Kirchner criticó por primera vez a Duhalde

La devaluación fue poco prolija, dijo
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23 de abril de 2004  

Antes de cumplir un año de gobierno y después de que los Duhalde calificaron de "exceso" el pedido de extradición de Carlos Menem, el Presidente hizo su primera crítica pública a su antecesor y aliado político clave en el peronismo.

En un acto público en la Casa Rosada, Néstor Kirchner cuestionó cómo encaró Eduardo Duhalde la devaluación del peso, en enero de 2002. Lo hizo al referirse a la crisis energética que tiene en jaque al Gobierno, al asegurar que si existe un retraso tarifario en el sector es "porque hubo una devaluación que se hizo en forma poco prolija".

Es el primer ataque directo del Presidente a Duhalde, aunque existe desde hace meses una tensión reservada entre los aliados de Kirchner y los duhaldistas.

"La historia dirá cómo fue. Hay muchos que piensan como Kirchner. Lo que sé es que en ese momento, que era muy crítico, yo estaba solo, muy solo", dijo ayer Duhalde a LA NACION.

Después de que la Asamblea Legislativa lo designó presidente, el 1° de enero de 2002, Duhalde le ofreció a Kirchner, que entonces era gobernador de Santa Cruz, que fuera su jefe de Gabinete y éste le dijo que no, entre otras cosas porque quería ser candidato a presidente y no sumarse a esa gestión.

Anoche, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, aclaró a LA NACION que el Presidente no quiso ser funcionario de Duhalde porque no estaba de acuerdo con el proceso devaluatorio. "Lo que dijo ayer Kirchner es viejo, desde la campaña planteó su desacuerdo".

La mano derecha del Presidente tuvo hace poco un entredicho por el mismo tema con el ministro de Economía, Roberto Lavagna, que había elogiado el proceso de devaluación que instrumentó Jorge Remes Lenicov, a quien terminó sucediendo Lavagna por decisión de Duhalde.

Kirchner, delante de empresarios y en el lanzamiento de fondos fiduciarios para la ampliación del sistema de distribución de gas, dijo también ayer que es un "acto de reduccionismo político e institucional" culpar al Gobierno por los problemas de energía que sufre el país. Además, insistió en su crítica a su antecesor cuando afirmó que el no haber hecho una salida "gradual" de la convertibilidad generó un cúmulo de problemas que ahora debe afrontar él.

"Lo que más me preocupa, en realidad, es que el Presidente crea que alguien le echa la culpa a él de una crisis que tiene múltiples razones. De todos modos, no creo que sea el momento de discutir estos temas", dijo Duhalde a LA NACION.

Según el relato del ex presidente, estuvo dos días sin dormir antes de tomar la decisión de devaluar en 2002. Cuando tomó la resolución, luego de varias consultas, les dijo a varios empresarios que trataría de que ese proceso cambiara el modelo del país hacia uno productivo. "Pensé que el campo iba a ser el motor del despegue de la Argentina. Seguro que se podría haber hecho mejor", admitió.

Detrás de la crítica pública presidencial a Duhalde existe una tensión secreta entre Kirchner y el ex presidente, que hasta ayer se expresaba a través de los aliados de ambos.

Cerca de Duhalde aseguran que el Presidente recibe consejos sobre la necesidad de romper la alianza con Duhalde y que cada vez escucha con más atención esos consejos.

Kirchner está muy enojado con Duhalde por sus apreciaciones públicas. Lo irritaron, sobre todo, dos: que la Argentina todavía no era un país confiable y la última la suerte de "defensa" que hizo de su reconocido enemigo político, Menem, que éste le agradeció mucho desde Chile.

La diputada Hilda Duhalde opinó como su marido. ¿Por qué lo hicieron, después de años de una pelea política que se volvió personal?

