
El nuevo Comodoro Py: el mensaje encriptado del kirchnerismo y el tribunal de Cristina como objetivo
La decisión de todo el peronismo de aprobar para la Cámara Federal a Pablo Yadarola, a quien habían denunciado como un juez del lawfare, alimentó las sospechas de un pacto con el oficialismo; el futuro del caso Hotesur
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Los votos del kirchnerismo en el Senado para darle acuerdo a la designación de Pablo Yadarola en la Cámara Federal no tienen explicación. Al menos no una explicación pública que el kirchnerismo haya dado, después de que la propia Cristina Kirchner, hace tres años, acusó directamente a Yadarola de ser un juez del “lawfare” por su viaje a Lago Escondido, de haber confabulado para esconder las pruebas de ese viaje y de ser “una basura”.
Este giro -de denunciar a Yadarola a votar su ascenso- generó un fuerte ruido dentro del kirchnerismo y alimentó una sospecha: ¿hubo un pacto? Fuentes del bloque del PJ en el Senado dicen que no, si bien reconocen que entraron en una etapa “más pragmática” y que hay un tribunal que les interesa especialmente: el que juzgará a la expresidenta y a su hijo Máximo por el caso Hotesur-Los Sauces, que tiene un cargo vacante.
¿Qué podría conseguir el kirchnerismo votando a Yadarola? “Sacar a Bruglia”, respondió un miembro del bloque a LA NACION. Es que los dos nuevos jueces reemplazarán a los dos nombrados por el macrismo, por traslado, en la Cámara: uno es Pablo Bertuzzi, que ahora fue vuelto a designar por Javier Milei y a quien el bloque peronista del Senado no votó, y el otro es Leopoldo Bruglia, que será reemplazado por Yadarola.

La explicación de que el objetivo fue “sacar a Bruglia” pierde fuerza cuando se observa que Yadarola iba a ser aprobado igual por el Senado porque el Gobierno ya tenía los votos, tal como los tuvo para avalar a Bertuzzi. Además, Bruglia era un juez transitorio; a Yadarola, en cambio, lo aprobó todo el Senado a perpetuidad (de mínima, hasta los 75 años). Parece claro que el kirchnerismo quiso dar una señal votándolo unido con el resto del peronismo, como un bloque sin fisuras. “Necesitábamos mostrar que teníamos 25 [votos]″, dijo un referente del cristinismo.
Por lo pronto, el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, podría leerlo como una señal importante. Él quiere ser el próximo procurador general y para eso necesita una mayoría especial de dos tercios (que no se requiere para los jueces, salvo los de la Corte) y no la tendría si esos 25 peronistas le votaran en contra.
El ministro celebró cuando le extendieron por cinco años el mandato a su padre, Carlos Mahiques, ratificado en Casación con amplia mayoría; pero aquella vez el PJ votó dividido. Es alentador que ahora el peronismo en pleno haya aprobado el pliego de su amigo Yadarola, que viajó a Lago Escondido con él. Es el reconocimiento de que aquella aventura en el Sur y el afán de ocultarla no son un obstáculo para un eventual apoyo.
“Yadarola no firmó ningún fallo contra nosotros, a diferencia de Bertuzzi”, es la explicación que dio a LA NACION un miembro del bloque peronista. Yadarola es, hasta mañana, juez en lo penal económico, cargo en el que fue designado por Cristina Kirchner en 2015. El suyo no era un fuero en el que se investigara a altos funcionarios de los gobiernos. Si esta fuera la regla, es un dato el hecho de que tampoco Juan Bautista Mahiques firmó fallos contra el kirchnerismo. Nunca fue juez. Sus orígenes políticos son en Pro, promovido por el operador de origen radical Daniel Angelici. Mahiques fue el representante del macrismo en el Consejo de la Magistratura y fue fiscal general de la Ciudad. Nunca firmó fallos.

