
El duhaldismo insiste con Reutemann
Aunque el ex corredor reiteró que no competirá en los comicios, Solá dijo que hay "una puerta abierta"
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El presidente Eduardo Duhalde no parece resignarse a que el "no" de Carlos Reutemann sea definitivo.
Duhalde volvió a indagar la predisposición del gobernador de Santa Fe para presentarse como candidato a la presidencia durante una reunión que anteayer tuvieron, con testigos, en la residencia de Olivos.
Reutemann había llegado para participar del almuerzo que le ofreció Duhalde al presidente electo de Brasil, Luiz Ignacio Lula da Silva.
Allí se encontró con los funcionarios del Gobierno que siguen alentando las especulaciones a su alrededor: la ministra de Trabajo, Graciela Camaño, y el secretario privado del Presidente, Juan Carlos Mazzón, un experimentado operador político del peronismo que apuesta con una sorprendente obstinación a que logrará vencer las resistencias del santafecino.
En la puerta, antes de ingresar en la residencia, el gobernador se topó con un grupo de periodistas que le hizo la misma pregunta de siempre, y que obtuvo la misma respuesta de siempre: "No voy a ser candidato", insistió.
Pero, como siempre en esta historia remañida, la visita a Oilvos generó especulaciones en la otra dirección.
El encargado de volver a poner en duda la voluntad del gobernador de Santa Fe para dejar pasar esta oportunidad en la que parece contar con muchas ventajas para llegar a la presidencia fue su colega de la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá, que también participó del almuerzo con Lula en Olivos.
En declaraciones radiales, Solá dijo ayer que hasta hace poco tiempo creía que el "no" de Reutemann era definitivo, pero que reconsideró su evaluación después de la conversación que mantuvieron anteayer.
"Hasta hace poco yo decía que no" pero ahora vislumbro "una puerta abierta", afirmó el gobernador bonaerense.
El cambio en su apreciación está basado -según allegados a Solá- en la actitud que tuvo Reutemann, porque lo alentó a que dispute la reelección en Buenos Aires para generar un recambio de dirigentes en el peronismo, y le prometió apoyo si lo hacía.
"La forma en que ha manejado Santa Fe y maneja el Partido Justicialista no es la de un hombre absolutamente interesado por la agricultura o la Fórmula 1. Es un hombre de carácter en política", dijo Solá para explicar los cambios en su percepción sobre cuáles son las aspiraciones reales de Reutemann, el dirigente más hermético de la política nacional.
El poder
"A Reutemann se ve que le interesa el poder", agregó el gobernador bonaerense, que, según contó uno de sus voceros, quedó sorprendido por el aliento que recibió de su colega santafecino.
En Olivos, Duhalde insinuó el tema al hablar sobre las elecciones internas del Partido Justicialista, que siguen sin fecha firme porque el Presidente no quiere fijar plazos hasta contar con un candidato que pueda derrotar a Carlos Menem.
El Gobierno ya abandonó a José Manuel de la Sota y no termina de cerrar un acuerdo con el gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner, de cara a las elecciones presidenciales.
El Presidente, según contaron allegados al santafecino, indicó que los tiempos apremian, porque ya le queda poco margen de maniobra de aquí a las elecciones presidenciales, previstas para el 27 de abril próximo.
Reutemann le respondió sin dar indicio alguno de estar interesado por cuestiones personales en el calendario electoral. Mantuvo en Olivos la misma postura indiferente ante la ansiedad que dejaban traslucir las palabras de Duhalde.
Pero su insistencia en decir que no será candidato a la presidencia no lograr cortar las especulaciones.
La primera dama, Hilda "Chiche" Duhalde, también aportó lo suyo al declarar, en una entrevista por televisión que Reutemann "es una caja de sorpresas", y que "sólo él" sabe si competirá en las elecciones.

