
El Frepaso avala las medidas económicas
Está dispuesto a acompañar la reforma del Estado que impulsa López Murphy y concentrará el manejo de los planes sociales
1 minuto de lectura'

La retirada de Graciela Fernández Meijide como titular del Ministerio de Desarrollo Social, lejos de ser improvisada, fue estratégicamente planeada por el Frepaso desde hace ya días.
La decisión se aceleró cuando la fuerza que lidera Carlos Alvarez se convenció de que el equipo económico del ministro de Economía, Ricardo López Murphy, planea aplicar una severa reforma en el Estado.
Como contrapeso, el Frepaso reclamó al Poder Ejecutivo el manejo de todos los planes sociales, actualmente repartidos en distintos ministerios.
Su intención es concentrar estas partidas en una sola cabeza -que será la futura agencia social- y efectivizar su distribución. Un desafío al que el Frepaso pretende colocar sus máximas expectativas -máxime en este año electoral-, pero que Fernández Meijide no podía cumplir: su figura ya se hallaba demasiado desgastada por los roces internos y las quejas externas.
Las intenciones del Frepaso contarían con el aval del presidente Fernando de la Rúa. Por ello es que Alvarez apeló al perfil de un hombre técnico, como Marcos Makón, para llevar adelante la iniciativa.
Makón -quien fue subsecretario de Presupuesto durante la gestión económica de Domingo Cavallo- asumirá pasado mañana su cargo de ministro de Desarrollo Social, en reemplazo de la funcionaria saliente.
De todas maneras, el Frepaso no desconoce que, más allá de sus cualidades técnicas, Makón requiere de herramientas políticas para encarar la difícil negociación con los gobernadores provinciales e intendentes.
Es sabido que el manejo y distribución de los planes sociales constituye una cuestión altamente sensible a todo nivel partidario, más aún en épocas electorales. Por ello es que el Frepaso planea rodear a Makón de dirigentes de perfil político para encarar estas cuestiones, además de dotarlo de un importante equipo técnico.
La nueva agencia social estará lista en cuatro meses, estimó ayer el propio Makón. El designado funcionario, que si bien se reconoce neófito en temas sociales, prometió que pondrá "toda su vocación de servicio para erradicar la indigencia" en la Argentina.
Ayer, durante la larga reunión mantenida con el Presidente en la Casa Rosada, Makón adelantó que convocaría a trabajar en el diseño de la agencia social a por lo menos un integrante de cada ministerio.
"La idea es llamar a un técnico de cada cartera y se descarta que serán sumados al trabajo un colaborador de cada ministro que maneja o manejó algún plan social", adelantó a La Nación un funcionario. Según la fuente, los fondos necesarios para solventar el organismo todavía por crear serán contemplados en el proyecto de ley para el presupuesto 2002.
Fernández Meijide, en tanto, logró una salida elegante de su puesto como ministra para ocupar el que dejó vacante Makón, la vicejefatura de Gabinete. "Será un cargo más político y no tan ejecutivo, por lo tanto, menos expuesto a las críticas", reflexionaban en el Frepaso.
Compás de espera
La mayor presencia del Frepaso en cargos del Poder Ejecutivo (además de Makón, pasado mañana asumirá también Ricardo Mitre como secretario general de la Presidencia) descomprimió -sólo un poco- los ánimos dentro del Frepaso, aún expectantes ante el inminente anuncio de las medidas económicas que por estas horas diseña el equipo de López Murphy.
Según pudo saber La Nación de fuentes de la cartera de Economía, el nuevo ministro planea una profunda reestructuración del Estado con la mira puesta en tres dependencias: el PAMI, el Anses y el Ministerio de Salud, lugares que, a juicio del ministro, concentran demasiados cargos superpuestos.
También apunta hacia los entes residuales de empresas privatizadas, los cuales demandan demasiado presupuesto para la función que cumplen, según trascendió.
En medio de la incertidumbre, el Gobierno desmintió que se instrumenten despidos o se rebajen salarios en la administración pública; el Frepaso, cauteloso, confía en que las medidas "no sean tan salvajes".
En representación de Alvarez, el diputado Darío Alessandro, jefe de bloque de la Alianza, mantuvo anteayer una primera entrevista con López Murphy. El encuentro, según trascendió en el Palacio de Hacienda, se mantuvo en tono cordial.
Compás de espera
El Frepaso mantendrá, por el momento, su alineamiento dentro de la Alianza y del Gobierno, afirman sus principales dirigentes.
En rigor, no tiene demasiada alternativa, se resignan: saben que cualquier embestida frontal contra el Poder Ejecutivo y sus socios radicales podría provocar un desmadre económico cuyo costo político Alvarez no quiere soportar.
Además, en plena etapa electoral, el Frepaso requiere, para su propia supervivencia, que la Alianza se preserve unida. A este objetivo apostará sus esfuerzos aunque, en rigor, no se observa demasiada euforia.
Por ello, el Frepaso envió un mensaje claro a López Murphy: si fracasan las nuevas medidas económicas, no será "por culpa de los políticos".
"Todos los economistas se lavan las manos y responsabilizan por sus propios fracasos a los dirigentes políticos. Y las cosas no son así", advierten los frepasistas.
López Murphy es conocedor de los delicados límites que le plantea la coalición con el Frepaso antes de aplicar su nuevo plan. En las filas de Alvarez esperan, con más incertidumbre que esperanzas, que pueda preservarse dentro de esos límites.



