
El asesor oculto de Duhalde
Vinculado con la CIA, Francisco Aguirre participa en las reuniones de campaña
1 minuto de lectura'
Un lobbista internacional que ha sido vinculado con la Agencia Central de Inteligencia norteamericana (CIA) asesora al candidato presidencial del justicialismo, Eduardo Duhalde y, según uno de sus colaboradores, le habría sugerido la idea de "catolicizar" sus planteos sobre la deuda externa.
Francisco Aguirre, uno de los propietarios del anticomunista Diario de Las Américas y hombre de histórica influencia en Washington, confirmó su relación con Duhalde, aunque negó toda conexión con la CIA, a la que se ha atribuido el financiamiento de su periódico.
Referente por décadas de los políticos latinoamericanos que peregrinan a Washington, Aguirre está vinculado con las principales figuras del gobierno argentino, en particular con el secretario de Inteligencia del Estado, Hugo Anzorreguy.
"Es un abrepuertas de Washington, un lobbista de primera línea, vinculado con gobiernos, organismos internacionales y empresas -lo definió un allegado a Anzorreguy-. Tiene contacto directo con el BIDy con la Iglesia, aunque ahora es mayor y muchos de sus amigos están muertos o fuera de carrera."
Cuatro fuentes argentinas del mundillo político y de inteligencia, de trato directo con Aguirre, dijeron a La Nación , bajo reserva de sus nombres, que éste tiene un vínculo directo con la CIA.
Un partícipe de las reuniones del equipo de campaña de Duhalde reveló a La Nación que Aguirre había asistido a varios de esos encuentros y que habría sugerido la idea de "catolicizar" los planteos sobre deuda externa del candidato mediante una entrevista con el papa Juan Pablo II.
Consultados el jefe de campaña Julio César Aráoz, el vocero Jorge Telerman y el asesor Martín Oyuela, dijeron que desconocían si Aguirre daba algún consejo a Duhalde.
Telerman aclaró que lo conocía, como todo el círculo diplomático latinoamericano en Washington, y que sabía que el candidato justicialista también, pero que no tenía "la menor idea" sobre tal asesoramiento.
Oyuela dijo desconocer quién era. Aráoz indicó, por intermedio de su vocero, que sabía que era alguien "del Miami Herald", pero nada más.
Sin embargo, Aguirre dijo a La Nación que participó "como oyente" en reuniones de campaña donde estaban "el embajador Aráoz" y los demás miembros del equipo.
Negó, en cambio, haber sugerido idea alguna respecto de la deuda. "Duhalde ya había lanzado su propuesta días antes de que yo llegara a Buenos Aires -dijo-. Por supuesto, yo me solidarizo con la posición que toma un amigo".
Según explicó, tiene una relación "de afecto" con el candidato; con su esposa, Hilda "Chiche" González de Duhalde, y con sus hijos, y ambas familias se visitan.
Cuando el cronista le preguntó si asesoraba al candidato, Aguirre precisó: "Converso con él, como con usted" y, en ese contexto, eventualmente le comenta sus ideas. "Tenemos una conversación muy fluida", acotó.
Por su parte, el embajador argentino en Washington, Diego Guelar, recordó que había asistido con Aguirre a una reunión con Duhalde.
"Es un gran caballero. Ha hecho una suerte de embajada amplia latinoamericana recibiendo a todo el mundo: un public relation man al servicio de causas que veo como justas y razonables", dijo Guelar.
"Lo conocen todos: (el presidente Carlos) Menem, (el secretario general de la Presidencia, Alberto) Kohan, todos. Pero es amigo de Anzorreguy y del comisario (José) Scopa", oficial retirado de la Policía Federal, que pasó a las filas de la SIDE, según confió un allegado al jefe de ésta.
Aguirre confirmó su relación con Anzorreguy y con Scopa, aunque dijo que "es de afecto" y que, como en el caso de Duhalde, implica visitas de una familia a la otra.
Sobre Anzorreguy, aclaró que el vínculo "es anterior a su cargo y lo excede", y que ha estado en la "residencia Esmeralda (por el Palacio Estrugamou, su casa) y también en (su quinta en) Tortugas". Anzorreguy no respondió a los sucesivos llamados de este cronista. Uno de sus allegados aseguró que el lobbista "no trabaja para la Secretaría".
Nacido en Nicaragua, Aguirre vive hace décadas en los Estados Unidos, donde fundó, con su hermano Horacio, el Diario de Las Américas.
Mientras su hermano se mantenía al frente del periódico, Francisco se instaló en Washington, donde desarrolló contactos con el establishment local, especialmente republicano.
En los 70, su influencia era notoria, al punto que -según el relato de un testigo directo- "consiguió por teléfono los votos que necesitaba (el argentino) Alejandro Orfila para ser secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), cancillería por cancillería".
Su hijo, Francisco Aguirre Sacasa, es actualmente embajador de Nicaragua ante los Estados Unidos. La Nación lo ubicó en Managua, y, tras dejar varios mensajes, Don Pacho llamó al teléfono celular del cronista, en medio de la boda de su hijo.
- Me han dicho que hace muchos años, usted combatió en América Central por sus convicciones, comentó el cronista al fin de la charla.
-Tengo una convicción democrática que he mantenido en mis 50 años de exilio y he estado siempre al servicio de las causas democráticas, sin distinción de fronteras y países -respondió Aguirre con firmeza.
Se despidió con exquisita cortesía.




