
Crecen las dudas en Buenos Aires
Recelo: el ministro de Gobierno provincial dice que la demora en el escrutinio beneficia la transparencia de los últimos comicios del PJ.
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LA PLATA.- Mientras el gobernador Eduardo Duhalde dedica sus horas a la pesca del dorado y el surubí, en las inmediaciones de las cataratas del Iguazú, el PJ bonaerense sigue sin ofrecer cifras concluyentes acerca del resultado de las elecciones internas abiertas realizadas el último domingo.
Y es que las dudas, lejos de disiparse, siguen creciendo. Según pudo saber La Nación , se cometieron errores en el procedimiento del recuento de votos, hubo copias de planillas del escrutinio mezcladas con originales, falta de certeza acerca del número de votantes, y hasta la insólita excusa de un dirigente de la quinta sección electoral, que reconoció a viva voz: "¿Qué quiere que le diga? Esta es una interna partidaria y los fiscales o presidentes de mesa no son doctores en leyes..."
Pese al manto escandaloso que diariamente parece asentarse sobre los comicios que dieron el triunfo al duhaldista Carlos Ruckauf como candidato a gobernador (escrutado sólo el 55 por ciento de los votos), el ministro de Gobierno bonaerense, José María Díaz Bancalari, trató de explicar ayer a La Nación lo que para muchos, a esta altura, resulta inexplicable.
"Lo que para ustedes es lento, para nosotros es sinónimo de transparencia. Si los perdedores quieren contar voto por voto, lo haremos. Esa es la mejor forma de demostrar que la compulsa ha sido extremadamente limpia", opinó el funcionario de Duhalde. La inusual demora en el cómputo oficial de votos no resulta así extraña en el entorno de la nómina ganadora.
Los justicialistas bonaerenses parecen seguir a pie juntillas la premisa de Duhalde: "Esta (pelea) interna -dijo- no puede terminar en un escándalo, como la de la Capital Federal". El argumento duhaldista es utilizado para bajar los decibeles respecto de las irregularidades detectadas.
La junta electoral, diezmada por una indisposición de su presidente, Daniel Basile, jamás llegó a tener en su poder todas las actas eleccionarias.
Cientos de fiscales y presidentes de mesa erraron el procedimiento ordenado para el recuento de votos. La planilla del escrutinio debe hacerse por duplicado, una copia tiene que quedar dentro de la urna lacrada y la otra, en un sobre que hay que remitir a la junta electoral. En muchos casos, eso no ocurrió. Original y copia quedaron dentro de la urna y la junta electoral no tuvo cifras de esas mesas.
El domingo por la noche, además, se incurrió en otro error al cargar en el sistema de cómputos los datos de la primera sección electoral. La equivocación fue detectada, pero tarde. El lunes se recomenzó con el recuento.
Mayores demoras
El problema, en realidad, es que el escrutinio seguirá demorado, en tanto y en cuanto no aclaren las dudas surgidas en tres secciones electorales: la primera, la tercera y la quinta, donde la gente de Cafiero dice haber obtenido la minoría. Los duhaldistas no están tan seguros. ¿La solución? Contar voto por voto, según afirma Díaz Bancalari.
El escrutinio definitivo tampoco aparece claro. Aunque se sabe que los mayores desencuentros están planteados en los números del conurbano -en la primera y tercera sección- el recuento comenzó por la octava (La Plata) y en mesas de Berisso y Ensenada.
Tampoco hay una explicación que justifique el a todas vistas desmesurado interés por participar de la contienda. La cifra de 1.400.000 votantes dejó perplejo hasta al más optimista.
Escudados en la falta de actas oficiales, los operadores duhaldistas dicen no tener bases suficientes como para arriesgar un análisis. "Ni siquiera sabemos con certeza cuántos afiliados y cuántos independientes votaron", comentó ayer en La Plata un vocero político de primer nivel. El fondo del problema, obviamente, no pasa por conformar la lista de diputados nacionales, donde hubo acuerdo.
Bancalari también explica este método con soltura: "Nadie quiere dibujar números. Cafiero no llega al 25% de los votos y nosotros vamos a oficializar la lista ganadora, que es la nuestra. Esto no invalida, sin embargo, que un acuerdo político nos permita sumar a la oposición". Esas voluntades -aunque Bancalari lo niegue-, al parecer, ya tienen nombre y apellido. Además de Cafiero, aparecerán Alieto Guadagni, Federico Scarabino y Ginés González García. La permeabilidad parece cerrarse cuando se indaga acerca de la inclusión de pierristas y menemistas. Para ellos, hasta ahora, no hay lugar.
PJ porteño
La jueza federal con competencia electoral María Servini de Cubría rechazó dos presentaciones judiciales de la lista de Mario "Pacho" O´Donnell, contra cuatro resoluciones de la junta electoral del Partido Justicialista por las que se pedía la impugnación de las elecciones internas del PJ porteño, con lo que quedó confirmado el triunfo de la otra lista menemista liderada por Raúl Granillo Ocampo.
Los apoderados de la nómina de O´Donnell habían formulado dos impugnaciones por vicios en los comicios y también cuestionaron el fallo del escrutinio. Entre esos letrados, Rafael Siccia sostuvo que el fallo "no toca ningún tema de fondo" y se basa "en una cuestión de plazos que -dijo- entendemos errónea". Sin embargo, O´Donnell anunció anoche que acataba el fallo.
En cuanto a la decisión del escrutinio, la impugnación fue presentada en el tiempo legal, pero Servini también la rechazó. O´Donnell tiene 48 horas para apelarlo.





