
Dudan del precio que pagó el juez por su casa
Hay indicios de que es más cara
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La casa que posee el juez federal Carlos Liporaci en Vicente López, que él asegura haberla pagado 610.000 dólares -y muestra una escritura en su respaldo-, había sido inscripta por el vendedor ante la DGI por un valor superior: 750.000 dólares. ¿Por qué el vendedor, Ango SA, se desprendió del bien por un precio muy inferior? El viernes último, por orden del juez federal Gabriel Cavallo, sobre la base de un pedido del fiscal Pablo Recchini, que investiga a Liporaci por enriquecimiento ilícito, allanó la inmobiliaria que le vendió a Liporaci la vivienda de Gaspar Campos 471 y también la escribanía que intervino en la operación inmobiliaria.
En los procedimientos, entre otros elementos se secuestraron documentos vinculados con la comisión que pagó el magistrado a la empresa vendedora y el protocolo de la escritura.
Los datos que surgen de esos papeles coinciden con los que Liporaci declaró ante el Consejo de la Magistratura y ante la Justicia.
Pero hay indicios que permiten sospechar a los investigadores del juez: * La vivienda había sido ofertada a la venta, por una inmobiliaria, a 1,4 millón de dólares, es decir, 800.000 pesos más que el precio que Liporaci dice haber pagado.
* La inmobiliaria también ofrecía la casa en alquiler a 12.000 pesos por mes. Si la costumbre indica que el alquiler es del 1 por ciento del valor del bien, el vendedor, Ango SA -una firma que se sospecha que podría haber tenido relaciones comerciales con el menemismo- habría tenido en sus manos una casa de 1,2 millón de dólares. Pero la vendió por mucho menos.
* Pero, La Nación pudo saber que fuentes vinculadas con la pesquisa se sorprendieron por otro dato curioso: Ango SA había declarado ante la DGI que el valor de la casa era de 750.000 dólares. Es habitual que los contribuyentes declaren ante el organismo valores menores que los reales.Por eso, algunos piensan que esa suma sería más cercana al valor real de la casa que el monto que declaró el juez.
Durante cuarenta años, la casa perteneció a una familia que, en 1995, se la vendió a Antonio Gómez -que sería el titular de Maquivial, una empresa que suministró maquinaria para construir la pista de Anillaco-. En abril de 1993, Gómez le vendió la casa a José Carrasco, que once meses después se la transfirió -compraventa mediante- a Ango SA, empresa que finalmente se la vendió a Liporaci.
Cuando Ango SA registró la casa como un bien de la sociedad ante la DGI, declaró que su valor era de 750.000 pesos.
La Fiscalía citará a declarar como testigos al rematador y al escribano.Pero también hay varias medidas pendientes.Entre otras cosas, se cree que Cavallo tiene la intención de invitar a Liporaci a que permita realizar varias tasaciones de su casa, para evitar un allanamiento que para algunos parece como inevitable.






