Estafa millonaria: usurpan y comercializan tierras fiscales en el corazón de Vaca Muerta
El Estado ya había recuperado los terrenos, pero una familia continuaba vendiéndolos para la instalación de empresas y loteos de viviendas
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SAN CARLOS DE BARILOCHE.− Un masivo operativo conjunto detectó esta semana construcciones industriales, movimientos de suelo y la comercialización ilegal de parcelas en tierras fiscales de Añelo, corazón de Vaca Muerta.
Efectivos de la Comisaría 10° de Añelo, personal de la municipalidad local y representantes del gobierno de la provincia del Neuquén −a través de la Dirección Provincial de Tierras y la Subsecretaría de Recursos Naturales–, intervinieron este martes en un predio de tierras fiscales ubicado al norte de la localidad. Las parcelas estaban destinadas originalmente a un proyecto agrícola.
En el lugar, situado estratégicamente sobre la nueva circunvalación que conecta con la Ruta Provincial 17 –zona clave para el desvío de tránsito pesado–, las autoridades constataron el asentamiento irregular de varias firmas de servicios petroleros, alimenticias y de otros rubros: ya habían nivelado terrenos, instalado contenedores y levantado estructuras sin ningún tipo de permiso.
Durante la inspección de los predios, que gozan de un altísimo valor inmobiliario por su conexión directa con la actividad hidrocarburífera, se descubrió un loteo clandestino con parcelas de aproximadamente 20 por 40 metros que ya estaban siendo comercializadas ilegalmente por privados.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, el origen del conflicto se remonta a una adjudicación original realizada años atrás, durante el mandato del exgobernador Jorge Sapag, a la familia Mora (oriunda de San Patricio del Chañar) para llevar a cabo un proyecto de desarrollo agrícola y cuidado de animales. Al detectarse que las tierras estaban siendo destinadas a fines comerciales ajenos al convenio, la provincia procedió a la desadjudicación completa del predio, restituyéndolo al dominio fiscal.
Sin embargo, los antiguos adjudicatarios continuaron fraccionando y vendiendo fracciones de tierras a diversos fideicomisos e inversores particulares. Para concretar las operaciones ilegales, los vendedores exhibían los boletos y decretos de adjudicación original de la familia Mora, pero ocultaban deliberadamente el decreto posterior de desadjudicación. Así, promovieron el desarrollo de loteos industriales completamente irregulares.

“Están estafando a mucha gente”, advirtió el intendente de Añelo, Fernando Banderet. La magnitud de la maniobra quedó en evidencia cuando uno de los damnificados confesó haber abonado 54 millones de pesos por una sola parcela de tierra estatal, bajo la falsa promesa de que el municipio eventualmente proveería los servicios de luz y agua.
Ante esa situación, el municipio dio aviso formal a los colegios profesionales de Martilleros y de Agrimensores de Neuquén para frenar cualquier intento de comercialización o tasación sobre estos terrenos estatales.
El procedimiento no solo sacó a la luz la usurpación de las tierras fiscales y la estafa inmobiliaria, sino también serias infracciones ambientales y laborales. Los inspectores de Recursos Naturales y Tierras identificaron la construcción de naves industriales y galpones de primera línea. Según trascendió, cada vez que la Policía y el área de Tierras notificaban el cese de obras por su carácter irregular, los ocupantes continuaban edificando. Asimismo, se detectó que se realizaba destape y movimiento de áridos y suelos de un sector a otro sin ningún tipo de estudio de impacto ni permisos ambientales.

Por otro lado, las autoridades labraron actas inmediatas y suspendieron los trabajos de construcción debido a las precarias condiciones habitacionales en las que se encontraban los trabajadores encargados de las tareas. El informe oficial constató que los obreros pernoctaban en casillas y contenedores en condiciones de hacinamiento absoluto.
La usurpación de estas tierras generó una profunda alarma en el Poder Ejecutivo municipal debido a que el predio afectado se encuentra en el área destinada a la expansión urbana. Con un ejido municipal ocupado en más del 80%, Añelo dispone de escasa tierra para planificar el crecimiento de su comunidad en medio del vertiginoso desarrollo energético de Vaca Muerta.
El jefe comunal apuntó directamente contra la lentitud judicial y reclamó a la Fiscalía de Estado de la provincia de Neuquén que dicte las órdenes de desalojo urgentes y proceda a la restitución inmediata de las parcelas. “Necesitamos que ahora la Fiscalía actúe. Hay cuatro procedimientos de desalojo que todavía no han salido, que están dando vueltas, y con todas estas notificaciones parece que, en vez de generar desalojo, se siguen generando más asentamientos”, recriminó Banderet.
Asimismo, el intendente cuestionó con dureza lo que consideró una “disparidad de criterios” en el tratamiento de las usurpaciones en la provincia, trazando una comparación con el desalojo de asentamientos informales habitacionales en la capital provincial: “Si en Neuquén capital desalojaron una toma ilegal de vecinos neuquinos porque no estaban ordenados o no habían completado el proceso, acá le estamos permitiendo a empresas que vienen de afuera que ocupen ilegalmente la tierra y no estamos haciendo lo necesario para evitarlo”.
Banderet remarcó que el castigo por ocupar tierras fiscales debe ser riguroso y equitativo para todos, haciendo especial hincapié en que varias de las empresas foráneas identificadas operan en otras provincias e incluso realizan obras contratadas por el propio Estado provincial.
Actualmente, las autoridades de la Dirección Provincial de Tierras avanzan en la confección del listado definitivo de las firmas involucradas mientras preparan nuevas denuncias penales en sede judicial contra quienes impulsaron y se beneficiaron con este millonario loteo clandestino.



