
Kicillof llega a la Asamblea Legislativa bonaerense con un paro declarado por sindicatos afines y una pelea en el PJ por la línea de sucesión
Antes del próximo lunes, el gobernador buscará desactivar la medida de fuerza convocada por docentes, judiciales y estatales; el kirchnerismo lo presiona en el Senado por un cargo clave
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LA PLATA.- El gobernador Axel Kicillof se encamina a enfrentar a la Asamblea Legislativa bonaerense el lunes próximo interpelado por un posible paro de sindicatos estatales, un “ahogo financiero inédito” denunciado por su administración y por las limitaciones de su espacio, el Movimiento Derecho al Futuro (MdF), para poder ocupar un cargo vital en la línea de sucesión de la provincia de Buenos Aires.
La Asamblea Legislativa está convocada para el lunes a la tarde. El mismo día el Frente de Unidad Docente, que representa a seis conglomerados gremiales públicos y privados, convocó a un paro en rechazo a la propuesta salarial del gobierno. Es la primera vez que habrá huelga en el inicio de un ciclo electivo en los seis años de gestión de Kicillof.
Al paro de los docentes se sumó, en las últimas horas, la convocatoria a una huelga -con fecha a definir- de la Asociación Judicial Bonaerense y de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). En La Plata afirman, sin embargo, que la “paritaria está abierta” y que ensayan conversaciones para desactivar las medidas.
La huelga que se supone será masiva en la administración pública marcaría el fin del idilio con los gremios que fueron la base de sustentación del gobernador. Los sindicatos no convocaron a una medida de fuerza similar desde la salida del poder de María Eugenia Vidal, en 2019.
El gobernador peronista está ante el dilema de mejorar la oferta salarial -un alza de 4,5 % en promedio rechazado por insuficiente- para evitar encontrarse la semana que viene con un escenario de choque masivo con los gremios, pese a que no tiene recaudación propia suficiente, ni transferencias nacionales, que le permitan sostener un aumento sustancial a lo largo del año.
La narrativa que culpa al presidente Javier Milei por la deuda de más de 14 billones de pesos será actualizada ante la Asamblea. La provincia, a través del ministro de Economía Pablo López, informó que ya perdió 22 billones de pesos desde 2023. Y denunció la existencia de un “ahogo financiero inédito” para la gestión de Kicillof.
Pero ese argumento ya no alcanza para convencer a sus aliados estratégicos como Roberto Baradel (Suteba) y Oscar de Isasi (ATE), que no logran contener el enojo de las bases.

El gobernador tiene dificultades no sólo con los sindicatos. También lo inquieta por estas horas la disputa por la línea de sucesión en el Senado de la provincia de Buenos Aires.
El próximo jueves habrá una sesión preparatoria convocada para definir autoridades de la Cámara alta pero el gobernador no logra, hasta ahora, imponer orden: la puja por los nombres para la vicepresidencia primera tiene, por telón de fondo, la configuración del nuevo esquema de poder peronista en este territorio.
La dinámica es propia del fenómeno definido como pato rengo: un gobernador sin reelección con dificultad para alinear la política en los dos últimos años de su mandato.
La pelea en el Senado, que incluye también a la presidencia del bloque de Unión por la Patria, no es sólo por cargos y por una caja que define subsidios, becas y pagos por miles de millones. Subyace una lucha de poder para la configuración del escenario de cara a 2027.
En el Senado parten de una premisa: la vicegobernadora Verónica Magario deberá reemplazar a Kicillof cuando salga del país o incluso ante una eventual licencia para abocarse a su carrera presidencial.
En este último escenario, el vicepresidente primero del Senado asumiría como vicegobernador. Esta situación podría darse, incluso, por otros motivos: por caso existe el antecedente de Federico Scarabino que reemplazó a Alberto Balestrini, tras una enfermedad que lo dejó fuera del juego político. E incluso cuando Hugo Corbatta reemplazó a Felipe Solá, tras la renuncia de Carlos Ruckauf a la gobernación.
En suma: la pelea por la vicepresidencia primera supone la alternativa de poder real, en el corto plazo. Y signará el armado peronista para intentar retener la sucesión de Kicillof y Magario dentro de dos años.

