
Las dos corrientes de la ideología militar
Desde los años 20 del siglo pasado, dentro del Ejército se han generado dos corrientes ideológicas: liberales y nacionalistas. En última instancia, se trata de la proyección al campo militar de una de las manifestaciones de la pugna ideológica que se ha dado en el país y analizada lúcidamente por Juan José Sebrelli en su libro "Historia de las ideas políticas argentinas".
Tomando esta opción entre liberales y nacionalistas como uno de los ejes para interpretar la compleja historia político-militar argentina, al jefe del Estado Mayor General del Ejército, general Roberto Bendini, puede ubicárselo como una expresión a comienzos del siglo XXI de la línea nacionalista.
La preocupación por potenciar la industria militar, la prioridad en la ocupación territorial, el énfasis por las amenazas externas a la soberanía y la toma de distancia respecto de los EE.UU. son algunas de las actitudes que permitirían dicha adscripción.
Medidas como la suspensión del viaje de los nuevos subtenientes a dicho país, enviándoselos a la Patagonia, el retiro del representante del Ejército en el Comando Sur de los EE.UU. y la eliminación del requisito de saber inglés para determinados ascensos son algunas manifestaciones al respecto.
La intención de reabrir y construir cuarteles en la Patagonia puede interpretarse también en esta línea de pensamiento, más allá de que pueda coincidir con prioridades políticas del Presidente.
Pero la supuesta inclusión de israelíes como amenaza para la soberanía territorial no se inscribe en el nacionalismo militar, sino en el antisemitismo ideológico de sectores extremistas. Por esta razón, parece prudente la decisión del Ministerio de Defensa de llegar hasta el fondo del problema, más allá de las desmentidas del general Bendini.
El problema es dejar absolutamente en claro que este tipo de resabio ideológico no anida en ningún rincón del Ejército, institución que ha realizado notorios esfuerzos en las últimas dos décadas para subordinarse plenamente al poder civil.
El hecho es que frente a la preocupación -confirmada en más de una oportunidad por el Ministerio de Defensa- que se ha generado por la anulación de las leyes de perdón, el jefe del Ejército mantuvo reuniones con los cuadros para clarificar situaciones.
La paradoja es que en la reunión con los generales retirados media hora bastó y no hubo preguntas. En cambio, en el diálogo con los capitanes la reunión se prolongó varias horas y el intercambio fue intenso.
Resulta vital clarificar que dentro del Ejército no hay ningún resabio ideológico antisemita. Pero también el Gobierno debe reflexionar acerca de que una política militar centrada en la remoción de las cúpulas y la anulación de las leyes de perdón puede correr el riesgo de generar un horizonte de desasosiego para el cuerpo militar y no reducir el problema sólo a una simple "operación de prensa".
1- 2
Quién es Santiago Viola: el exabogado de los Báez que fue acusado de plantar testigos falsos y se reinventó con Karina Milei
- 3
Juan Bautista Mahiques es el nuevo ministro de Justicia en reemplazo de Mariano Cúneo Libarona
4Claudio Tapia logró postergar su indagatoria en la causa por supuesta evasión


