
Echan del Gobierno a uno de los Zacarías
Fue despedido del PAMI; es investigado por tráfico de efedrina
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Máximo Rito Zacarías, investigado en la causa por el tráfico de efedrina, fue echado del PAMI. Según pudo saber LA NACION, fue despedido del organismo que comanda Luciano Di Cesare hace dos días.
Zacarías es investigado junto a sus tres hermanos -todos con trabajos actuales o pasados en la Casa de Gobierno, cerca de la presidenta Cristina Kirchner, en el PAMI y en la Sedronar- en la investigación en la que terminó procesado el ex secretario antidrogas José Granero como partícipe del tráfico de efedrina.
La jueza María Servini de Cubría, a cargo de la investigación, analiza citarlos a prestar declaración indagatoria luego de que un ex empleado de la secretaría antidrogas complicó ante la Justicia a uno de ellos.
El apellido Zacarías salió a la luz cuando Servini de Cubría procesó a Granero, ya que Miguel Zacarías era su secretario. La pesquisa determinó que aparece en la triangulación de llamadas cada vez que se autorizaba la importación de efedrina.
Máximo Rito Zacarías también estaría implicado. Es que el 23 de mayo de 2008 pidió "un certificado para una tonelada de efedrina" para entregar la misma noche. La droga estaba destinada a Carlos Edelmiro González, un empresario procesado por vender materias primas para elaborar drogas.
Fuentes del PAMI confirmaron a Clarín que fue echado tras comprobarse que compró una ambulancia para la empresa Emerger.
Zacarías, que se encontraba trabajando en la delegación Quilmes del organismo, trabajó durante años en el área de Ceremonial del PAMI. Además, era un asiduo asistente de los actos oficiales.
Todo comenzó hace un mes por la denuncia que realizó el titular del PAMI contra Máximo y Miguel Zacarías, que trabaja ante la UFI de la obra social. "Está comprobado que Máximo compró una ambulancia, fue despedido con causa", dijeron a Clarín en el PAMI.
La denuncia por la compra de las ambulancias es investigada por el juez federal Sebastián Casanello, que ya requirió a la Inspección General de Justicia (IGJ) y a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), a cargo de Ricardo Echegaray, que remitan toda la información disponible de los Zacarías y del dueño de Emerger.
Servini procesó a Granero, a Gabriel Abboud -ex subsecretario de ese organismo- y a Julio De Orué -ex director del Registro de Precursores Químicos de la Sedronar- por considerarlos partícipes primarios del delito de "haber introducido al país materias primas destinadas a la fabricación de estupefacientes y alterado su destino de uso".
También procesó a tres responsables farmacéuticos de Droguería Saporiti, Droguería Libertad SA y Unifarma SA, tres de las empresas que importaron la efedrina y luego la habrían vendido al mercado negro. Ahora es el turno de los hermanos Zacarías para sentarse a declarar.



