Dudas y sospechas que fueron ignoradas

El trámite de reparación del legajo extraviado se aprobó pese a todas las evidencias de cambios
Hugo Alconada Mon
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18 de agosto de 2014  

Los folios de seguridad que utiliza la Inspección General de Justicia (IGJ) tienen unos hilos o "pelitos" que son fáciles de detectar con algo tan sencillo como una fotocopiadora. Al sacar una copia del original, los "pelitos" aparecen por todo el folio. Si no, la autenticidad de ese folio queda bajo sospecha. Y así ocurre en al menos dos documentos clave de The Old Fund que Alejandro Vandenbroele presentó a la Justicia.

Uno de esos folios cuestionables aparece en la irrupción de la sociedad uruguaya Dusbel como accionista de The Old Fund. Otro más, cuando el misterioso fondo cambió su sede, que se inscribió en la IGJ el 6 de marzo de 2012, un mes después de que estalló el caso Ciccone.

Los cambios de domicilio son un verdadero dolor de cabeza para The Old Fund. No tanto por las suspicacias que puedan generar esos domicilios en sí, sino porque desnudan la laxitud con que la IGJ controló -si lo hizo- esos movimientos, lo que se repitió en la Dirección de Personas Jurídicas de la provincia de Buenos Aires

Así, por ejemplo, The Old Fund notificó uno de sus cambios de domicilio a la IGJ el 8 de noviembre de 2010, pero sólo se publicó nueve días después en el Boletín Oficial, aun cuando esa publicación es un requisito previo -no posterior- para la presentación de ese trámite ante la IGJ.

Más grave, según las copias hoy disponibles, la sociedad uruguaya Dusbel tomó el control del 50 por ciento de The Old Fund en octubre de 2010, pero sólo ocho meses después se registró como impone la legislación argentina. Se inscribió en el organismo bonaerense.

Pero las dudas alrededor de Dusbel exceden las fechas en sí. El abogado y ex inspector de la IGJ Albert Chamorro Hernández actuó como el representante de Dusbel en la asamblea del 29 de octubre de 2010, en la que la sociedad uruguaya adquirió la mitad del paquete accionario de The Old Fund. Pero, según los registros disponibles en Montevideo que cotejó LA NACION, Chamorro sólo asumió esa representación el 13 de junio de 2011. ¿El especialista en derecho societario actuó por Dusbel sin estar autorizado? ¿O se antedató el ingreso de Dusbel?

Chamorro mostró más problemas en el manejo de las fechas. Al presentar ante la IGJ su informe sobre esa asamblea de octubre de 2010, afirmó bajo juramento que transcribió lo ocurrido el 6 de julio de ese año.

De ser así, escribió sobre una asamblea que recién ocurrió tres meses y medio después. ¿O quizá la asamblea ocurrió en julio de 2011, es decir, cuando él realmente quedó autorizado como representante de Dusbel? ¿Acaso luego se intentó antedatar todo -y mal- a 2010?

LA NACION intentó consultar a Chamorro, pero no respondió la llamada. En tanto, para la IGJ no hay polémica alguna alrededor del legajo societario de The Old Fund.

El 26 de abril de 2012, el entonces titular del organismo, Marcelo Mamberti, firmó la resolución 618, con la que dio por concluida la "reconstrucción del trámite extraviado".

Al ser desplazado por La Cámpora de la IGJ, el vicepresidente Amado Boudou firmó su designación como asesor en el Senado, con la categoría más alta. Por resolución DP-0720/12, quedó bajo el ala de Aníbal Fernández.

Un vice sin agenda política

El vicepresidente Amado Boudou tiene previsto pasar esta semana corta sin una agenda de actividades relevante y con la mira puesta en el desarrollo de las causas que lo tienen como protagonista, y procesado, en la Justicia. Boudou tampoco tiene a la vista actividad parlamentaria, ya que el Senado no volverá a sesionar hasta dentro de tres semanas. Tras su irrupción en la última reunión, que generó el repudio opositor, la participación del vice en las sesiones se definirá semana a semana.

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