El veterano de Malvinas Jorge "Beto" Altieri recuperó el casco que le salvó la vida

El veterano de Malvinas Jorge "Beto"Altieri pudo recuperar su casco
El veterano de Malvinas Jorge "Beto"Altieri pudo recuperar su casco Fuente: Archivo
Daniel Santa Cruz
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8 de marzo de 2019  • 02:16

Jorge "Beto" Altieri, el veterano de Malvinas que hace unos días conmovió a todos con su particular historia cuando trataba de recuperar el casco que le salvó la vida en la batalla de Monte Longdon, pudo recuperarlo este jueves por la tarde.

Cuando parecía que todo estaba perdido, ya que el usuario estaba subastando el casco en el sitio eBay en Londres a un valor cercano a los U$$13.000, y luego borró su publicación, Beto recibió un llamado que le devolvía la esperanza: le informaban que un empresario, de forma anónima, había comprado el casco y que éste llegaría al país en unos días.

El empresario argentino decidió darle a Beto Altieri una sorpresa inolvidable, como una devolución por todo su esfuerzo en la Guerra de Malvinas.

Ayer, "Beto" Altieri no pudo con la emoción y lloró abrazado al casco que le salvó la vida en la guerra. Muy conmovido, Altieri insistía en que no podía creer que, casi 37 años después, tenía nuevamente el casco en sus manos.

"Mi idea es que el casco forme parte de una muestra itinerante, que esté exhibido en el museo de la guerra que existe en el Regimiento 7 de La Plata o en el mismo Museo Malvinas y en cuanta muestra pueda estar", dijo Altieri días atrás a LA NACION. "Va a ser muy fuerte para mi familia. El casco aún tiene los agujeros que le provocó la esquirla y manchas de mi sangre", dijo emocionado.

Una postal de cascos apilados en Malvinas
Una postal de cascos apilados en Malvinas Fuente: Archivo

El valor emotivo y psicológico

Para Geoffrey Cardozo, el coronel británico que identificó y sepultó a los soldados argentinos en el cementerio de Darwin en febrero de 1983, es muy importante que los propios soldados o sus familiares recuperen objetos utilizados durante la guerra.

"Es muy entendible la emoción de Altieri", relata Geoffrey Cardozo a LA NACION. Y agrega: "Suele suceder que después de una guerra los veteranos intenten recuperar los objetos que los acompañaron en el campo de batalla, o también los familiares de los caídos. Esas pertenencias tienen un enorme valor sentimental, para ellos son reliquias y las reliquias en casi todas las culturas son de suma importancia. Los objetos tangibles tocan el espíritu humano".

Cardozo diferencia entre los objetos personales (pertenencias como relojes, medallas, cadenas, cartas, etc.) de aquellos que forman parte del uniforme del soldado (cascos, binoculares, cantimploras, etc). "Los primeros legalmente le pertenecen a una persona, los segundos pertenecen al Estado que los proveyó, pero los destinatarios de estos objetos generalmente inscriben sus nombres en ellos para evitar confusiones. Al hacerlo, el objeto se convierte en "personal", afirma el coronel británico.

Fuente: Archivo

El trabajo en Darwin en 1983

Respecto al trabajo que realizó en Darwin en febrero de 1983, sepultando los cuerpos con extremo cuidado junto pertenencias de los soldados con la intención que sean recuperadas por familiares con el tiempo y sirva también para identificarlos, Cardozo señala que lo hizo de esa manera "porque era lo correcto", y agrega: "Cualquier miembro de sus fuerzas armadas, cualquier ser humano que se respete a sí mismo habría hecho lo mismo. Mi familia se habría sentido aliviada de haber recibido un objeto personal que me pertenecía si hubiera fallecido en algún momento durante mi carrera de 34 años en las fuerzas armadas", arriesga.

"Si no hubiera existido nada escrito en el derecho internacional humanitario en 1983, habría hecho exactamente lo mismo, es decir, seguí un principio no escrito y profundamente arraigado en mí, una enseñanza recibida de mis padres", dice.

Más casos

Respecto a la emoción que mostró Altieri al recuperar el casco que le salvó la vida, Cardozo anticipa que pueden existir más casos similares a este. "Por eso pido a cualquier ser humano en posesión de un objeto que tenga un enorme valor sentimental y psicológico para otro, que tenga la bondad y la gentileza de devolverlo a esa persona. Si lo hace o no, dependerá de si se trata de un caballero o si en él triunfa el hombre puramente materialista, desprovisto de humanidad", concluye.

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