
Hubo cuestionamientos de grupos de derechos humanos
Apuntaron al uso político que se le buscará dar al tema
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PARIS (De una enviada especial).- Con Hebe de Bonafini y Estela de Carloto como invitadas del gobierno argentino, una delegación especial llega para la firma del convenio contra la desaparición de personas cuyo modo y oportunidad, sin embargo, divide opiniones entre quienes aquí militan en derechos humanos.
"El acto en sí tiene sólo por objeto la promoción política de la senadora Kirchner. Y eso nada tiene que ver con la puesta en marcha de una convención por la que hace años venimos trabajando en los organismos de derechos humanos", dijo a LA NACIÓN Marcelo Nowersztern, del Comité de Apoyo a las Luchas del Pueblo Argentino (Calpe).
"A la ceremonia no le atribuimos otra cosa que un sentido politiquero, un verdadero show mediático en el que asombra ver cómo se montan lo Estados argentinos y francés. El convenio, en cambio, es fruto de la lucha de muchos y es algo muy válido, que obliga a los Estados a tomar medidas que, en todo caso, hasta ahora no han tomado", añadió.
Otros dirigentes locales apuntaron a que ese mismo instrumento debería aplicarse a la Argentina en el caso de la aún irresuelta desaparición del testigo Julio López. Su caso, además, ha sembrado temor entre residentes argentinos locales que son testigos en causas ahora abiertas en nuestro país.
De hecho, al caer la noche, y con el título "Una sola exigencia: la aparición con vida del testigo Julio López", la Calpe emitió un duro comunicado contra la visita de la primera dama.
"El gobierno argentino de Kirchner tiene en su pasivo la desaparición de Julio Jorge López desde hace 5 meses y su falta de respuesta ante los reclamos de los organismos de lucha por su aparición en vida. A este gobierno le vale también su protección de las instituciones represivas. Su demagogia no puede cubrir el contenido real de su política", señala.
Fuentes locales indicaron que, en su momento, un debate en sede de la embajada de la suerte corrida por el testigo desaparecido derivó en un revulsivo entre entidades de derechos humanos.
Otra visión
Distinta fue la visión de Alicia Bonet, del Colectivo Argentino por la Memoria, quien prefirió saludar "el extraordinario avance" que implica la adhesión al documento y "no abrir opinión" sobre la participación de la posible candidata presidencial en la ceremonia.
"Los que hemos luchado contra la impunidad defendemos la firma, lo demás no nos interesa. De hecho, la asociación que integro no ha hecho cuestión de asistir o no al acto de mañana y no tiene previsto tomar contacto con la señora Kirchner, pero sí nos reuniremos con los funcionarios de derechos humanos, que eso es lo que nos importa", añadió Bonet.
Se refería así al encuentro convocado para hoy en la embajada por el secretario y el subsecretario de Derechos Humanos, Eduardo Duhalde y Rodolfo Matarolo, respectivamente. En él, residentes locales tienen la aspiración de plantear, entre otros temas, la protección para testigos que deban viajar a la Argentina; sobre todo, a partir de la promesa oficial de contar con custodia policial.
Alberto Girando, sobreviviente tras haber permanecido detenido en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) comentó que esperaba enterarse hoy y en ese encuentro de los detalles del acuerdo y de su instrumentación eventual en nuestro país. "Todo lo que sé del asunto, hasta ahora, es lo que he visto en los diarios", añadió.
En cuanto a las titulares de la Asociación Madres de Plaza de Mayo y de Abuelas, Hebe de Bonafini y Estela de Carloto, respectivamente, fuentes oficiales confirmaron su presencia como invitadas del gobierno argentino en el acto de firma de mañana.





