
El jefe de Migraciones denunció que existe una "cacería moral"
Le atribuyen vínculos con la Triple A
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Presentó la renuncia y por estos días espera la decisión del presidente Néstor Kirchner sobre su futuro. Pero no lo hace con la cabeza gacha.
El virtual saliente director nacional de Migraciones, Jorge Rampoldi, negó ayer que haya tenido vínculos con José López Rega y con la Triple A, tal como fue denunciado por los legisladores nacionales Ricardo Gómez (Frente Movimiento Popular) y Marcela Bordenave (ARI) y, a la vez, por una publicación semanal.
Por otra parte, Rampoldi advirtió ayer que avanzar en lo que definió como una "falsa cacería moral" de funcionarios sospechados de haber tenido una vinculación con la última dictadura militar sería "dañino para el país".
Su definición fue pronunciada durante una entrevista con LA NACION, y puede ser interpretada como una alusión al caso de Carlos Sánchez Herrera, que semanas atrás, a poco de ser designado, debió renunciar a la Procuración General de la Nación por haber sido abogado de militares acusados de haber cometido delitos de lesa humanidad.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, de quien depende la Dirección de Migraciones, dijo por su parte que no decidirá "en caliente" sobre la renuncia del funcionario, por lo que su continuidad o cese de tareas podría definirse al regreso de la gira europea de Kirchner (de lo que se informa en la página 5).
Por otra parte, Rampoldi reconoció haber trabajado en el Ministerio de Bienestar Social durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón, aunque aclaró que fue despedido de su cargo por denunciar a López Rega por corrupción. El siguiente es el diálogo que Rampoldi mantuvo con LA NACION:
-¿Tuvo usted alguna vinculación con la Triple A, como lo denunciaron dos legisladores?
-Para nada. Diría que al contrario. Yo lo denuncié a López Rega por corrupción; me echaron, y casualmente, a los días, me pusieron una bomba en mi casa y me ametrallaron. Diría que fui una víctima, como lo estoy siendo ahora.
-¿Cuáles serían las motivaciones de esto que usted considera un ataque directo hacia su persona?
-Me llama la atención que estas acusaciones infames sucedan justo cuando estoy descubriendo falsificaciones de documentos y negociados millonarios en la Dirección de Migraciones... Encima esta campaña está llena de imprecisiones y vacía de fundamentos.
-¿Pero por qué, si considera que esto es una campaña sin fundamentos, presentó entonces su renuncia? ¿No habría sido suficiente con una aclaración al respecto y nada más?
-Lo que pasa es que uno, por una cuestión de lealtad, debe dejar el camino liberado a la gestión y evitar que se perjudiquen el ministro (del Interior) o el Presidente por culpa de uno, así sea que lo que le dicen que hizo sea falso o no. Además, la renuncia siempre está a disposición del Presidente, desde el primer día, así que no es que la presenté de manera repentina.
-¿Considera entonces que la decisión que tomó es la correcta?
-A decir verdad, es lo que tengo que hacer, pero yo no quiero ser el pato de la boda en todo esto. Con este tipo de acusaciones, se está poniendo al país ante una irrealidad que es dañina para todos. Con los problemas que tenemos que enfrentar, no podemos lanzarnos a una falsa cacería moral. El Presidente sabrá si es conveniente que yo siga. Pero más importante que mi caso es que el Presidente ponga orden a este tipo de persecuciones injustas.
-¿Cómo evalúa el caso de Sánchez Herrera, que tuvo que renunciar semanas atrás por haber sido abogado de militares de la dictadura?
-No tengo atribuciones ni me corresponde a mí discutir las decisiones presidenciales. Pero como ciudadano, y no como funcionario, creo que a las personas hay que juzgarlas por sus actos, y no por las circunstancias. Como abogado que soy, entiendo que los abogados no podemos ser juzgados por nuestras defensas. Nadie puede ser condenado por ejercer su profesión de acuerdo con la ley.
-¿Qué espera que suceda con su caso?
-Me dolería que la renuncia fuera aceptada en los términos de esta infamia. Preferiría irme si es que mi gestión tuvo inconvenientes, no de este modo.
-¿Qué investigaciones en su repartición podrían desatar esto que usted entiende como un ataque a su persona?
-Primero, en un operativo interno descubrimos 250 ñoquis en la dirección. Era gente que no iba a trabajar y cobraba un sueldo, por lo que estaba a punto de ser despedida. Y segundo, en La Plata descubrimos documentos falsificados de 30 radicaciones de ciudadanos chinos que, inocentemente, tenían todos los mismos datos: los treinta habían nacido el mismo día, en el mismo lugar, a la misma hora.
-¿Usted considera que estos casos tienen suficiente argumento como para que alguien quiera desprestigiarlo públicamente?
-Sí, porque en todos se tocan intereses de mafias vinculadas al poder. Así como está, Migraciones es un nido de corrupción.
- Jorge Rampoldi
"Me llama la atención que estas acusaciones infames sucedan justo cuando estoy descubriendo falsificaciones de documentos y negociados millonarios en la Dirección de Migraciones. Así es como está ese lugar; es un nido de corrupción"





