
El camarista Carlos Mahiques renunció a la sala de la Casación que definirá la causa de la quinta de Pilar vinculada a la AFA
En una misiva formal que envió al presidente del Tribunal, el juez invocó “circunstancias de carácter estrictamente funcionales”; no aludió al festejo de su cumpleaños en el predio investigado por la Justicia
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Un día después de que saliera a la luz que festejó su cumpleaños en la quinta sospechada de pertenecer a Pablo Toviggino, el cuestionado número 2 de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), el juez Carlos Mahiques renunció a la subrogancia que ejercía en la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal que debe abordar la investigación criminal sobre ese predio valuado en US$ 20,8 millones.
Mahiques continuará como magistrado en la Sala III de la Casación donde ocupa un cargo permanente, pero comunicó que dio por terminada la subrogancia en la Sala I, mediante un escrito que presentó ante el presidente de la Cámara, Diego Barroetaveña y, por su intermedio, a los integrantes del Consejo de Superintendencia del tribunal.
“Las circunstancias que motivan la sobredicha solicitud son de carácter estrictamente funcionales”, planteó el magistrado, que a lo largo de las tres carillas de su nota sólo aludió a sus tareas al frente de la Sala I de la Casación, la carga laboral por delante y la incertidumbre alrededor del acuerdo que debería darle el Senado para continuar como magistrado hasta los 80 años.
“En ese ámbito”, abundó Mahiques, “la creciente cantidad de tareas jurisdiccionales muestra a la fecha un total de 332 procesos en trámite, de las cuales 135 están radicadas en Sala; 185 en las tres vocalías que la integran; y 61 impugnaciones y 14 recursos extraordinarios en la vocalía Nro. 7. A ello se suma la carga de trabajo que importa la gestión de dirección, control y administración en la Sala”.
Al presentar su renuncia a la subrogancia, sin embargo, Mahiques no aludió a la publicación dominical de LA NACION, que reveló que había festejado su cumpleaños en una quinta de 5,5 hectáreas, que figura a nombre de un monotributista y su madre jubilada, quienes actuarían como testaferros de Toviggino.
Apodado “Coco” en los tribunales, Mahiques debía resolver junto a sus colegas de la Sala III de la Casación, Daniel Petrone y Javier Carbajo, si la investigación por presunto lavado de activos que busca determinar quién es el verdadero dueño de ese predio queda en manos del juez federal de Campana, Adrián González Charvay, como quieren los acusados, o vuelve al juez en Penal Económico Marcelo Aguinsky.
Ante la consulta de LA NACION, Mahiques negó el jueves pasado haber celebrado sus 74 años en ese predio y replicó con una pregunta: “Y si fuera cierto, ¿cuál sería el inconveniente?“, planteó. “Tengo 50 años en el Poder Judicial y deben evaluarme por el contenido de mis sentencias, no por mis acciones privadas, como dice el artículo 19 de la Constitución Nacional”.
Pero en el escrito de su renuncia a la subrogancia, Mahiques no aludió a todo eso. Se concentró en la sobrecarga laboral que explicó que afrontará durante los próximos meses, que se acentuará por el retiro de otro colega de la Sala III, Juan Carlos Gemignani. Todo eso, adujo, “podría derivar [en] un perjuicio al normal desarrollo de la actividad del tribunal”.
Elogios y envidias
El camarista cumplió 74 años el 1 de noviembre pasado. Y la fiesta con que lo habría celebrado se convirtió en un secreto a voces en los pasillos de los tribunales federales de Comodoro Py, según reconstruyó LA NACION, basado en testimonios de jueces, fiscales, dirigentes de la AFA y funcionarios del Gobierno.
La fiesta acaparó elogios y envidias en los tribunales hasta que a fines de 2025 estalló el escándalo que tiene como protagonistas a Toviggino y al titular de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia. Desde ese momento, los elogios mutaron en incomodidad entre los asistentes –uno de los cuales dialogó con este medio-, y la envidia en alivio entre quienes no fueron invitados.
“Sí, sucedió. La fiesta fue semanas antes de que explotara todo lo de la AFA”, indicó a LA NACION una fuente al tanto de lo ocurrido en el predio ubicado en Villa Rosa, en el partido de Pilar, 58 kilómetros al noroeste del Obelisco. “Fueron más de 20 personas. Hubo jueces, fiscales, de todo”, añadió, tras pedir reserva estricta de su nombre para evitar eventuales represalias.
La lista de invitados, sin embargo, permanece en reserva, al igual que las fotos y videos de la fiesta. Según indicaron las fuentes consultadas a LA NACION, entre los asistentes figuraron colegas de la Casación, magistrados con vínculos aceitados con la AFA y compañeros de aquel viaje a Lago Escondido que salió a la luz en diciembre de 2022 tras un hackeo ilegal de teléfonos que difundió el kirchnerismo, dos días antes de que un tribunal oral condenara por el “caso Vialidad” a Cristina Fernández de Kirchner.
Los vínculos de la familia Mahiques con la cúpula de la AFA, en tanto, son múltiples. Uno de los hijos del camarista, Esteban, es director general de Relaciones Institucionales de la Cancillería Argentina y figura en la página de internet de la AFA como miembro del Tribunal de Disciplina de la entidad, junto al camarista en lo Contencioso Administrativo Federal, Sergio Fernández. Otro hijo, Juan Bautista, es fiscal general porteño y aparece en el mismo portal como vicerrector de la Universidad de la entidad (Unafa) que el “Chiqui” Tapia anunció el 4 de noviembre pasado. Ambos, no obstante, renunciaron a sus cargos en la AFA durante las últimas semanas.
En el texto de su renuncia, no obstante, Mahiques omitió aludir a la AFA, sus dirigentes o las investigaciones que afrontan, incluido el expediente que debía abordar como subrogante de la Sala I. Renunció, explicó, “con el objeto de imprimir mayor celeridad procesal y evitar la prolongación de los procesos que inexorablemente se verificaría si fuese necesario una nueva conformación del Tribunal”.





