
Lula se reunió con el embajador de Brasil en la Argentina y demora su regreso para “evaluar” la relación
Luego de los encuentros de Julio Bitelli con el ministro Vieira y con el presidente de su país, fuentes diplomáticas señalaron que no será inmediato su retorno a Buenos Aires; el conflicto se abrió tras las críticas de Javier Milei
4 minutos de lectura'


El canciller de Brasil, Mauro Vieira, se reunió este miércoles con el embajador brasileño en la Argentina, Julio Bitelli, llamado a consultas por Itamaraty por el conflicto abierto tras las críticas de Javier Milei a Luiz Inacio Lula da Silva.
Tras el encuentro con el canciller, Bitelli fue convocado este miércoles al Planalto, donde fue recibido por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
En esos encuentros se decidió seguir monitoreando la relación bilateral y mantener, por ahora, al diplomático en Brasil, según confirmaron fuentes calificadas a LA NACION.
“Fueron buenas reuniones, pero el tema todavía está en evolución”, dijo a LA NACION una fuente calificada del gobierno brasileño que acompañó las reuniones. La misma fuente aseguró que Bitelli volverá a la Argentina, “pero todavía no se definió cuándo”.
El primer encuentro, entre Bitelli y Vieira, comenzó a las 17.15 en la cancillería brasileña. Entre esa reunión y el posterior paso por el Planalto, la jornada de consultas se extendió por casi tres horas, muy por encima de la hora y media prevista originalmente en la agenda del canciller, que tenía otro compromiso a continuación.

Fuentes oficiales de Itamaraty describieron la cita con Vieira como una reunión de “análisis de coyuntura”, destinada a definir los próximos pasos. “Fue una reunión de consultas, como se esperaba. No para tomar decisiones”, señaló la misma fuente calificada de la Cancillería brasileña. Y fue tajante: “Siguen las consultas y evaluaciones. La vuelta va a depender de los análisis y el desarrollo de la situación”.
El ministerio de Relaciones Exteriores brasileño aseguró que la reunión celebrada en Itamaraty tuvo como objetivo “controlar el estado de las relaciones bilaterales”, en un escueto comunicado divulgado en redes sociales.
La crisis se abrió el sábado, cuando el presidente Javier Milei, en un acto en San Pablo junto a Flávio Bolsonaro, calificó a Lula de “ladrón” y “presidiario” y llamó “basura calva” al juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes. Brasil respondió llamando a consultas a Bitelli, que llegó a Brasilia el lunes, y convocando el domingo al embajador argentino, Daniel Raimondi, para transmitirle su “repudio”.
Este miércoles, horas antes de la segunda jornada de reuniones de Bitelli con Vieira, el canciller argentino Pablo Quirno había bajado el tono, al descartar una ruptura de relaciones: “No hay ninguna chance de que desde nuestro lado se rompa la relación. Nosotros no lo llevamos al plano institucional”, dijo a Radio Mitre. Quirno agregó que la Argentina mantiene las disputas electorales y las diferencias políticas e ideológicas con Brasil “dentro de ese ámbito específico”.

En Itamaraty tomaron nota. “Fue recibido positivamente”, explicó otra fuente de la cancillería brasileña. Pero aclaró que ese gesto no alcanza, por ahora, para dar la crisis por archivada ni para definir un regreso inmediato del embajador en Buenos Aires. En Brasilia se descarta un regreso “inmediato” y nadie arriesga un número exacto de días o semanas. “Vamos a seguir monitoreando todo. Ese trabajo continúa”, explicó el mismo funcionario.
El embajador Bitelli y el canciller Vieira habían tenido una primera reunión preliminar el lunes, de unos 40 minutos, para comenzar a analizar la relación bilateral entre la Argentina y Brasil y los coletazos abiertos por las agresiones de Milei. El embajador en Buenos Aires también había conversado rápidamente con Lula en Itamaraty, mientras el mandatario brasileño esperaba al presidente surcoreano, Lee Jae-myung, en una recepción oficial.
Vieira ya había calificado el episodio el domingo por la noche como una situación “sin precedentes” en 203 años de relación bilateral entre ambos países. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño, nunca antes un presidente extranjero había llegado a territorio brasileño para agredir al jefe de Estado, a las instituciones democráticas y al pueblo brasileño.
Con este segundo round de reuniones, la crisis diplomática entra en una fase de descompresión, tanto para la Argentina como para Brasil, pero sin un cierre formal. El Planalto todavía no definió una fecha para el regreso de su embajador, atento a los próximos movimientos de Buenos Aires para poder dar por cerrada esa historia.
1- 2
Pichetto aprovechó la visita de Georgieva para criticar al gobierno de Milei: “Menos mal que la llevaron en helicóptero”
3Juan Grabois dio detalles de su encuentro con Peter Thiel: “Perderse la oportunidad es una estupidez”
4Lilia Lemoine y Victoria Villarruel se cruzaron en redes sociales por las dietas de los senadores
