
El PJ tuvo elecciones internas en Córdoba
Fue en Los Cisnes, un pueblo sureño
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CORDOBA.- Los justicialistas y ciudadanos independientes de Los Cisnes, un pequeño pueblo del interior cordobés, dieron ayer un ejemplo de convivencia democrática y les asestaron una fuerte bofetada a los dirigentes partidarios que a nivel nacional se encuentran enfrascados en una lucha ciega y que le cerraron las puertas a la posibilidad de las elecciones internas abiertas para dirimir la candidatura presidencial.
En consecuencia, este reducto situado a la vera de la ruta nacional 8 y a 25 kilómetros de la ciudad de La Carlota, en el sur provincial, se erigió hasta ahora en el único lugar donde la militancia justicialista accedió a nominar una candidatura por vía de comicios internos abiertos.
Alejados de las intrigas que jaquean al partido en el orden nacional, dos hombres del PJ acordaron hace dos meses que los pobladores del lugar fueran quienes, por voluntad propia, determinaran a quién preferían como el futuro postulante a la intendencia en las elecciones generales del 8 de junio próximo.
Y la idea prendió tanto que, sobre una población estable de 850 habitantes y un padrón general de 494 electores, concurrieron a votar 320 personas, equivalente al 64 por ciento de los habilitados.
El voto independiente
Lo más llamativo es que los "independientes" superaron a los propios afiliados justicialistas. Estaban en condiciones de sufragar 117 peronistas -se descuenta que hubo algunas deserciones-, mientras que los extrapartidarios sobrepasaron los 200.
El resultado final fue algo sorpresivo. Se esperaba una puja más pareja, pero el escrutinio se volcó en favor del candidato más joven, Carlos Calvo (38 años, actual secretario de Gobierno del municipio), con 240 votos, contra 78 de Rodolfo Senn (57 años, funcionario del gobierno de José Manuel de la Sota en el ámbito de Educación y hermano del intendente en ejercicio Ricardo Senn).
"Ganó el más popular", reconoció el jefe comunal, quien explicó que Calvo es su mano derecha desde hace 16 años. Ricardo Senn ofició de árbitro en la contienda, en calidad de jefe partidario y de titular de la junta electoral que fiscalizó los comicios de ayer. "Todo fue muy tranquilo y cordial", destacó Senn, que señaló que ninguno de los candidatos hizo campaña y que sólo medió una nota que él envió a todo el pueblo para convocarlo a votar libremente.
La votación se realizó de 9 a 17 en una única urna instalada en el jardín de infantes Domingo Faustino Sarmiento, adonde la gente acudió en un día muy caluroso.
El escrutinio fue en presencia de los dos candidatos, quienes una vez conocido el veredicto se estrecharon en un abrazo. "Le deseé suerte y me comprometí a apoyarlo", dijo a LA NACION el derrotado Rodolfo Senn.
A su vez, Calvo manifestó sentirse "orgulloso de mi pueblo y ojalá que eso sea un ejemplo para la dirigencia nacional, porque la gente demostró que quiere participar".
"Yo no hice campaña ni ofrecí nada para conseguir los votos, sólo convencí con mis años de trabajo por el pueblo. Senn es muy buena persona, pero él no está en el pueblo", dijo Calvo, quien afirmó que ahora se pondrá a trabajar para diseñar acciones que reviertan los males que afectan a su gente. "Se trata de un pueblo pobre que necesita fuentes de trabajo", comentó Calvo. El flamante candidato del PJ confió que en junio próximo ganará la intendencia de Los Cisnes.





