
Horacio Rodríguez Larreta y Monzó almorzaron con la mira puesta en "el día después" de Cambiemos
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La cita, que según voceros de ambas partes, se repite cada quince días, se concretó hoy en el restaurant El Mirasol, debajo de la autopista en la recova porteña. Horacio Rodríguez Larreta y Emilio Monzó, de ellos se trata, almorzaron a salvo de mirada indiscretas, con la coyuntura política y sobre todo el futuro como ejes principales de la conversación.
Voceros de ambos dirigentes confirmaron a LA NACIÓN que el almuerzo se concretó, que duró algo más de una hora y que fue un "mano a mano" sin testigos. "Hablaron de política", contestaron, lacónicos, cerca del jefe de gobierno porteño, sin dar mayores detalles.
La reelección de Rodríguez Larreta, vital para la continuidad del espacio ante una eventual derrota del presidente Mauricio Macri, fue uno de los temas de la charla, según pudo saber este diario.

Alejado del Gobierno y marginado de la campaña electoral previa a las PASO, Monzó cree que el jefe de gobierno porteño "va a resistir" los embates del kirchnerismo, que pretende un triunfo en la ciudad, o al menos llegar a la segunda vuelta en noviembre y aprovechar la "ola" triunfalista que encabezaría Alberto Fernández. "Lo vio muy bien, como siempre controlando hasta el último detalle de la elección", dijeron cerca de Monzó.
El presidente de la Cámara de Diputados, que sigue con su idea de poner una consultora en marzo, luego de tomarse unos meses de vacaciones, encontró en Rodríguez Larreta un interlocutor fiable, luego de que su relación personal -con Marcos Peña primero y, con Mauricio Macri después- llegara a un punto de no retorno.
Monzó charla, al menos una vez por semana, con Martín Lousteau, quien está convencido de que los tres (más María Eugenia Vidal desde la provincia, Rogelio Frigerio y Hernán Lacunza) pueden configurar los vértices del nuevo poder en el espacio hoy oficialista después de diciembre.
Su presencia en el espacio estaría asegurada, más allá de las amenazas de los legisladores que le responden en la provincia de Buenos Aires de armar un bloque aparte en el próximo período. Cerca de Vidal, incluso, mencionan la posibilidad de un "acercamiento" con Monzó, luego de que la gobernadora borrara de sus listas a varios de sus referentes que pretendían reelegir.
¿Y su foto, sonriente, con Axel Kiciloff, la semana pasada? "Lo considera un buen tipo, un amigo", dicen, misteriosos, cerca del titular de la Cámara baja. Rápido de reflejos, Larreta se imagina manejando la "ambulancia" de los sobrevivientes de octubre, y considera a Monzó un dirigente "valioso" para la etapa que se avecina.





