
La relación con Irán, al borde de la ruptura
El régimen de Teherán adoptó medidas económicas de represalia, mientras que el Gobierno dispuso el regreso al país del secretario comercial de la embajada
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Las relaciones bilaterales entre la Argentina e Irán quedaron ayer al borde de la ruptura.
Como respuesta a la investigación del atentado contra la sede de la AMIA, que involucra a diplomáticos iraníes, el régimen de Teherán adoptó ayer medidas económicas de represalia contra la Argentina.
El encargado de negocios de la embajada argentina en Irán, ministro Eduardo Lionel Demayo, le transmitió la noticia al canciller Guido DiTella.
La réplica no se hizo esperar, y DiTella dispuso anoche el regreso inmediato al país del secretario comercial de la embajada, Martín Antonio Rivolta. El canciller citó además al encargado de negocios de la embajada de Irán en Buenos Aires, Abdolrajim Sadatifar, a quien le exigirá hoy una explicación.
Las exportaciones de la Argentina a Irán alcanzaron en 1997 casi 640 millones de dólares, al tiempo que las importaciones no superaron 1.600.000 dólares.
"En Irán están revisando seriamente la relación", confirmó anoche a La Nación Sadatifar.
El quiebre comercial es el preludio para la ruptura de las relaciones diplomáticas que, según informaron dos integrantes del gabinete del presidente Carlos Menem, tardaría apenas cinco días en llegar.
El Gobierno ya tomó la decisión, sólo le resta esperar la resolución del juez federal Juan José Galeano, en la que solicitaría la captura del ex agregado cultural de la embajada iraní en Buenos Aires Monser Rabbani.
Cuando regrese de Teherán el secretario comercial quedará en la embajada argentina sólo el encargado de negocios.El retiro de embajadores fue una de las primeras consecuencias de la profundización de la llamada pista iraní en la investigación que lleva adelante Galeano.
"Si se comprueba una vinculación del sector oficial delEstado iraní (en el atentado contra la sede de la AMIA), la Argentina tomará las más graves medidas diplomáticas", dijo el ministro del Interior, Carlos Corach, en una entrevista que La Nación publicó el sábado último.
Carta de protesta
Esas declaraciones provocaron una nueva escalada:Sadatifar envió una carta de protesta a la Cancillería, fechada el 11 de abril.
"La embajada de la República Islámica aprovecha la ocasión para manifestar su más enérgica objeción a la entrevista", dice el texto que escribió el encargado de negocios.
"Lamentablemente, las expresiones allí vertidas están basadas en testigos que tienen muy mala conducta jurídica y sus antecedentes terroristas están confirmados por la cancillería de los Estados Unidos de América", sigue, en alusión al ex espía iraní que entregó a Galeano los datos incriminatorios sobre Rabbani.
El encargado de negocios se enfureció conCorach porque, en la entrevista, el ministro delInterior habló, por primera vez en público, sobre la posibilidad de que altos funcionarios iraníes hayan estado involucrados en el atentado del 18 de julio de 1994.
El miércoles último, Sadatifar concurrió a la Cancillería, adonde fue citado por el subsecretario de Política Exterior,EduardoAiraldi, que le transmitió la molestia del gobierno argentino por la falta de colaboración del régimen iraní con la causa de la AMIA.Sadatifar volverá a encontrarse hoy conAiraldi.
Sanciones comerciales
El encargado de negocios tendrá que explicar por qué resolvió Irán adoptar sanciones económicas contra la Argentina. "Estamos revisando la relación, y la revisión puede comprender el aspecto comercial", admitió Sadatifar anoche a La Nación , en una conversación telefónica.
El alcance de la represalia comercial es desconocido aún para DiTella. Sin mayores precisiones, el anuncio fue formulado por un funcionario de la cancillería iraní al encargado de negocios de la Argentina en Teherán, que envió anoche un cable urgente al canciller para ponerlo al tanto de la novedad.
La mayoría de las exportaciones argentinas a Irán, que son cereales y alimentos, responden a compras gubernamentales. Pero el tema comercial es secundario.
Lo sorpresivo para DiTella fue que Irán tomara la delantera. El episodio de ayer revela, además, que las relaciones bilaterales están en un callejón sin salida, porque las sanciones anticipan la reacción que tendrá Irán cuando se conozca la resolución de Galeano, en los próximos días.
Durante la reunión de gabinete que se celebró ayer enOlivos, el canciller planteó que, antes de romper todo vínculo diplomático, la Argentina necesita una evidencia judicial de que el gobierno iraní estuvo involucrado en el atentado.
DiTella adoptó una postura cautelosa tras el arribo del moderado Mohammed Khatami a la presidencia iraní, el año último.Khatami emitió señales de apertura hacia los Estados Unidos.Pero el cambio no se reflejó en la relación con la Argentina.
"Teherán no quiere romper relaciones; por eso toleramos hace cuatro años las cosas que toleramos", afirmó Sadatifar anoche, pero prometió que hoy habrá novedades.



