
Ferreira: balance de su misión en la Argentina
De regreso: antes de partir, el embajador uruguayo destacó que la integración multiplica los desafíos.
1 minuto de lectura'
"Creo que cuando dos países se integran como lo han hecho Uruguay y la Argentina se pone en funcionamiento una dinámica que no se sabe qué consecuencias va a tener, porque cuanto más nos integramos, más desafíos aparecen", aseguró el saliente embajador de la vecina nación en Buenos Aires, Juan Raúl Ferreira.
Aunque formalmente le correspondía cumplir un año más (el mandato es de cinco años), sus compromisos políticos lo decidieron a volver a su país ayer por la mañana. Pocas horas antes, destacó los avances en la relación bilateral y la convicción de que deja una "sensación de continuidad en nuestra política exterior".
Licenciado en Economía y doctor en Relaciones Internacionales, carrera que concluyó ya destinado en Buenos Aires, tiene 46 años, está casado con Helene Sfeir, y tiene dos hijos: Wilson ("por su abuelo a quien no conoció", Wilson Ferreira Aldunate, legendario líder del Partido Nacional, que murió en 1988), de cinco años; y Sofía ("porque nos encanta el nombre"), de cuatro.
Su regreso a Montevideo está vinculado con los comicios internos abiertos que, el 25 del mes próximo, se realizarán en todos los partidos para definir los candidatos que, a fines de octubre próximo, disputarán en las urnas la sucesión del actual presidente Julio María Sanguinetti (Partido Colorado).
En el Partido Nacional competirán el ex presidente Luis Lacalle, en cuyas huestes milita Ferreira -"quiero arrimar el hombro y ayudar en ese esfuerzo", dijo al justificar su retiro de la diplomacia-, Juan Ramírez y Alberto Volonté.
Su sucesor en Buenos Aires será Julio César Lupinacci, asesor del canciller Didier Operti y diplomático de carrera de destacadas actuaciones ante las Naciones Unidas, Colombia e Italia, que "ha sido un maestro de generaciones en el Uruguay y tiene un dominio absoluto de los temas pendientes".
En el despacho del sexto piso de la embajada uruguaya, donde trabajó en estos últimos cuatro años, efectuó para La Nación una reseña de su paso por la Argentina:
-¿Cuáles han sido las cuestiones preponderantes que se han concretado a nivel bilateral?
-Estamos coadministrando los canales de navegación en la zona de la isla de Martín García. El otro gran rubro ha sido el campo energético. Me tocó negociar los nuevos acuerdos que permitieran la importación por parte de Uruguay del gas natural argentino, la construcción de tres gasoductos, algunos de los cuales ya están en territorio uruguayo. Estamos en la etapa de instrumentación del Mercado Eléctrico Mayorista Integrado del Río de la Plata y firmamos los tratados del puente Colonia-Buenos Aires que están ahora en la etapa de reflexión en nuestras sociedades, cuyo ámbito natural es el parlamento.
-¿Qué le quedó pendiente?
- Lo único que me faltó, pero no me arrepiento, fue tener tiempo para caminar por la calle Florida, pasear con mis chicos por Buenos Aires. Pero lo podré hacer más adelante.
- La pregunta apuntaba a su actividad diplomática...
- Quizá pocas personas tengan mi suerte de irme con la sensación de que no queda nada pendiente, de entregarle la embajada a mi sucesor convencido de que va a tener muchísimos dolores de cabeza, problemas complejos para resolver, pero que no son fruto de que no hemos concluido etapas, sino de que esas etapas van a generar nuevos desafíos.
-¿Cuál será su futuro en Uruguay?
- Yo no soy un diplomático de carrera, llegué aquí como una etapa en mi vida pública (fue senador y diputado). No es fácil elegir el momento en que uno se tiene que ir. Pero cuando las cosas salen bien hay un deber moral de terminarlas bien y en el momento oportuno. No regreso a ocupar una posición política ni un cargo, ni por un ofrecimiento ni por una perspectiva inmediata.
-¿Entonces?
- El país se sumerge en la actividad proselitista y he anunciado, por razones personales, que no aspiro a ocupar ningún cargo electivo, pero sí a actuar en la vida política. Sería muy feo que uno actuara en una campaña electoral si solamente es candidato. Simplemente quiero ir a sumar mi esfuerzo al de mi partido. No tengo por qué ocultarlo, mi sector político acompaña la candidatura de Lacalle.
1
2El lujoso y extraño hotel de Toviggino: sin huéspedes y a disposición sólo del negocio del fútbol
3Una ex Gran Hermano aseguró haber sido novia de Alberto Fernández y que la ayudó a gestionar licitaciones de Procrear
- 4
Karina Milei frena la creación de la Agencia de Seguridad Migratoria y deja a Diego Valenzuela sin cargo en el Gobierno



