Fuerte rechazo académico a la idea de bajar salarios
Críticas: economistas de todos los sectores creen que aún hay muchas áreas donde cortar gastos; piensan que sería similar a devaluar.
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Si bien la propuesta del economista radical Ricardo López Murphy de reducir en un 10% los salarios para sortear los efectos de la crisis fue rechazada por políticos y economistas, logró reavivar un debate acerca de cómo se debe reducir el gasto público y qué se debe hacer para que la producción argentina sea más competitiva.
La propuesta de López Murphy no recibió ni una adhesión entre sus pares. Economistas de todo el abanico político observaron que existen otras vías para lograr que la Argentina salga bien parada de la crisis brasileña. Además, observaron que reducir los salarios nominales tendría el mismo efecto que una devaluación, una reducción del consumo interno que agravaría el escenario recesivo.
Entre los economistas liberales que rechazaron la propuesta estuvo Roque Fernández, el ministro de Economía. "No quiero mencionar a un colega que tiene todo nuestro respeto, pero esa idea de ninguna manera la compartimos ni la propiciamos", dijo en una conferencia de prensa que ofreció en Olivos.
Lo que Fernández no hizo fue contraponer a la propuesta de López Murphy cómo hará la Argentina para mejorar la competitividad de la economía. Las vías para lograrlo quedaron a cargo de todos los economistas que ayer dieron su opinión al respecto.
Carlos Rodríguez, que fue viceministro de Economía hasta noviembre del año último, dijo, en declaraciones a Radio América, que "yo lo voy a dejar solo a Ricardo en ésta, porque no estoy de acuerdo para nada ni con la metodología ni con la necesidad. Y no es que yo sea populista, precisamente. No estamos en una crisis hiperinflacionaria que justifique bajar los sueldos -precisó-. Hay que reformar el Estado, recortar el empleo público y no los sueldos, que, además, en el sector público, no son altos".
El diagnóstico de Rodríguez es que "el sector público dilapida recursos con actividades inservibles. Está la promoción industrial; los Aportes del Tesoro Nacional -que terminan todos en La Rioja-; los fondos del tabaco y el azúcar, que son un subsidio a riquísimas empresas extranjeras; las desgravaciones impositivas, que son un muy bonito curro. Entonces, hay un montón de gastos improductivos. ¿Qué necesidad hay de agarrársela con una pobre secretaria que gana 800 pesos?", se preguntó.
Revisar los costos
El economista del Frepaso Arnaldo Bocco no hizo comentarios políticos, pero también rechazó la posibilidad de recortar salarios. "No es conveniente y es más bien riesgoso, porque la incidencia de los salarios en los costos empresarios no es hoy el dato relevante. Creo que para superar la recesión y retomar el sendero del crecimiento económico debemos revisar los costos por el lado de los impuestos, tasas y servicios caros", señaló.
Agregó Bocco que la medida restringiría el consumo en el mercado interno, lo que cree que retrasaría la salida de la crisis. En ese punto, López Murphy se defendió: "Es más recesivo quedarse sin trabajo", replicó.
Según el ex ministro de Economía Domingo Cavallo, "si López Murphy cree que no puede haber un aumento de productividad o eliminación de impuestos distorsivos para bajar los costos de producción, pensar en reducir salarios es lo mismo que hablar de una devaluación".
En declaraciones a Radio Mitre, Cavallo dijo que "el costo laboral en la Argentina tiene como componentes el salario del trabajador, más los impuestos. Ese costo -reiteró- habría que bajarlo hasta eliminarlo para que crezca la productividad, eliminando impuestos sobre la nómina salarial y por medio de una reforma laboral en favor de las Pyme".
El duhaldista Jorge Remes Lenicov explicó que "hace 12 años la Argentina hubiese resuelto este problema devaluando, lo que hace caer el salario real de la gente. Bajar los salarios tendría el mismo efecto que una devaluación. Pero no es la solución. Hay que mejorar la competitividad, bajando los costos laborales, las tasas de interés y los servicios aplicados a la producción. La Argentina debe exportar bienes con valor agregado con otro tipo de salarios. Es imposible competir con países como China".





