
Las aperturas de sesiones de los Kirchner, con escenarios disímiles
Un repaso de las coyunturas y discursos ante el Congreso de los últimos seis años
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En una jornada cargada de simbolismo político, la presidenta Cristina Kirchner inauguró hoy el 128° período de sesiones ordinarias del Congreso, que no estará dominado por el oficialismo por primera vez después de más de seis años de hegemonía kirchnerista.
Con el poder del Frente para la Victoria menguado, obligado a negociar si pretende aprobar leyes en el Congreso y no a través de decretos, la mandataria se enfrentó a un recinto plagado por una coalición opositora que pretende avanzar en el control parlamentario del Gobierno.

Sin embargo, es la primera vez desde 2004 que el kirchnerismo se enfrenta a esta situación. El 1º de marzo de ese año, a nueve meses de haber asumido, el entonces presidente Néstor Kirchner inauguró el 122° período de sesiones ordinarias en un Congreso abarrotado de simpatizantes.
Primera vez. Ese día, Kirchner hizo un balance de su gestión, trazó los objetivos generales de su gobierno, evitó hace anuncios puntuales y, en plena negociación con los acreedores externos, criticó a los organismos internacionales de crédito. "El país no pagará su deuda a costa del hambre y la exclusión de millones de argentinos", había dicho.
Afuera, en la plaza de los Dos Congresos, a puro bombo y petardos, militantes del Partido Justicialista (PJ) y gremialistas respaldaron al Gobierno y llenaron la escena de banderas celestes y blancas.
2005. Al año siguiente, Kirchner hizo un balance de sus 21 meses de gestión, elogió el rumbo de la economía, desafió a las empresas privatizadas, habló de la inminente salida del default y criticó a la oposición.
Los palcos estaban colmados: casi todo el gabinete acompañó al presidente, (menos el canciller Rafael Bielsa) y también estuvieron Felipe Solá, entonces gobernador de la provincia de Buenos Aires, y Julio Cobos, mandatario de Mendoza, entre otros.

"Infierno". El 1 de marzo de 2006, en la apertura del 124° período de sesiones ordinarias, Kirchner aprovechó su discurso para pedirle públicamente a su par uruguayo, Tabaré Vázquez, que ordenara la suspensión de la construcción de pasteras en Fray Bentos.
El discurso de Kirchner duró más de dos horas: fue uno de los más largos desde 1983. No sólo hizo un balance detallado de sus casi tres años de gestión, sino que también admitió: "Todavía no hemos salido del infierno".
En un recinto de mayoría kirchnerista y con miles de piqueteros y simpatizantes en la plaza del Congreso, bajo la atenta mirada de su esposa, entonces senadora por la provincia de Buenos Aires, Kirchner sorprendió con una frase. "No es nuestra vocación el reparto de bolsones de alimentos, pero a veces resulta forzoso hacerlo", confesó.

2007. En la que fue su última Asamblea Legislativa como presidente, el 1º de marzo de 2007, Kirchner volvió a referirse a las pasteras en Fray Bentos y al mandatario de Uruguay, Tabaré Vázquez. El presidente habló durante más de dos horas en el recinto. Elogió su gestión, atacó a la oposición y mencionó un tema ríspido: la desaparición de Jorge Julio López. "Es evidente que en el país aún funcionan cadenas de impunidad", había dicho .
En una jornada que en la plaza del Congreso pretendía ser festiva (con miles de militantes a puro bombo), pero que terminó aguándose -literalmente- por la intensa lluvia, Kirchner criticó a los medios.

Cristina presidenta. A escasos tres meses de asumir, el 1 de marzo de 2008, la presidenta Cristina Kirchner inauguró el 126° período de sesiones ordinarias del Congreso. Durante la hora y minutos que duró su discurso, defendió el modelo económico, cuestionó a las fuerzas de seguridad y a la Justicia y convocó "a todos los sectores a un «Acuerdo del Bicentenario»".
La mandataria no leyó una palabra de su discurso, tal como había hecho el 10 de diciembre del año anterior, cuando recibió el bastón de mando de manos de su marido. Y tal como había hecho Néstor el 1º de marzo de 2007, Cristina admitió el problema de la inseguridad y lo vinculó con la última dictadura militar: dijo que había "conexidad" en ciertas "zonas liberadas [como] las que había en la dictadura para secuestrar a alguien".
Ese día, el ex presidente Néstor Kirchner no fue al Congreso. El "primer caballero" habría pegado el faltazo para no opacar a su esposa, en una estrategia que podía intentar transmitir que no existía "el doble comando".
En su primer mensaje al Parlamento, Cristina también se encargó de los simpatizantes que estaban en la plaza de enfrente. En la explanada del palacio, se subió a una valla y empezó a repartir besos. Mientras la gente se empujaba para sacarle fotos, ella gritaba: "¡Gracias, chicos!".

2009. El 1º de marzo del año pasado, tras el conflicto con el campo y el voto no positivo de Julio Cobos en el Senado, la Presidenta inauguró las sesiones ordinarias con un discurso cargado de elogios a su modelo y con críticas al sector agropecuario.
Cristina Kirchner prometió más intervencionismo frente a la crisis y anunció que el Estado tendría una mayor injerencia en la economía. Aunque defendió las retenciones móviles, eje de la pelea con el campo del año anterior, no hubo anuncios sobre el sector.
Cobos. Las actitudes de la Presidenta hacia el vicepresidente fueron motivo de análisis. Tras el rechazo del mendocino a la resolución 125, la relación se paralizó. El 1º de marzo de 2009, en el Congreso, tenían que verse inevitablemente.
Cristina Kirchner respetó el protocolo, pero sus gestos desnudaron la frialdad entre ambos. No hubo beso: un apretón de manos selló el encuentro de los otrora compañeros de fórmula. Mientras tanto, afuera, en la plaza, los simpatizantes llegaban tarde a la cita por varios motivos: era domingo, hacía mucho calor y el horario de la ceremonia había sido cambiado dos veces.
El discurso estaba previsto para las 11.45, luego se pasó a las 10 y terminó empezando a las 11. Además, la mandataria fue puntual. La mayoría de los militantes llegaron cuando Cristina Kirchner estaba por terminar el discurso. Igual, media plaza estaba repleta justo cuando la Presidenta salió a saludar.
Este año. Tras >las elecciones del 28 de junio último, cuando el peronismo (kirchnerista) fue derrotado en su histórico bastión, la provincia de Buenos Aires, la composición del Parlamento cambió considerablemente. La paridad de fuerzas en el Senado y la dispersión de la oposición en la Cámara de Diputados prenuncian un Congreso imprevisible, y a la Presidenta no le queda otra que enfrentarlo.





