
Cristina Kirchner compite por Buenos Aires, pero ¿dónde vota?
La esposa del Presidente figura todavía en el padrón provisional de Santa Cruz
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Si se cumplen los pronósticos de las primeras encuestas, Cristina Kirchner podría ganar las elecciones de octubre próximo en Buenos Aires, pero corre el riesgo de perder un voto seguro: el de ella misma.
¿Qué ocurre? El nombre de la primera dama figura en el padrón provisional de Santa Cruz y debe pedir en la Justicia un trámite especial para que se le permita votar en el mismo distrito por el que compite como postulante a senadora del Frente para la Victoria.
No está en duda su derecho a ser candidata bonaerense (la Constitución nacional autoriza a cualquier ciudadano a representar a la provincia en que nació). Pero sí podría encontrar un obstáculo para registrar a tiempo el cambio de domicilio.
Tanto ella como el presidente Néstor Kirchner aparecen en el listado provisional -de consulta pública- como afiliados al PJ y con dirección en Alcorta 321, Río Gallegos.
Diversos voceros gubernamentales, después de tres días de consultas, se negaron a dar información sobre el eventual cambio de domicilio de la primera dama.
Ante una pregunta de LA NACION, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, confirmó que el Presidente votará como siempre en Santa Cruz, pero evitó dar precisiones sobre el caso de Cristina Kirchner. "No es un tema del ministerio", dijo.
Altas fuentes de las secretarías electorales de las provincias de Buenos Aires y de Santa Cruz indicaron que, como la primera dama sigue domiciliada en Río Gallegos, debería votar allí. Pero según el jefe de la Dirección Nacional Electoral, Alejandro Tulio, hay tiempo hasta el 9 de agosto para que un ciudadano concrete un cambio en el padrón.
"En este momento estamos en tiempo de exhibición de padrones, justamente para tener en cuenta posibles reclamos de los electores", dijo Tulio, tras aclarar que desconoce cómo marcha el caso particular de Cristina Kirchner.
El Código Electoral indica que el padrón provisional debe incluir todos los cambios que se hayan registrado hasta 180 días antes de las elecciones. En este caso, el plazo se venció el 23 de abril. "Existe en la jurisprudencia el principio de participación. Eso implica que un juez debería hacer lo posible para que la residencia real se equipare al domicilio electoral. Pero son decisiones de la Justicia", amplió Tulio.
En dos juzgados
Para lograr un cambio de domicilio fuera del primer término legal se requiere el concurso de dos juzgados electorales: el de la provincia donde se estaba anotado originalmente y el de aquella a la que se quiere pasar.
Cristina Kirchner tendría que demostrar que su domicilio real no es el de Río Gallegos. Tiene la opción de presentar la quinta presidencial de Olivos como su residencia actual.
Pero ¿se inició ya ese trámite? En la Casa Rosada la respuesta parece un secreto de Estado. Varios funcionarios advirtieron que no habrá información oficial al respecto.
En los juzgados de las provincias en cuestión señalaron que aún no hubo un pedido oficial. Una alta fuente de la Secretaría Electoral bonaerense (a cargo del juez federal Manuel Blanco) aseguró a LA NACION: "Cristina Kirchner no figura en el padrón provincial, por lo que hoy por hoy no puede votar en este distrito".
Aun si la primera dama no votara en Buenos Aires, podría postularse sin problemas: el solo hecho de haber nacido en La Plata la habilita.
El Gobierno había eludido la confirmación oficial de la postulación hasta la fecha tope del cierre de listas, hace menos de un mes. Haber hecho un cambio de domicilio a tiempo (en abril) hubiera desnudado la jugada, cuando el kirchnerismo todavía creía posible un acuerdo con el sector del PJ que lidera Eduardo Duhalde.
Si Cristina Kirchner tuviera que votar en Río Gallegos, se vería enfrentada a una situación insólita y alimentaría críticas de sus rivales: siempre argumentan que no conoce la provincia por haber militado desde hace casi 30 años en Santa Cruz.
El líder de Recrear, Ricardo López Murphy, ya le dedicó duros términos hace tres días: "Esta paracaidista que tenemos va a votar en Río Gallegos y va a querer representar a los bonaerenses". En el Gobierno responden: "Es un latiguillo de campaña detrás del cual se esconde una intención de proscribir a Cristina".
Como sea, es seguro que la candidata oficialista no contará esta vez con un voto que la vino acompañando desde que se inició en la política: el de su marido, el Presidente.




