
Isidoro Graiver ratificó su testimonio ante la Justicia
Reafirmó que no le impusieron vender a los diarios y que fueron "el mejor oferente"
1 minuto de lectura'

Isidoro Graiver, negociador de la venta de Papel Prensa en 1976 como hermano del ya por entonces fallecido banquero David Graiver, ratificó ante la Justicia el testimonio brindado ante un escribano que se conoció ayer, en el que refuta las acusaciones impulsadas por el Gobierno contra los diarios accionistas de la compañía, LA NACION y Clarín .
Graiver, de 65 años, se presentó ante el juez federal de La Plata Arnaldo Corazza y el fiscal Marcelo Molina anteayer al mediodía -aunque sólo trascendió ayer-, horas antes de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner atacara a ambos diarios por cadena nacional, acusándolos de haber cometido delitos para quedarse con Papel Prensa.
Con una copia de su testimonio ante escribano, que ratificó "en todos sus términos", Graiver amplió luego su declaración. Remarcó que "nadie le indicó quiénes debían ser los compradores de los bienes puestos a la venta" y que cerraron trato "con el mejor oferente para la compra" de su paquete accionario.
Horas después de su declaración, sin embargo, Cristina Kirchner sostuvo que los miembros del Grupo Graiver vivían en "libertad ambulatoria", en un marco de "presiones" y "amenazas" y con sólo una "apariencia de legalidad".
Pero ante el juez, y bajo juramento como testigo, Graiver aclaró que "no había nadie detenido cuando vendieron las acciones" de Papel Prensa. Precisó que "estaban en una situación incómoda comercialmente, porque el gobierno de facto les había puesto muchos obstáculos para que las vendieran".
Detenido y torturado al igual que la viuda de su hermano, Lidia Papaleo, en los mismos centros clandestinos, Graiver también aclaró que nunca tuvo conocimiento de que a su cuñada la hubieran "sacado, mientras estaba secuestrada, a firmar la venta de las acciones".
Ante el escribano, Graiver declaró el 23 de julio último que él negoció y cerró la venta de Papel Prensa y que se hizo con todos en libertad. También dijo que no fueron presionados por directivos de LA NACION, Clarín y La Razón , que la venta fue muy beneficiosa y que los diarios, pagando el mejor precio posible, ayudaron a la familia a paliar su angustiante situación financiera.
En su expopsición ante el juez, Isidoro Graiver reiteró que los diarios no los presionaron para que vendieran la empresa. Y señaló que tampoco recibieron presiones del gobierno militar para la venta de las acciones. "Sólo querían sacarlos del circuito comercial", explicó, al señalar que esas intenciones se plasmaron en "obstáculos".
Apuntó en su declaración al entonces ministro de Economía, José Martínez de Hoz, quien "no tenía simpatía" por David Graiver, como reflejo de un enfrentamiento con el ministro de la tercera presidencia de Juan Perón, José Ber Gelbard, a su vez acreedor del Grupo Graiver.
"Mejor oferente"
Graiver explicó que el 2 de noviembre de 1976 el grupo empresario cerró trato "con el mejor oferente para la compra de su paquete accionario", que fue Fapel, una sociedad integrada por LA NACION, Clarín y La Razón .
Graiver refutó esa versión. Afirmó que Fapel "se había creado para fabricar papel de diario" con el proyecto de construcción de una planta propia, pero que cambió de plan ante la opción de adquirir Papel Prensa, aunque la excluyó de las presiones sobre él o el resto del Grupo Graiver. "No me consta", dijo.
El hermano del fallecido David Graiver también atribuyó los secuestros de él, de su familia y de varios empleados del grupo a una razón pecuniaria. Dijo que los secuestradores preguntaban en los interrogatorios "cosas absurdas, cosas relacionadas con los Montoneros, con sus empresas, y cosas que tenían un grado importante de delirio".
Dijo que tenía "la firme impresión de que la familia empieza a desaparecer en el momento en el que tiene que empezar a cobrar por la venta de las acciones de distintas empresas del grupo, por cuanto el dinero que debían percibir nunca les fue entregado en su totalidad".
En el caso de Papel Prensa, detalló, "Fapel hizo el depósito judicial, pero nunca fue percibido por su familia porque se lo quedó la Conarepa (Comisión Nacional de Recuperación Patrimonio), lo que llevó al pago, ya con el presidente Raúl Alfonsín, de una indemnización por US$ 77 millones.
Antes y después de eso, de todos modos, Isidoro Graiver mantuvo su visión sobre la "buena fe" de los diarios.
REACCIONES
ENRIQUE THOMAS
Diputado Peronismo Federal-Mendoza
"Hay que garantizar el derecho frente a un gobierno que quiere avanzar y coartar la libertad de expresión".
HORACIO RODRIGUEZ LARRETA
Jefe de gabinete porteño
"Es un ejemplo más -como en el caso de las escuchas- de que el Gobierno quiere utilizar a la Justicia para presionar"
1- 2
No hay marcha atrás: Brasil deja hoy la representación de la Argentina en Venezuela
3Manuel Adorni remitió el decreto de la SIDE al Congreso y la oposición busca los votos para voltearlo
4El Gobierno no pidió extender el mandato de la Defensora General y se agrava la crisis de vacantes en la Justicia

