Cuadernos de las coimas: Roberto Baratta pidió ampliar su indagatoria para desmentir a un testigo
El exfuncionario kirchnerista está acusado de ser uno de los recaudadores; buscó despegarse de Hilda Horovitz, la mujer del chofer Centeno, y desacreditó la declaración de Lavagna
3 minutos de lectura'


El exfuncionario kirchnerista Roberto Baratta, figura central en el presunto esquema de recaudación que se ventila en el juicio de los Cuadernos de las Coimas, pidió ampliar su declaración indagatoria para despegarse de los dichos de la testigo Hilda Horovitz, expareja del autor de las anotaciones que originaron la causa, Oscar Centeno.
La audiencia en la que la mujer declaró, hace dos semanas, dejó expuesto que, al tiempo en que ella le enviaba a Baratta una catarata de mensajes con fuerte tono extorsivo, amenazando con contar que “salían a robar” junto a su pareja, fue retribuida con departamentos, uno de los cuales quedó a su nombre y habría sido pagado con plata de Baratta.
“Cualquier decisión que haya tomado Oscar Centeno, una ayuda social o económica a Horovitz, corrió por cuenta de Oscar Centeno, no tuve nada que ver”, sostuvo hoy Baratta, acusado de ser uno de los organizadores de la asociación ilícita que encabezó la expresidenta Cristina Kirchner, según la acusación fiscal.
“Nunca le contesté en esos dos años. Era una relación unilateral”, dijo respecto a los mensajes extorsivos que recibió de Horovitz. “Horovitz y yo no teníamos ninguna relación”, afirmó.

Apoyado en unas filminas, el exfuncionario intentó despegarse de la mujer, aunque admitió haber recibido sus mensajes y haber conversado sobre su contenido con Centeno.
Los mensajes
“Que me deposite 2000 por mes y estamos todos tranquilos”, era uno de los mensajes. “Esto es como el dominó, cae una y caemos todos”, decía en otros. Todos ellos mostraban un fuerte tono extorsivo: “Espero no tener problemas con el departamento de Ezeiza”, amenazaba Horovitz.

En otro de ellos, la mujer le agradecía directamente al exfuncionario por el departamento que quedó a su nombre, donde vive actualmente.
Durante la instrucción, el chofer Centeno testificó que fue Baratta quien le ordenó comprarle la propiedad a su expareja (eligiendo ella misma un lugar de hasta 60.000 dólares) debido a que ella lo presionaba enviándole fotos de bolsos y amenazando con denunciar lo que sabía sobre los recorridos de recaudación.
“El departamento de Horovitz de la calle Catamarca sí se lo compró Baratta, porque ella lo presionaba con que iba a decir algo”, dijo en aquel entonces.
Baratta, que evitó responder preguntas de las partes, dedicó también unos minutos de su exposición para desmentir al exministro de Economía Rodolfo Lavagna. Al declarar la semana pasada en el juicio, el exfuncionario advirtió que, en 2005, cuando Néstor Kirchner estaba al frente del gobierno nacional, se detectaron sobreprecios en el área de Vialidad. “Había algunos márgenes de sobreprecios del orden, en promedio, del 20%”, afirmó el exfuncionario durante su declaración como testigo.
Baratta se basó en un informe del Banco Mundial y en financiamientos de organismos externos para respaldar la gestión del expresidente Kirchner e intentar desacreditar a Lavagna.
Otras noticias de Los cuadernos de las coimas
Cuadernos de las Coimas. El expiloto de Néstor Kirchner confirmó que trasladó valijas cerradas por candados a Santa Cruz
Cuadernos de las coimas. Fariña dijo que Báez fue apartado del reparto de obra pública que se digitaba en “La Camarita”
Juicio por el caso Cuadernos. La expareja de Centeno reveló detalles de la trama, pero se descompensó y la retiró el SAME
1El expiloto presidencial de Néstor Kirchner confirmó que trasladó a uno de sus secretarios con valijas cerradas por candados a Santa Cruz
2Caso $LIBRA: un informe de la Policía Federal debilita la explicación que dio Milei para tomar distancia de la maniobra
3La configuración de la casta de Milei
4La nueva versión de Adorni desmiente lo que declaró en el Congreso y en las conferencias de la Casa Rosada







