
La víctima era chofer y padre de cinco hijos
A Verón le debían nueve meses de sueldo
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SALTA (DyN).- Un chofer-mecánico desocupado, padre de cinco hijos, que esperaba desde hace nueve meses que le pagaran el sueldo de su último trabajo, se convirtió ayer en la primera víctima fatal del violento desalojo de la ruta 34, que derivó en los serios incidentes que se registraron esta mañana en la localidad salteña de Tartagal.
Aníbal Verón, de 37 años, recibió un disparo de bala en el rostro.
Según una hermana de la víctima, el disparo habría partido de las fuerzas policiales, mientras que para el secretario de Seguridad de Salta, Daniel Nallar, quien puntualizó que el proyectil es de un "calibre 22", habría sido como consecuencia de una "riña entre los piqueteros".
La misma "percepción" tiene el gobernador salteño, Juan Carlos Romero (de lo que se informa por separado).
Sin embargo, Cecilia Verón, hermana de la víctima, sostuvo, en un dramático diálogo con Radio Continental, que a su hermano lo mató la policía después de que terminó la represión, cuando se retiraba de la ruta junto con otros piqueteros: "Lo pusieron de blanco, la policía a mi hermano y le pagaron un tiro en la cara", afirmó la mujer.
Versiones opuestas
La muerte de Verón, que se produjo en una ambulancia cuando era trasladado al hospital local, fue confirmada por el médico Julio Boesli.
En tanto, para el secretario Nallar, la muerte del mecánico desocupado se produjo en el marco de "una riña entre piqueteros", a los que calificó como "delincuentes", tras justificar el accionar de la policía en cumplimiento de la orden de desalojo de la 34 dispuesta por el juez federal de Salta Abel Cornejo.
Si bien Nallar admitió que tenía que "ver los videos" antes de determinar si hubo excesos policiales, dijo que el disparo que acabó con la vida de Verón era de calibre 22, que no forma parte del equipo de la policía.
En este sentido, Nallar aseguró que los efectivos tenían orden de "no portar armas de fuego en el momento de la represión", aunque los piqueteros denunciaron que la policía disparó con armas no reglamentarias e incluso exhibieron un par de pistolas que aseguraron haber encontrado en poder de las fuerzas de seguridad.
Sin información
Por su parte, el vicegobernador de Salta, Walter Wayar, a cargo del Ejecutivo provincial, dijo que "todavía no hay información" que compruebe las circunstancias en que murió Verón y pidió una "profunda investigación judicial" para deslindar responsabilidades de piqueteros y policías.
"No se puede saber todavía, la policía tenía instrucciones claras de no tener armas cargadas con balas de guerra, por lo tanto el jefe de policía sigue reafirmando que la bala no partió de la policía, pero eso tiene que ser parte de una profunda investigación del juez que está a cargo del tema del despeje de la ruta", afirmó el vicegobernador.
El recuerdo de Rodríguez
La muerte de Verón recordó el caso de Teresa Rodríguez, una joven empleada doméstica de 24 años, con dos hijos, que falleció durante la represión de un piquete que cortaba la ruta nacional 22, en Neuquén, presuntamente víctima de las balas policiales, durante la Semana Santa de 1997.
De este modo, Verón se convirtió en la primera víctima fatal de la escalada de cortes de rutas y protestas de desocupados que comenzó este mes con un conflicto de diez días en el partido bonaerense de La Matanza.
Condena de ADEPA
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) expresó "su profunda preocupación por los hechos ocurridos en Tartagal, a raíz de los cuales hubo que lamentar un muerto, varios heridos, saqueos y destrozos e incendio de instalaciones públicas y privadas. Entre estas últimas, la oficina del diario salteño El Tribuno", dice un comunicado firmado por José Claudio Escribano, presidente de la entidad, y por Guillermo Ignacio, titular de la Comisión de Libertad de Prensa. ADEPA también "condena la reiteración de estos episodios" y "urge a las autoridades provinciales a restablecer el orden".



