
Desgarradores testimonios sobre la vida en El Olimpo
Claudia Poblete estuvo detenida allí
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Presenciar el juicio oral en el que se juzga a un militar retirado y a su esposa por haberse apropiado de la beba de un matrimonio de desaparecidos es volver 25 años atrás. Los abuelos y una tía de Claudia Victoria Poblete y cinco sobrevivientes del centro clandestino El Olimpo ayer sólo hablaron del horror.
En una sala de audiencias diminuta y repleta, los testigos confirmaron que José Poblete y Gertrudis Hlaczik desaparecieron el 28 de noviembre de 1978 y estuvieron detenidos ilegalmente junto con su beba, entonces de ocho meses.
Y coincidieron en que los ex represores Julio Simón, conocido como El Turco Julián, y Juan Antonio del Cerro, alias Colores, prometieron al matrimonio entregar la hija de ambos a su abuela materna. Nunca ocurrió.
Los acusados, el teniente coronel retirado Ceferino Landa y su esposa, Mercedes Moreira, prefirieron no escuchar lo que vivieron los padres de la niña que criaron como propia.
Anteayer, luego de negarse a declarar ante el Tribunal Oral Federal N° 5, pidieron permiso para no presenciar el juicio.
Los jueces Guillermo Gordo, Luis Di Renzi y Guillermo Madueño los autorizaron y por eso esperaron en una sala contigua a la de audiencias. Su defensor, Jorge Appiani, ni siquiera fue al recinto. En su lugar estuvo una abogada de su estudio, que no hizo preguntas.
Landa y Moreira fueron procesados por el juez federal Gabriel Cavallo por retención, ocultamiento y falsedad de los documentos de Claudia Victoria Poblete, que ahora tiene 23 años.
El militar, de 69 años, está detenido desde febrero de 2000 en Campo de Mayo y su esposa, como tiene dos años más, cumple arresto domiciliario, privilegio que otorga la ley a los mayores de 70 años.
Tras el juicio, que finalizará dentro de dos semanas, podrían ser condenados a una pena de hasta 15 años de prisión. Fueron citados otros 21 testigos, entre ellos Claudia Victoria Poblete.
Simón y Del Cerro también fueron procesados en esta causa, en la que el 6 de marzo último el juez Cavallo declaró la nulidad de las leyes exculpatorias de obediencia debida y punto final. Aún no fueron juzgados porque apelaron su prisión preventiva ante la Cámara de Casación.
Testimonios del horror
La segunda jornada del juicio oral empezó con el testimonio de Buscarita Roa, abuela paterna de la joven. La testigo contó que el día que secuestraron a su hijo, su nuera la había llamado para que una de sus hijas la acompañara a llevar a su beba al médico.
Vivían a dos cuadras, en la localidad bonaerense de Guernica, pero cuando su hija llegó a la casa del matrimonio Poblete "encontró la casa vacía y todo revuelto". Una vecina, explicó Roa, le dijo que a Gertrudis se la habían llevado en un patrullero con su hija en brazos y que ella pedía a gritos que le permitieran dejar a la beba con su abuela. A su hijo, a quien le habían amputado las piernas tras un accidente, lo habían secuestrado esa misma tarde en plaza Once.
Luego llegó el turno del abuelo materno, Gustavo Hlaczik, que coincidió con el relato de Buscarita. Conmovido, contó que su esposa se quitó la vida en mayo de 1981, "ante tanta negativa" de los organismos del Estado y convencida de que nunca encontrarían a su hija ni a su nieta.
La tercera testigo del día fue la hermana de Gertrudis Hlaczik, Erica, que por momentos dejó en silencio al tribunal, al fiscal Raúl Perotti, a la querellante Alcira Ríos y al público, entre quienes había militantes de derechos humanos y una pareja de sobrevivientes de El Olimpo que recordaba en voz baja detalles de su vida en cautiverio.
"En 1980, mi madre no tenía esperanzas, cayó en una profunda depresión y se suicidó",dijo la tía de Claudia Victoria Poblete.
Susana Caride recordó que estuvo secuestrada en el Banco y después en El Olimpo, donde convivió con los Poblete. Aseguró que vio a la beba una vez en la enfermería y que cree que la niña sólo estuvo en el centro clandestino dos o tres días.
Igual que los otros sobrevivientes que declararon ayer -dos de ellos lisiados-, explicó que a Poblete "lo revolcaban por el piso y lo obligaban a caminar con los muñones".
Tras un cuarto intermedio, brindaron sus testimonios Enrique Ghesan, Isabel Cerutti, Juan Guillén y Gilberto Rengel Ponce.
Ghesan explicó que estaba en la celda contigua a la de los Poblete y que pudo escuchar cuando Simón y Del Cerro se aproximaron y le dijeron que en persona habían entregado a la nena. Recordó que tenían un encono especial con José (Poblete) "porque era peronista, chileno y lisiado".
Rengel Ponce contó que era amigo de los Poblete y que lo secuestraron en Ciudadela, un día que se tenía que encontrar a las 16 con José, que llegó a pedirle disculpas, ya en El Olimpo, mientras se arrastraba con las manos camino a las duchas.
Recordaron momentos desgarradores, pero no lloraron. Todos eran sobrevivientes y había pasado mucho tiempo.
Quién daba las órdenes
- El presidente del tribunal, Guillermo Gordo, preguntó a todos los sobrevivientes de El Olimpo que declararon ayer quién daba las órdenes en ese centro clandestino de detención. Las respuestas coincidieron: Julio Simón y Juan Antonio Del Cerro eran dos de las caras visibles, pero estaban bajo el mando de Guillermo "Pajarito" Suárez Mason. Juan Guillén recordó que vio "al general Suárez Mason una vez que se hizo un asado, algo prácticamente imposible, porque vivían en una situación muy precaria".
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