
La plataforma de la Alianza mira hacia el 99
En la intensa actividad de los partidos, la coalición presentó un documento político y económico.
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A menos de un mes de las elecciones legislativas , la alianza UCR-Frepaso dio a conocer las bases de su programa político, económico y legislativo, aunadas en un documento que, con el título "El Compromiso de la Alianza", constituye una clara plataforma que apunta a las comicios presidenciales de 1999.
"El Compromiso" será hecho público la semana entrante por los principales referentes de la coalición. Ya se ordenó la impresión de 100.000 ejemplares del documento, cuya redacción general estuvo a cargo del titular del radicalismo, Rodolfo Terragno, con el aporte y las correcciones de los restantes referentes aliancistas.
El documento no es sólo una suerte de "Constitución" de la Alianza, con propuestas e iniciativas por concretar. Allí se vuelcan también severos cuestionamientos hacia la política económica del Gobierno. En esta línea advierte que "de persistir en los errores y su pasividad, la Argentina verá agravarse sus grandes males sociales" que, a su juicio, "ya están a la vista: desindustrialización, desempleo récord, caída del salario real, déficit fiscal e incremento de la deuda externa".
Como contrapropuesta, la Alianza presenta esta plataforma, dividida en dos capítulos centrales. El primero -de neto corte político y económico-, ofrece como tramo más sustancial el Plan de Desarrollo Económico Social. En él se explayan, a lo largo de sus veinte puntos, el eje de la política económica que propone la Alianza.
El otro capítulo del documento es el Programa de Acción Legislativa 1997-1999, en donde se propone una veintena de leyes que la Alianza se compromete a impulsar en el Congreso.
Desarrollo económico
A juicio de la Alianza, el error del Gobierno es plantear que "todos los males se curan con estabilidad monetaria, privatizaciones masivas y libre importación". Si bien valora estas herramientas, la coalición sostiene que éstas deben ser "puntos de partida" de una estrategia de desarrollo, con el Estado como elemento indispensable.
"No como empresario, sino como orientador de la iniciativa privada e impulsor de una política de exportación", aclara.
"La respuesta no es la vuelta al pasado -insiste-. Rechazamos, por lo tanto, cualquier política basada en el desequilibrio fiscal, la inflación y la intervención del Estado en la producción de bienes y servicios." Como objetivo de su Plan de Desarrollo Económico y Social, la Alianza destaca la necesidad de aplicar políticas macroeconómicas que propendan a la formación de capital, la inversión de largo plazo, la productividad y la competitividad. De sus 20 puntos, La Nación destaca, en forma reducida, los siguientes:
-Garantía de estabilidad: a través del equilibrio del sector público consolidado y de la disciplina fiscal, esta última sostenida por un sistema legal e instituciones permanentes.
-Promover el ahorro interno: mediante un régimen impositivo que estimule la inversión individual y grave el consumo suntuario.
-Presupuesto base cero: eliminar superposiciones, rémoras, falsos gastos y gastos innecesarios. Reasignar recursos a la salud, educación, la creación de empleos y lucha contra la pobreza.
-Justicia tributaria y mayor ingreso: lucha contra la evasión "sin excepciones". La Alianza estima que el Estado pierde anualmente 17 mil millones en este concepto.
-Empleo: formar una red social de protección al desocupado e impulsar el cofinanciamiento, vía sistema tributario, de la creación de nuevos puestos de trabajo.
-Promoción de exportaciones: entre otros puntos, promueve la devolución automática del IVA a los exportadores, el reestablecimiento de los reintegros por exportaciones extra Mercosur y reimpulsar el BICE.
-Defensa de la competencia: prevenir los monopolios y oligopolios y crear el Tribunal Nacional de Defensa de la Competencia.
-Apoyo a las Pyme, a las cooperativas y a las economías regionales: formular cronogramas de obras públicas junto al sector privado e impulsar la participación de las Pyme.
Cambio de rumbo
En una severa crítica hacia el Gobierno, la Alianza considera que la política económica "atenta contra la seguridad jurídica al legislar por decreto e interferir en el Poder Judicial; plantea dudas sobre el futuro porque sólo se ocupa en crear temor a todo cambio; causa una peligrosa inestabilidad social, al favorecer la concentración económica y no prioriza la educación ni la ciencia".
Ante la situación que vislumbra, la cúpula de la Alianza propone un "cambio de rumbo" y, en este sentido, se compromete a crear condiciones para una "estabilidad permanente para atraer capital de riesgo".
"Sin esperar a 1999, la Alianza iniciará, ya mismo, esfuerzos para atraer capital nacional y extranjero de largo plazo", enuncia.
En el cambio de rumbo que plantea, la Alianza se propone priorizar la educación y los lazos comerciales y políticos con los socios del Mercosur.
"Hay ahora una gran esperanza -culmina el documento aliancista-. Una esperanza que obliga a todos quienes asumimos este compromiso. El de hacer aquello que nos movió a unirnos: detener la corrupción, independizar la Justicia, jerarquizar el Congreso, saldar la deuda social, resolver la crisis moral e imponer una política de crecimiento con equidad.
Bases del plan
- Pagar la deuda social, estrechando la brecha entre ricos y pobres y con la creación de empleos.
- Eliminar la corrupción de raíz, mediante leyes en el Congreso.
- Asegurar la independencia judicial y el funcionamiento de las instituciones.
- Impulsar el Plan de Desarrollo Económico y Social, que favorece las inversiones de largo plazo y garantiza la estabilidad.
- Priorizar la educación.





