
Correa Belisle apuntó contra el capitán Molli
Indagatoria: el capitán dijo al juez Labate los nombres del personal de Inteligencia que intervino en el caso; pidió citar a Balza.
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ZAPALA.-En una indagatoria que continuaba anoche, el capitán (RE) Rodolfo Correa Belisle aportó al juez Guillermo Labate los nombres de personal de inteligencia que intervino en el caso Carrasco, entre ellos el de un interrogador civil y un comisario retirado de la Policía Federal, incorporado a Inteligencia.
Según un allegado a su defensa, también pidió que se cite a declarar al comandante general Martín Balza y ofreció datos sobre el papel que habría cumplido el capitán Eduardo Molli, encargado de incorporación y oficial favorito del entonces jefe del Grupo de Artillería 161, teniente coronel Guillermo With.
Correa Belisle estaba en Chile el 6 de marzo de 1994, cuando Omar Carrasco desapareció en la unidad. El 6 de abril, durante un rastrillaje sin precedentes que le ordenó With, el capitán encontró el cadáver.
Por el crimen se condenó al subteniente Ignacio Canevaro y a dos ex soldados. Entre otros elementos se usaron dos testimonios muy dudosos. Uno de ellos lo ofreció el sargento Carlos Sánchez, hoy prófugo.
En la mañana del 6 de abril de 1994, horas antes de hallar el cuerpo, Correa Belisle sorpredió en el cuartel al jefe de Inteligencia de Neuquén, teniente coronel Víctor Jordán, de civil. Lo denunció en septeimbre de 1994 y a medida que aportaba más datos que arrojaban sombras sobre Inteligencia, sobre With y el capitán Eduardo Molli, su situación en la fuerza se fue deteriorando, hasta que lo pasaron a retiro el año último, junto con el mayor Manuel Gastaminza, otro denunciante de Inteligencia.
En cambio, Molli, responsable de la incoporación -Carrasco desapareció a los tres días de incorporado-, permanece en actividad igual que los tenientes coroneles Jordán y Raul José, pese a que estos dos oficiales fueron procesados el año último y, tras la anulación de esas medidas, el juez Labate volvió a procesarlos.
Este fue uno de los puntos que el capitán subrayó en su indagatoria para explicar lo que otra de las partes denomina el sistema de premios y castigos. Correa Belisle agregó que a medida qu avanzaba en sus denuncias y apelaba las sanciones que le imponía el genral Jorge Halperín, jefe del V Cuerpo de Bahía Blanca, se lo pretendía involucrar como encubridor del crimen "Me fabricaron imputaciones", sostuvo.
Los cuadernos
En esta causa se lo acusa de adulterar el acta de deserción de Carrasco, donde ya se demostró que nada tuvo que ver, y falsificar cuadernos de la cuadra del soldado.
Sobre este punto expresó lo que ya declaró en el juicio oral: que cuando regresó de Chile faltaban esos cuadernos y ordenó confeccionarlos, previa sanción al personal responsable.
Durante el juicio del homicidio Correa Belisle afirmó que el teniente general Martín Balza "miente" sobre el caso Carrasco "al afirmar que el Ejército no intervino" en la investigación. Un Consejo de Guerra en el que se le impidió presentar pruebas lo condenó a tres meses de arresto en Covunco por irrespetuosidad.
El juez Labate, que pudo abandonar por unas horas su despacho en Neuquén para tomar la indagatoria, determinó que Inteligencia intervino y obstaculizó la investigación judiail.
Juan Carlos Ríos Iñiguez, ex defensor de Canevaro, declaró ante Labate que Balza le confió que sabía quiénes colocaron el cadáver de Carrasco en el cuartel el 6 de abril de 1994. Balza lo negó y el abogado lo ratificó. Por este motivo, Correa Belisle pidió al juez que cite al comandante. El capitán acompañó su declaración con un escrito de 12 carillas y 50 de anexos, además de un videocassette.



