
Francia recordó en su fecha patria a las dos monjas desaparecidas
Condecoró a la religiosa Pierron, amiga de Domon y Duquet
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La embajada de Francia en la Argentina celebró ayer su fecha patria, que conmemora la toma de la Bastilla, con el máximo homenaje que imparte el Estado de ese país a las personalidades más destacadas por sus méritos, al condecorar con la Legión de Honor a la monja francesa Yvonne Pierron, hermana de la Orden de las Misioneras Extranjeras.
La hermana Pierron fue compañera de misión de las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, desaparecidas en diciembre de 1977, durante el último gobierno de facto.
Los señoriales salones de la legación diplomática, desbordados por casi mil invitados, se llenaron de un hondo respeto y emoción cuando el embajador, Francis Lott, le entregó la máxima condecoración del Estado francés a la hermana Pierron, ante una docena de destacados dirigentes de organizaciones de derechos humanos.
"Ella se salvó de caer junto con las hermanas desaparecidas, Alice Domon y Leonie Duquet", dijo Lott. Y agregó: "Francia tiene la esperanza de que a partir de la reciente resolución de la Corte Suprema llegue a la Justicia". Se refería al fallo que declaró la inconstitucionalidad de las leyes de obediencia debida y de punto final. La desaparición de las monjas francesas ha sido un reclamo permanente de Francia a la Argentina, así como el pedido de extradición del ex capitán Alfredo Astiz, para ser juzgado en ese país, donde tiene una condena en ausencia.
"Los represores buscaban a Yvonne y se llevaron a Leonie por equivocación", dijo a LA NACION Horacio Méndez Carrera, representante de Derechos Humanos de la Cancillería y conocedor del caso. Lott destacó la actuación de Pierron, "al lado de los niños pobres y desamparados". La monja, que escapó de la Argentina en 1978 y regresó en 1984 por el afecto que siente por nuestro país, dirige hace veinte años un hogar en la selva misionera, en el pueblo Presidente Illia.
La condecoración fue acompañada desde el estrado por el jefe del gobierno porteño, Aníbal Ibarra; el ministro de Educación, Daniel Filmus; la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto; su par de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Nora Cortiñas; y el escritor Ernesto Sabato.
Un momento de profunda congoja se vivió cuando Lott pidió un minuto de silencio "por las víctimas del atentado de Londres, ciudad hermana de París".
Entre los asistentes, se destacaron también el ministro de Salud, Ginés González García; los secretarios de Culto, Guillermo Oliveri; de Cultura, José Nun, y de Transportes, Ricardo Jaime; el vicejefe de gobierno porteño, Jorge Telerman; el diputado justicialista Jorge Argüello, y el ex interventor en Santiago del Estero Pablo Lanusse. Sobresalió también la presencia del constitucionalista Daniel Sabsay, al que se vio junto al encuestador Ricardo Rouvier. El tema obligado: el enfrentamiento del peronismo por las candidaturas bonaerenses.
La legisladora porteña Fernanda Ferrero (Unión Republicana) también acaparó la atención, así como el empresario Julio Werthein y la socióloga Graciela Römer. Una nutrida presencia de embajadores honró la recepción. Entre ellos, los de Estados Unidos, Lino Gutiérrez; Gran Bretaña, John Hughes, y Alemania, Rolf Schumacher. Se vieron además el ex juez penal económico Julio Cruciani; al procurador del Tesoro, Guillermo Guglielmino; la presidenta de la Academia Nacional de Bellas Artes, Rosa María Ravera; el obispo católico maronita libanés Charbel Merhi; el rabino Angel Kreiman-Brill; Juan Carlos Blumberg; y el rector de la Universidad de Tres de Febrero, Aníbal Jozami, entre otros.