Uno de los hombres que estuvo con Duhalde en las últimas horas contó a LA NACION que existe el temor de que el Gobierno investigue en algún momento a ex funcionarios duhaldistas. Hay tres nombres que circulan, pero fuentes cercanas al Presidente dijeron: "No hay nada de eso, pero seguro que alguno tendrá algo que ocultar".

Un funcionario de primer nivel advirtió anoche a LA NACION que los Duhalde defienden ahora a Menem por un "sentido de autoprotección". En el escandaloso congreso del PJ de Parque Norte, donde se pelearon públicamente Hilda Duhalde y la senadora Cristina Kirchner, quedaron marcados los límites que separan a ambos matrimonios: la revisión del pasado. La esposa del ex presidente dijo en ese momento que había que terminar de "mirar para atrás".

Sin embargo, la persona que más conoce a Duhalde reveló a LA NACION que Kirchner piensa lo mismo que el matrimonio bonaerense: que a un ex presidente no se lo puede extraditar por una causa judicial menor, como la que tiene en sus manos el juez Jorge Urso, en la que se investigan el pago de sobreprecios en la construcción de dos cárceles.

Más allá de Menem, Duhalde está en desacuerdo, en privado, con ciertas características del estilo Kirchner: opina que concentra el poder, que no incluye a los gobernadores ni a los legisladores de su partido en la gestión, y mucho menos a la oposición y a los distintos actores sociales.

Duhalde recibe desde hace tiempo las críticas de los más importantes dirigentes del PJ sobre Kirchner.

Kirchner parece dispuesto a mantener su estilo. En el lanzamiento del plan de seguridad mostró una imagen de apertura al invitar a gobernadores y a legisladores, pero a ninguno lo consultó sobre su proyecto. No recibió ni a los mandatarios peronistas, que se fueron a comer solos a un restaurante porteño.

Es inminente la pelea mayor, bien concreta: el aumento en la coparticipación federal que reclama la provincia de Buenos Aires. Ese es el límite del ex presidente, pese a que, por ahora, Kirchner y Duhalde intentan negar lo que ya es evidente.

En el Congreso

  • El primer escenario institucional donde se desatará la pelea frontal entre Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde será el Congreso. Allí existen, por lo menos, cuatro temas puntuales en los que kirchneristas y duhaldistas tienen posiciones encontradas. La coparticipación, el paquete de leyes de seguridad, una eventual interpelación al ministro de Planificación, Julio De Vido, y un régimen de deudas de los municipios serán los ejes de esta batalla.
  • Historia de los desencuentros

    El delfín

  • Las declaraciones del vicepresidente Daniel Scioli, hombre de Duhalde, sobre el aumento en las tarifas y las leyes del perdón despertaron el primer gran enojo de Kirchner, que obligó a Scioli a concentrarse en el Senado.
  • Elecciones. Algunos apoyos cruzados en las elecciones provinciales generaron fricciones entre ambos.
  • Un ejemplo fue el apoyo de Kirchner a Carlos Rovira y de Duhalde a Ramón Puerta en los comicios de Misiones.

  • Ciudad. Lo mismo sucedió con la adhesión de Kirchner a Aníbal Ibarra en la Capital, frente a la simpatía de Duhalde por Mauricio Macri y el rechazo de la dirigencia bonaerense a los llamados "transversales".
  • Piqueteros

  • Duhalde dijo que el Gobierno trataba con "mano de seda" a los piqueteros porque no aplicaba "una actitud represiva". En el Poder Ejecutivo criticaron sus declaraciones y hubo tensión durante varios días.
  • Peronismo. Kirchner desconoció a las nuevas autoridades partidarias, que luego renunciaron, al acusarlas de representar a "la vieja política" y su esposa criticó a Hilda González de Duhalde por "portación de apellido".
  • Reclamo

  • El ex presidente Duhalde apoyó al gobernador bonaerense Felipe Solá en su pedido al oficialismo para obtener una suba en la copartipación de su distrito. Hasta ahora Kirchner no aceptó el reclamo.
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