
La opinión de los juristas
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Los dichos del ministro del Interior, Federico Storani, el lunes último, respecto de la posibilidad de que la ex secretaria de Medio Ambiente podría correr la misma suerte que el ex interventor del PAMI Víctor Alderete, por lo que podría quedar detenida en los próximos días, generó opiniones dispares entre los juristas.
Para el constitucionalista Gregorio Badeni, "la declaración del ministro del Interior es realmente imprudente porque formula conclusiones que deben emanar de otro poder del Estado, el Poder Judicial".
Y agregó: "Quiero creer que esas declaraciones no influirán en la decisión de los magistrados. Pero, de todos modos, la declaración del ministro le hace un flaco favor a la independencia del Poder Judicial, ya que genera en el ciudadano común la idea de que los jueces están subordinados al Presidente y a los ministros, cuando, en realidad, no es así".
"Derecho a opinar"
El jurista Daniel Sabsay, en cambio, consideró que las palabras de Storani "son declaraciones que sólo pueden ser apreciadas en el plano político, puesto que, constitucionalmente, nadie del Poder Ejecutivo puede ejercer funciones judiciales. Y el ministro del Interior no lo hizo. Como cualquiera, y más siendo un funcionario político, sólo emitió una opinión".
Según Sabsay, "las palabras del ministro hay que entenderlas como la voluntad de respetar el monopolio del ejercicio de las funciones judiciales por parte de los magistrados".
El constitucionalista sostuvo también que "los dichos del ministro no pueden dejar de interpretarse dentro del marco de la relación Gobierno-oposición, a fin de alejar toda suspicacia en relación a un eventual acuerdo que aseguraría impunidad a algunos funcionarios del anterior gobierno a cambio del apoyo para la sanción de leyes".
Néstor Sagües, por su parte, consideró que "desde el punto de vista constitucional y tratándose de una opinión personal del ministro, como cualquier ciudadano, tiene el derecho de opinar sobre el curso posible de cualquier proceso penal. Entiendo que la influencia o no de sus dichos sobre los magistrados depende exclusivamente del grado de independencia de los jueces. Creo que en la Argentina esa opinión no afectará la imparcialidad de las decisiones judiciales que se tomen".