No obstante, los planes de Mahiques de llegar a la Procuración y convertirse en el jefe de los fiscales federales podrían demorarse. Milei dijo públicamente que por ahora no va a completar la Corte Suprema. Para Mahiques es mucho más fácil conseguir que lo apoyen si el Gobierno tiene otros altos cargos para negociar. De todos modos, fuentes que conocen sus movimientos cuentan que él va tejiendo buenos vínculos con los gobernadores, que fueron escuchados en el proceso de selección de muchos de los nuevos jueces.
El juicio contra Máximo
La decisión de apoyar a Yadarola jamás se hubiera tomado sin el aval de Cristina Kirchner, admiten en sus filas. “Nosotros le preguntamos y ella estaba de acuerdo”, fue la versión que dio un miembro del Senado a LA NACION.
En los tribunales de Comodoro Py especulan sobre por qué habría dado esa orden; qué podría buscar ella a cambio. Un magistrado que vio pasar varios gobiernos dijo que no puede ser una negociación de muy largo plazo. “Esto es ahora, es al contado, como decía [Vicente] Saadi”, se sonrió.
“Están mostrando que decidieron volver al juego”, lo interpretó, en cambio, un exfuncionario que conoce en profundidad los tribunales.
“Hay que mirar el TOF 5″, sugirió un juez. El Tribunal Oral Federal 5 es el que tiene el caso Hotesur-Los Sauces, considerado en Comodoro Py como el más delicado para la familia de Cristina Kirchner. Allí hay un juez por designar. En esta causa no está fijada todavía la fecha del inicio del juicio y pasado mañana, los jueces y las partes se reunirán para tratar temas de organización del proceso, que podría empezar a fin de año o a principios del año que viene.
“Es nuestro interés, sí, obviamente”, dijo a LA NACION un kirchnerista miembro del Senado ante la consulta por esta vacante. Juran, no obstante, que no hubo un pacto.
El concurso para completar el TOF 5 (tiene dos jueces titulares y una vacante) está en este momento en el Ministerio de Justicia, que debe proponerle a Milei su candidato, dijeron fuentes con conocimiento del proceso. En Comodoro Py algunos sostienen que quien nombre Milei no podrá juzgar a Cristina Kirchner porque el tribunal ya está conformado con un subrogante, pero esa no es la postura mayoritaria.
Según supo LA NACION hay diálogos por ese cargo, aunque en el peronismo dicen que “no tiene nada que ver con lo que ya se votó” (en alusión a Yadarola).
Entre los postulantes que concursaron para integrar ese tribunal hay candidatos a los que el kirchnerismo miraría con mayor simpatía; uno de ellos está en la lista complementaria. Normalmente, eso sería un problema, pero tal como denunció la asociación ACIJ, Milei ya eligió, para cubrir otras vacantes, a postulantes que estaban en la lista complementaria, saltándose a los de las ternas.

En materia de saltos, el proceso para la designación de Yadarola y Bertuzzi experimentó movimientos poco ortodoxos cuando el trámite estaba en el Consejo de la Magistratura.
De acuerdo con la documentación oficial del concurso a la que accedió LA NACION, tras corregirse los exámenes escritos y analizarse los antecedentes de todos los concursantes (los pasos que se hacen identificando a los postulantes con claves, sin que los evaluadores sepan a quién están evaluando), habían quedado, según el orden de mérito transitorio, Yadarola en el puesto 16° y Bertuzzi, en el 21°.
Tras la entrevista personal, mejoraron en las ubicaciones: el dictamen de mayoría aprobado por la Comisión de Selección del Consejo de la Magistratura colocó a Yadarola 9° y a Bertuzzi, 16°, lejos todavía de las ternas (tenían que entrar entre los seis primeros). Hubo también dos dictámenes de minoría que sí los ubicaban en mejores lugares.
Sin embargo, el gran salto lo dieron este año. El consejero juez Diego Barroetaveña volvió a analizar las entrevistas personales que se les habían tomado a todos los postulantes (son filmadas y subidas a YouTube) y, con esa revisión, Yadarola pasó al quinto lugar y Bertuzzi al sexto. La propuesta de Barroetaveña fue aprobada por el plenario del Consejo de la Magistratura y las ternas pasaron al Poder Ejecutivo, que eligió a los dos candidatos que mañana juran como camaristas federales.
Este año, los jueces de la Corte Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti enviaron un proyecto al Consejo de la Magistratura para regular el resultado de las entrevistas personales en el trámite de selección de jueces. Explicaron que habían recibido muchas quejas de candidatos -“de aspirantes serios”, dijo Rosenkrantz- porque después de tomado el examen escrito y evaluados los antecedentes, se hacen las entrevistas personales que habilitan a los consejeros a cambiar el orden de mérito.
“Es muy difícil explicar los cambios que a veces se observan en las listas de concursantes sólo basados en una entrevista”, dijo Lorenzetti. “Hay que acotar el margen de discrecionalidad porque tenemos que tener parámetros objetivos”, afirmó.
Soria, la excepción
El único senador kirchnerista que consiguió esquivar la disciplina partidaria y no votó a Yadarola fue Martín Soria; como ministro de Justicia de Alberto Fernández, él lo había denunciado penalmente por el viaje a Lago Escondido. Por eso, aceptaron que se levantara en el momento de la votación.

Pero ni él ni nadie dijo una palabra contra el candidato. Ni en el recinto ni en la Comisión de Acuerdos, a la que no asistieron cuando trataron su pliego. La explicación del kirchnerismo es que tienen planteada una medida cautelar contra la conformación de las comisiones porque no les respetaron los lugares que les correspondían y que por eso no van. No obstante, sí hubo presencia del kirchnerismo en la Comisión de Acuerdos cuando se debatió si le extendían el mandato al juez Víctor Pesino, que avaló la plena vigencia de la reforma laboral de Milei e intervino la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). En ese caso sí asistió Mariano Recalde para cuestionar al juez, que obtuvo finalmente el aval del Senado para ser juez hasta los 80 años.


