulaba que lograría posicionarse mejor en el reparto de cargos de la CGT unificada. No lo logró.
Por las dudas, ayer, para evitar rencores de propios y ajenos, Venegas se defendió: "No soy de Pro. Soy peronista de cuna y si me tengo que colocar en la vereda de enfrente del Gobierno, ahí voy a estar".
En este escenario, todo quedó listo para que un triunvirato se haga cargo de la unificada CGT con un representante por sector en la cúpula de la organización.
En representación de la central con base en Azopardo, que cuenta con 85 gremios adheridos, el nombre que se impone por estas horas es el del moyanista Juan Carlos Schimd, titular del sindicato de Dragado y Balizamiento.
Los otros dos serían el diputado nacional Héctor Daer (Frente Renovador) por la CGT oficial, que hoy encabeza Antonio Caló , y que cuenta con el respaldo de 101 gremios; y Carlos Acuña, por la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo .
Ayer, desde un atril montado sobre el chasis de un camión estacionado sobre la avenida Avellaneda -el acto fue en el microestadio del club Ferro Carril Oeste-, Moyano ensayó lo que será su despedida, después de estar 12 años al frente de uno de los gremios más importantes del país. Disfónico, el presidente del club Independiente, agradeció a los dirigentes que lo acompañaron durante sus mandatos, aunque resaltó que "lo que se hizo fue posible por el acompañamiento de los trabajadores".
Y en un mensaje de lo que será el futuro, advirtió: "Vamos a seguir peleando por los intereses y derechos de los trabajadores, sea quien sea con quien tengamos que pelear. San Martín decía que el enemigo es grande y poderoso, pero si estamos de rodillas lo vemos más grande y poderoso. Por eso tenemos que ponernos de pie".
Sin mencionarlo, el mensaje fue para el Gobierno, del que se fue alejando con el correr de los meses.
"Nos han cagado más de una vez. No aflojamos nunca, siempre estuvimos en la pelea y vamos a seguir estando. Debe ser uno de los gremios que más procesados tiene, entre ellos Pablo [su hijo y secretario adjunto del sindicato de Camioneros]. Jamás aflojamos, nos hicieron sentir que éramos menos, pero cuando uno tiene la verdad de lo que reclama, esa verdad se hace imposible de derrotar", sostuvo Moyano, ante una multitud que se acercó a escucharlo.
La amenaza de salir a la calle
La decisión de mantener a Hugo Moyano al frente de la CGT Azopardo es, según su hijo Pablo, número dos de los camioneros, una clara señal de que el 22 de agosto será un día especial para el sindicalismo.
"Hoy [por ayer] es el primer paso para la unidad total del movimiento obrero. Va a haber tres secretarios generales, ya lo dijo anteayer Hugo Moyano en un congreso de la Juventud Sindical, donde la próxima conducción va a tener que salir a la calle", anticipó Pablo Moyano.
Iba a suceder ayer, pero no fue. Será, quizá, el 22. Lo cierto es que días más, días menos, Moyano cerrará su ciclo al frente de la CGT, pero no cesará su influencia sobre lo que suceda en el movimiento obrero.
Rodeado de los leales de siempre -ocuparon el palco Miguel Paniagua, Amadeo Genta, Abel Frutos, Guillermo Pereyra, Gerónimo Venegas, Schmid y su hijo Facundo-, y para que nadie tenga dudas, avisó: "Me voy como secretario general de la CGT, pero siempre voy a estar a la cabeza de todas las luchas y las protestas de los trabajadores. Cuando haya una injusticia, voy a estar con ustedes. Por eso les digo compañeros: cuéntenme entre ustedes".
Protagonistas de un cambio de época
Hugo Moyano
Secretario General de la CGT
"Hoy vivimos una crisis muy complicada, compañeros. Vivimos una crisis muy profunda con un gobierno recién elegido con muchas idas y venidas."
Gerónimo Venegas
Ruralistas
"No soy de Pro. Soy peronista de cuna y si me tengo que colocar en la vereda de enfrente del Gobierno ahí voy a estar."
Pablo Moyano
Secretario adjunto Camioneros
"Es el primer paso para la unidad total del movimiento obrero. Va a haber tres secretarios generales, ya lo dijo anteayer Hugo Moyano en un congreso de la Juventud Sindical, donde la próxima conducción va a tener que salir a la calle."
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