
"El Gobierno tiene lo peor de la política y es nefasto"
El diputado trotskista habló de un acuerdo Kirchner-Menem
1 minuto de lectura'

"¿Y jefe, cambia esto?", le preguntan habitualmente por la calle. El siempre responde lo mismo: "Depende del pueblo".
Parece una estrella de cine. No porque vista una sencilla camisa azul a cuadros o porque lleve un par de anteojos en la mano y otro colgando del cuello. Es que la gente se le acerca como si tuviera algún tipo de magnetismo sobrenatural que él define químicamente: "Soy un cuerpo extraño".
Sentado a una mesa de un bar del barrio de Congreso, el diputado de Autodeterminación y Libertad Luis Zamora no ahorra filosas críticas hacia el gobierno nacional. Sin embargo, sólo necesita dos palabras para describirlo: "Es nefasto".
-¿No le reconoce ningún éxito al Presidente?
-Este gobierno es nefasto. Parece que hubiera hecho algo en materia de derechos humanos. Sin embargo, a la hora de votar el proyecto de anulación de las leyes de impunidad, me abstuve porque era una maniobra para evitar las extradiciones. Ahí está el reproche que hace [el juez Baltasar] Garzón diciendo que le trabaron las extradiciones. Por mí, que los juzguen en la Argentina, pero siempre vi la intervención de los jueces extranjeros como un elemento de presión para que los juzguen acá.
-¿No cree usted que Kirchner ha logrado un acercamiento entre la gente y la política?
-Yo veo en la población algunas expectativas, lamentablemente. Pero me parece ver más bien un deseo humano de querer creer, después de tanta desilusión y frustración, y cierta impotencia en poder plantear una alternativa de fondo. Se desató un poco de expectativa, por el discurso de Kirchner y por la presentación de algunas medidas. Pero por la presentación, no por las medidas.
-¿Qué responsabilidad tiene el Estado en el caso de narcotráfico de Southern Winds?
-Lo primero que me surge es que el grado de descomposición en el que se encuentran las instituciones se mantiene con este gobierno. Este es un caso que me parece gravísimo, en el que hay que investigar a [el canciller, Rafael] Bielsa, a [el ministro de Defensa, José] Pampuro y a [el embajador argentino en España, Carlos] Bettini. Yo pongo en duda si Kirchner sabía o no. Puede ser que hasta el propio Presidente haya tapado el hecho. Igualmente, si uno cree la versión oficial se puede ver que la primera respuesta del Gobierno fue corporativa. Primero se respaldó y luego se investigó.
-Como miembro de la oposición, ¿qué autocrítica realiza?
-Es obvio que nos está costando construir un grupo, y nadie puede negar que se nos han ido legisladores que fueron votados bajo mi nombre, en mi lista, cuando fui candidato a jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Hoy se unieron al kirchnerismo o se hicieron funcionales al macrismo. Yo me tengo que hacer cargo de esto, porque le dije a la gente que me votara. Es increíble cómo el Congreso o la Legislatura absorben a la crítica y a la oposición. Pero también están las características personales de arribistas.
-¿Qué opina del frente opositor creado por Menem y Rodríguez Saá?
-Menem y Rodríguez Saá piden una interna. ¿Eso es ser opositor? En el Senado y en Diputados le votan todo a Kirchner, no hay oposición. Yo no comparto el proyecto de país que tienen ellos. En realidad esta dirigencia política no tiene proyecto de país. Tiene un proyecto para favorecer a grandes grupos económicos.
-¿No considera que hay una mejora en cuanto a transparencia?
-No cambia nada. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, es [José Luis] Manzano, exactamente igual, no hay diferencias. Es la presión sobre los medios, el uso de los aportes publicitarios en algunos medios de comunicación, en la censura, en cómo discrimina, en cómo impide que haya presencia opositora, cómo exige derecho a réplica, y en las operaciones políticas. Los vínculos empresariales y las instituciones continúan igual. Hoy, además, Menem está libre por un acuerdo con Kirchner. Todos los símbolos de lo peor de la política siguen hoy en la política. Este es el Gobierno. Un ejemplo actual es el respaldo de Kirchner en Santiago del Estero a [José] Figueroa, que viene del juarismo y del menemismo. Esto lo hizo en las últimas elecciones a gobernador cuando apoyó a lo peor de la política. Kirchner también fue menemista. Los fondos de Santa Cruz en el exterior son parte de un acuerdo con Menem, específicamente con [el ex ministro de Economía Domingo] Cavallo, para que votaran las privatizaciones.
1
2Con sigilo político, el Gobierno ajusta la reforma de la ley de glaciares y negocia con aliados para blindar la votación en el Senado
3Cuándo empieza a regir la ley de modernización laboral: los aspectos constitucionales
4En plena interna con Kicillof, el cristinismo reversiona 678 en el canal del sindicalista Víctor Santa María