La magnitud de la pelea es tal podría, incluso, que podría trabar el funcionamiento del Senado de la provincia de Buenos Aires en todo el año en lo que respecta a la definición de pliegos de ministros de la Corte, jueces y fiscales. Hasta gravitaría para una eventual reforma política que incluya la suspensión de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO).
En esta puja Kicillof está representado por la vicegobernadora Magario, que está en minoría dentro en el conglomerado del peronismo de la Cámara alta. Se trata de una situación atípica, ya que el bloque tiene la mitad más uno de la totalidad de los senadores que integran ese cuerpo, pero sus integrantes son casi todos kirchneristas.
La Cámpora, el kirchnerismo puro, los aliados de Sergio Massa y los senadores que sólo representan a intendentes tienen acorralado a Kicillof, que podría ver condicionados sus próximos movimientos políticos.
El desafío de Berni
La pelea incluso amenaza con llegar a la Justicia: en un hecho inédito el senador Sergio Berni desafió a Magario con someterla a una denuncia penal por incumplimiento de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad en el transcurso de la sesión preparatoria que tuvo lugar el 8 de diciembre pasado.
Entonces el Senado otorgó las licencias de Gabriel Katopodis y Diego Valenzuela en una sesión que a criterio de Berni debe declararse nula, dado que el mandato formal de los nuevos legisladores comenzaba el 10 de diciembre.
Berni envió una nota a la presidencia de la Cámara de Senadores donde advirtió que Magario se excedió en sus funciones. A su criterio debe “rever lo acontecido y llevar adelante el procedimiento para la aceptación de las licencias” antes del 26 de febrero, cuando se reúne el plenario. Magario dejó saber que esa carta nunca ingresó administrativamente al Senado.

Berni es uno de los senadores peronistas que desafió a Magario, pero no es el único. La vicegobernadora tiene llegada directa con sólo seis de los 24 senadores peronistas. La mayoría se opone a la designación de Ayelén Durán como vicepresidenta primera del cuerpo y presidente del bloque.
Durán, allegada a Kicillof y Magario través de su ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, es resistida por el ala dura del kircherismo, que propone a Berni o a Mario Ishii. Pero el exintendente de José C. Paz también es resistido no sólo por el kirchnerismo por sectores de La Cámpora. Este espacio busca imponer a Emanuel González Santalla para la presidencia del bloque, pero otro espacio quiere a Germán Lago.
Berni dijo a LA NACION que aún piensa denunciar a Magario ante la Justicia en caso de que no declare nulo lo resuelto en la sesión del 8 de diciembre. El malestar quedó plasmado cuando la mitad de ese espacio envió una nota, el 23 de diciembre, donde exigió la elección de las autoridades de la Cámara, la declaración de nulidad de lo actuado el 8 de diciembre, la jura de la senadora Roxana Alejandra López en reemplazo de Katopodis y de Marisa Pirillo en reemplazo de Valenzuela, y el tratamiento de dos proyectos de ley impulsados por el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, integrante de ese espacio, que perderán estado parlamentario.
Firmaron esa nota 12 legisladores kirchneristas, entre ellos González Santalla, Berni, Fernanda Raverta y María Rosa Martínez. Más allá de las formalidades, otro de los puntos en discusión es la secretaría administrativa que actualmente conduce Roberto Feletti, que administra una caja de más de 200 millones de pesos por año. Circuló el nombre de Gustavo Soos, vinculado al intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, como eventual sucesor.
Además está en juego el reemplazo de Luis Rolando Lata, fallecido secretario legislativo del cuerpo. El desenlace de la sesión preparatoria del jueves será un termómetro del apoyo político con que cuenta Kicillof, antes de su presentación ante la Asamblea Legislativa el próximo lunes.





