El gobierno porteño volvió a defender la designación del escritor

Rodríguez Larreta negó que su nombramiento haya sido un error; Posse arremetió contra los sindicatos y los políticos que, según él, debieron haberlo apoyado; "No voy a ser un héroe solitario", dijo
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23 de diciembre de 2009  • 12:25

Pocas horas después de que trascendiera la renuncia del ministro de Educación porteño, Abel Posse, que dejará el cargo 12 días después de haber asumido, el gobierno de Mauricio Macri volvió a defender el haberlo designado.

"No fue un error", aseguró el jefe de Gabinete de Macri, Horacio Rodríguez Larreta durante una conferencia de prensa.

Además, el funcionario porteño confirmó que Posse será reemplazado por el diputado nacional Esteban Bullrich "una vez que [el legislador] pueda formalizar su licencia en la Cámara de Diputados".

"No quiero terminar muerto". Por su parte, Posse apuntó contra los gremios, a quienes responsabilizó por su salida, y se quejó por la "falta de apoyo" de dirigentes nacionales. De todas maneras, reivindicó la gestión de Mauricio Macri y negó que el jefe de gobierno lo hubiera echado.

"Me voy a los diez días porque no quiero irme muerto a los 40", sentenció cuando le preguntaron por lo breve de su mandato.

Posse fue particularmente duro con el legislador kirchnerista Francisco "Tito" Nenna, también secretario adjunto de Ctera.

"Un representante de un gremio dijo que mi partida era el triunfo de la democracia. Además fue muy ofensivo que me hayan hecho una campaña difamatoria. Pero lo fundamental fue encontrar el muro de 16 gremios que no quieren modificar nada", se quejó en declaraciones a radio 10.

La acusación contra el dirigente gremial fue aún más directa. "No voy a seguir esperando que Tito Nenna me pegue en la puerta de un colegio", afirmó.

"Héroe solitario". En otra parte del reportaje, Posse se mostró molesto por la actitud de algunos dirigentes. "No voy a ser un héroe solitario cuando todos los señores más importantes de la política están pensando solamente en sus presidencias", planteó.

Macri quedó fuera de la embestida. "No se le puede pedir más a Macri cuando está luchando con una paciencia extraordinaria. Pero eso no me corresponde a mí. No tenía porqué quedar peleando contra molinos de viento", insistió.

Posse dijo haberse "equivocado en los tiempos", pero reivindicó las declaraciones que le valieron buena parte del rechazo. "No cejo en absoluto en mis ideas", dijo.

Hacia el final, hizo una dura advertencia: "El país está en el borde de la anarquía. Convoco que empecemos una lucha seria contra esta anarquización que va a terminar muy peligrosamente".

En la misma línea, aseguró que en la Argentina "la prepotencia antidemocrática se viste de democracia".

La salida. La renuncia de Posse es el corolario de las fuertes presiones gremiales y de políticos opositores que surgieron a raíz de su reclamo de una mayor represión del delito y de las fuertes críticas que formuló a los sindicatos docentes.

Satisfacción

La Junta Ejecutiva de Ctera expresó su satisfacción por la renuncia presentada por Abel Posse al cargo de Ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires al manifestar que se trata de "nuevo triunfo de las organizaciones populares y democráticas".

"Sin duda que se ha dado un paso significativo en la consolidación de las instituciones democráticas, ya que su presencia en el Gabinete de Mauricio Macri representaba una afrenta a la dignidad del pueblo argentino", indicó el gremio a través de un comunicado.

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