
El Partido Obrero, una fuerza con pocos votos y mucha presencia en los conflictos
Es blanco de las denuncias oficiales; lidera movimientos estudiantiles y representaciones gremiales
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Como para todos los partidos de izquierda, la etapa kirchnerista resultó algo parecido a una catástrofe electoral para el Partido Obrero (PO). Pero, a diferencia de otras fuerzas, la agrupación que lideran Jorge Altamira y Néstor Pitrola, entre otros, supo encontrar espacios de supervivencia y de crecimiento.
Agrupación trotskista nacida en 1983, el PO tiene en la actualidad un lugar de peso en el movimiento estudiantil, una moderada pero ruidosa representación en los gremios, una consolidada presencia en algunos barrios pobres del conurbano bonaerense, participación política en la mayoría de las provincias del país y una escasa representación institucional, hoy sólo limitada a la provincia de Salta.
En ninguna de esas actividades, el PO aparece o apareció ligado a Eduardo Duhalde. "¿A quién se le puede ocurrir? Con Duhalde no nos cruzamos ni en un picadito. Es una infamia", dijo a La Nacion Altamira, legislador porteño hasta 2003.
Por medio de sus ya tradicionales listas naranja, el partido tiene representación en unos cuarenta gremios de todo el país, en especial en aquellos que forman parte de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), donde la lista del PO quedó tercera en las últimas elecciones.
Ese lugar lo construyó con la conducción de la Asociación Gremial Docente (AGD), uno de los sindicatos de docentes de la Universidad de Buenos Aires (UBA), con la dirección de la seccional La Plata del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba), con la conducción de la seccional Rosario de la Asociación de Magisterio de Santa Fe (Amsafe) y con representación como minoría en varios gremios de municipales. El partido tiene también una larga tradición en los gremios de gráficos y de trabajadores de prensa.
Pero la visibilidad ganada en los últimos años proviene del trabajo del partido entre los trabajadores tercerizados de al menos cuatro rubros sindicales: los bancarios, los telefónicos, los ferroviarios y los empleados de las empresas de electricidad.
Mariano Ferreyra, el joven asesinado en octubre pasado por una patota sindical, era uno de los militantes del PO que movilizaban a los tercerizados desde Causa Ferroviaria, el brazo del partido entre esa rama gremial. "El de los tercerizados es un movimiento abandonado por la burocracia sindical", explicó a La Nacion Néstor Pitrola, miembro de la mesa ejecutiva del PO.
Aunque no es conducción, Causa Ferroviaria tiene una fuerte representación en la línea Roca. También tiene presencia en las líneas Sarmiento, San Martín y Mitre.
El PO integra además la corriente fundadora del nuevo cuerpo de delegados del subterráneo de Buenos Aires. Con fuerte inserción en la línea B, la agrupación tiene activistas en todas las líneas y uno de sus dirigentes, Jorge Altamira, es autor del proyecto de ley de la jornada laboral de 6 horas.
La Unión de Juventudes por el Socialismo (UJS), brazo universitario del PO, es quizás la corriente más importante del país en el movimiento estudiantil, sólo comparable con Franja Morada, que responde al radicalismo.
En la actualidad, la UJS preside la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) y dirige los centros de estudiantes de cinco de las trece facultades de la UBA: Medicina, Farmacia y Bioquímica, Veterinaria, Ingeniería y Psicología. Además, tiene la vicepresidencia de Arquitectura.
El Polo Obrero, liderado por Pitrola, es el brazo piquetero del PO. Aunque sin la visibilidad que alcanzó entre 2001 y 2004, cuando protagonizaba marchas multitudinarias, trabaja sin pausa en barrios pobres de La Matanza y del sur del conurbano bonaerense.
Reconocido como partido nacional y con personería vigente en diez distritos, en las últimas elecciones el PO tuvo su punto más alto en Salta, donde obtuvo el 7,32% de los votos. En esa provincia, tiene un diputado provincial y dos concejales. También logró resultados similares en Catamarca, con el 5,1%; en Santa Cruz, con el 4,51%; en Río Negro, con el 3,34%, y en Neuquén, con el 2,6%. En cambio, en la provincia de Buenos Aires se quedó con apenas el 1,09% y en la Capital no llegó al 0,7%.
RADIOGRAFÍA
Movimiento Obrero
- El PO tiene representación en unos 40 gremios de todos el país, la mayoría de la CTA. Conduce el AGD, el gremio de docentes de la UBA y la seccional La Plata de Suteba, entre otros. Es fuerte entre los tercerizados y entre los delegados del subte.
Centros de estudiantes
- Uno de sus dirigentes, Alejandro Lipcovich, preside la FUBA. Además el PO conduce los centros de estudiantes de cinco de las trece facultades de la UBA.
Pcia. de Salta
- Es la única provincia en la que el partido conserva representación institucional. El PO tiene allí un diputado provincial y dos concejales, uno en la ciudad de Salta y otro en General Mosconi.
Polo Obrero
- De gran protagonismo en la crisis de 2001, el Polo Obrero, brazo piquetero del PO, mantiene un trabajo de base en las zonas más pobres de La Matanza y del sur del conurbano bonaerense.
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