El Gobierno evita la politización de la visita del Papa y acentúa el trabajo con dos provincias opositoras
Este domingo llegará al país la segunda avanzada del Vaticano; la comitiva hará una recorrida por los lugares que visitará el Sumo Pontífice; se sumarán representantes de Buenos Aires y Córdoba; invitación de curas de villas y barrios populares
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El gobierno de Javier Milei pondrá en marcha esta semana sus nuevos contactos con provincias opositoras, con miras a la visita del papa León XIV, prevista para noviembre. Será a partir del arribo de la segunda avanzada del Vaticano, que llegará este domingo y terminará de pulir los últimos detalles antes de dar a conocer la agenda definitiva del viaje.
En plena organización, en la que aparece involucrada de lleno, la Casa Rosada intenta evitar la politización de la visita papal. Y acentuará en los próximos días los puentes que tendió esta semana con las administraciones de las provincias de Buenos Aires y de Córdoba, las jurisdicciones que visitará el pontífice por fuera de la Ciudad. Así, representantes de las cuatro administraciones que intervienen en los preparativos -todas de distinto color político- compartirán los recorridos con los enviados de la Santa Sede.
“De nuestra parte no va a haber ningún tipo de politización”, dijeron en Balcarce 50, en línea con la decisión de dejar al margen cualquier diferencia política alrededor de la visita.
En la Casa Rosada también resaltaron el mensaje que en las últimas horas llegó desde la Iglesia. Fue en el comunicado de la Conferencia Episcopal Argentina, a raíz de la audiencia que León XIV mantuvo el jueves con el arzobispo de Mendoza y presidente del Episcopado, monseñor Marcelo Colombo, y el obispo auxiliar de San Isidro y secretario general del organismo, monseñor Raúl Pizarro.
El encuentro tuvo que ver con la preparación del viake del Santo Padre y allí se destacó especialmente el “deseo de que la visita tenga un carácter eminentemente pastoral y que pueda proyectarse más allá de los días del viaje, dejando frutos para la vida de la Iglesia y también para la sociedad argentina”.

“Es una visita pastoral”, recalcan en la sede de gobierno y apuntan también al carácter “histórico”. La última visita de un papa a la Argentina fue en abril de 1987, con la llegada de Juan Pablo II.
Con el gobierno porteño -la jurisdicción en la que más tiempo permanecerá el papa León- fue con la primera que la administración libertaria empezó a trabajar en la organización de la visita, hace más de diez días .
En tanto, esta última semana se registró el primer encuentro con las provincias de Córdoba y Buenos Aires. Repasaron en el Ministerio de Seguridad temas vinculados a los operativos de prevención, logística, y organización de los encuentros multitudinarios, que habrá tanto en la Ciudad, como en la Basílica de Lujan, y en el predio de la Federación Argentina de Aviones (Fadea), en Córdoba.

La avanzada vaticana
La visita de avanzada que llegará este domingo estará compuesta por los mismos enviados de Roma que vinieron en junio pasado. Se trata de miembros de la Secretaría de Estado de la Santa Sede y el Dicasterio para la Comunicación, que son las áreas que participan generalmente de la preparación de los viajes del Papa.
Los funcionarios del Vaticano se quedarán tres días en el país, y recorrerán, también junto a representantes de los tres gobiernos provinciales y el nacional, todos los lugares donde se están pensando eventos masivos: el Monumento de los españoles, la Basílica de Luján, el predio de Fadea y un cuarto lugar a definir, entre la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, para el acto con la juventud. Inicialmente pensado para hacer en River, esa posibilidad parecía estar casi descartada y tomaba más lugar la del Hipódromo de San Isidro. Aunque en le medio se conoció la opción del estadio de San Lorenzo, en el Bajo Flores.
Por el gobierno nacional estarán en la recorrida con los delegados pontificios Mara Gorini, mano derecha de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, que comanda la organización por el Poder Ejecutivo, y Leandro Cano, subsecretario de Prensa. Cano es el segundo de Fabián Fernández, hombre fuerte de la comunicación oficial y quien también mantendrá un encuentro con personal del Vaticano y del Episcopado por el tema comunicación.
Al margen de las tareas de coordinación que requieren traslados previos, el pontífice llegará a la Argentina con una comitiva de autoridades de la Santa Sede y unos 80 periodistas que cubrirán su gira por la región.
El armado de la agenda
En la Ciudad, además de la misa al pie del Monumento a los españoles, que según las primeras estimaciones podría reunir más de dos millones de personas, el Papa tendrá la agenda más nutrida.
Se espera que mantenga la reunión bilateral con el presidente Javier Milei, en la Casa Rosada, una visita a la Catedral metropolitana, un posible evento en el Palacio Libertad, otro en la Universidad Católica Argentina (UCA) y en el Teatro Colón, además de una visita a la cárcel de Devoto. Son parte de las opciones que se barajan dentro de un esquema que todavía resta definiciones y que podría conocerse a mediados de septiembre. La palabra final la tendrá el Vaticano.
En la provincia de Buenos Aires, además de la misa en la Basílica de Luján -el principal santuario del país, León XIV podría realizar una visita al Pequeño cotolengo Don Orione, de Claypole. Es una institución dedicada a la atención de personas con discapacidad de extendida trayectoria, que a lo largo del año enfrentó una crisis económica de extrema gravedad, en medio del conflicto entre las instituciones del sector y el gobierno de Milei, de lo cual se hizo eco en abril último el Episcopado.
Impronta franciscana
Entre distintas alternativas que se manejan para definir la agenda de la visita del Papa, los curas de villas y barrios populares invitaron a León XIV a visitar los Hogares de Cristo, la institución creada hace dos décadas por el entonces cardenal Jorge Bergoglio y que hoy ofrece en todo el país centros de atención para la recuperación de adictos y de personas castigadas por la exclusión.
La propuesta se suma a otras opciones que trascendieron, como el posible encuentro con movimientos populares y el posible rencuentro con jóvenes en el estadio de San Lorenzo, en el Bajo Flores, cerca del Barrio Ricciardelli (exVilla 1-11-14), en un itinerario con marcada identificación con el papa Francisco.
Según pudo saber LA NACION, los sacerdotes de villas y barrios populares enviaron una carta al Papa y pidieron al Episcopado que se contemplara la realización de un encuentro nacional de la Familia Grande del Hogar de Cristo junto al Santo Padre.
Los Hogares de Cristo nacieron como una respuesta pastoral al sufrimiento provocado por “el consumo problemático de drogas, la exclusión social y las múltiples formas de descarte” que atraviesan los barrios populares. El jueves pasado, ante referentes latinoamericanos, León XIV dijo en el Vaticano que “no hay mejor protección contra las drogas que una buena familia”.

En tanto, en otra reivindicación del legado de Francisco, el diputado nacional Juan Grabois compartió el jueves en Córdoba con el arzobispo local y vicepresidente segundo del Episcopado, el cardenal Ángel Rossi, la presentación de un libro que recopila los mensajes del papa argentino a los movimientos populares. Junto al abogado Sergio Job, compilador de la obra, Grabois llamó a reafirmar el pensamiento de Francisco frente a “un momento de enorme deshumanización”.
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