La apuesta para compensar malos pronósticos con buenas noticias

Fuente: Archivo
La Jefatura de Gabinete pidió a los ministerios un listado de medidas que puedan impactar
Jaime Rosemberg
(0)
27 de mayo de 2018  

Nadie se atreve a decirlo en voz alta, aunque en la Casa Rosada y los ministerios todos lo saben: las próximas semanas (y meses) estarán llenas de "malas noticias" en el terreno económico, allí donde las sugerencias del Fondo Monetario Internacional (FMI) obligan a pensar en recortes, ajustes y postergaciones.

Sin dejarse ganar por el desánimo, y con el sigilo del caso, en la Jefatura de Gabinete, que encabeza el cerebro de la administración, Marcos Peña , ya comenzaron a llamar a los ministerios con claras directivas: la confección, en el corto plazo, de una lista de medidas y proyectos concretos que puedan utilizarse a modo de "compensación efectiva" contra las malas nuevas que seguramente traerá el invierno, más allá de la suerte del país en el Mundial de fútbol.

"Nos pidieron medidas que caigan bien en la clase media y media baja, que tengan impacto directo en el bolsillo", reconoció el jefe de Gabinete de uno de los ministerios involucrados en el operativo. Modernización, Desarrollo Social, Producción, Justicia y Trabajo son algunos de los ministerios que recibieron el llamado. Otros, como Ambiente, no fueron incluidos, aunque el ministro Sergio Bergman ya tiene preparado un par de aportes a la agenda positiva, como la plataforma forestal 2030 -se anunciará el 5 del mes próximo- y la puesta a punto de más parques nacionales.

El rápido pedido de Peña -a través de sus cuestionados coordinadores, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui - tiene razones que se ven en los focus groups que diseña para la Casa Rosada el consultor español Roberto Zapata. "Antes veían todos solcitos, señal de esperanza de la gente. Ahora, los soles están tapados por nubes y montañas, aunque el camino que eligen sigue siendo el mismo", contó un funcionario que vio los últimos estudios. De todos modos, explica, "una es la visión que tenemos quienes seguimos la escalada del dólar o el acuerdo con el FMI, y otra el que accedió al asfalto o a su primera casa", se defienden.

Las medidas

¿En qué pueden consistir los anuncios? A pesar del hermetismo, se piensa en mejoras concretas a los bolsillos golpeados al estilo del diálogo con las petroleras para que congelen sus precios, motorizado hace unos días por el ministro de Energía, Juan José Aranguren.

"Puede ser pedirles a las telefónicas que no aumenten sus abonos por un año o mejoras en determinados productos nacionales. La Jefatura analizará las propuestas y de allí elegirá las más viables", estimaron en otro ministerio importante.

No serán solo medidas económicas: en el ministerio que encabeza Germán Garavano también analizan decisiones de "mejora institucional", como acelerar los nombramientos de los jueces, la lucha contra el lavado de dinero y un nuevo paquete de leyes que podría servir para emparejar el escenario de protestas y reclamos que el Gobierno vislumbra para la etapa postacuerdo con el FMI.

A esas ideas se suman los gestos de austeridad. La secretaría general que encabeza Fernando de Andreis ya redujo al mínimo la presencia en el Mundial de Rusia para promocionar la candidatura del país para 2030, y se bajó de la postulación conjunta con Uruguay para organizar el Mundial de Básquet 2027. "No serán buenas noticias, pero sí muestras de que vamos a ser austeros", afirmaron cerca del secretario general.

"En realidad, se trata de medidas que íbamos a anunciar después del Mundial, como inicio de la campaña. La crisis adelantó todo", relató un ministro. Para un senador macrista, lo importante ahora es que "la gente no sienta que se está secando la plaza, y siga consumiendo", afirmó el legislador.

La actual campaña publicitaria denominada "está pasando" consiste en mostrar las obras de infraestructura que se están haciendo y reforzará la pelea por el ánimo de la opinión pública, responden en los despachos oficiales. En el mismo sentido, según fuentes oficiales, el propio presidente Mauricio Macri tranquilizó al ministro del Interior, Rogelio Frigerio, uno de los que tiene a su cargo la puesta en marcha del Gran Acuerdo Nacional con los gobernadores para comprometerlos en bajar el déficit. Habría recibido una buena noticia de boca del propio Presidente: "La obra pública no se toca", habría dicho Macri según una fuente con conocimiento de ese diálogo.

Ideas, publicidad, y hasta una manito de Messi y compañía. Todo sea para alejar los malos augurios que la oposición -y algunos economistas exoficialistas- está lanzando en los medios en las últimas semanas, con la vista puesta en el futuro económico del país.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Politica

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.